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Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Política  

Las personas de buena voluntad reclaman que ninguna mujer sea víctima: arzobispo

Yee Trujillo En el Día Internacional de la Mujer, el arzobispo Leopoldo González González expresó que en todas las personas de buena voluntad hay un reclamo, que exige que ninguna sea una víctima más. El prelado católico llamó a comprometerse de manera particular para que esto sea realidad, porque es urgente que ninguna sea asesinada, … Continúa leyendo Las personas de buena voluntad reclaman que ninguna mujer sea víctima: arzobispo

Marzo 09, 2026

Yee Trujillo

En el Día Internacional de la Mujer, el arzobispo Leopoldo González González expresó que en todas las personas de buena voluntad hay un reclamo, que exige que ninguna sea una víctima más.
El prelado católico llamó a comprometerse de manera particular para que esto sea realidad, porque es urgente que ninguna sea asesinada, abusada o violentada desde recién concebida, niña, joven o adulta.
En su mensaje emitido en Facebook, titulado Derechos, justicia, acción para todas las mujeres y niñas, señaló que no se respeta la dignidad de una mujer cuando matan o desaparecen a su hijo, su papá, su esposo o un hermano.
Llamó a quitar todas las barreras que obstaculizan la igualdad en la justicia: leyes discriminatorias, protecciones jurídicas débiles y prácticas y normas sociales nocivas, que erosionan los derechos de las mujeres y las niñas.
Dijo que, como señalaba el Papa Francisco, todavía hay mucho por hacer para lograr el equilibrio entre la igual dignidad y la diferencia de hombre y mujer, bajo la perspectiva de la relación y no del enfrentamiento.
Convocó a mirar desde los hogares, espacios de trabajo y de convivencia, que sea habitual el trato que, en respeto de los derechos y cumplimiento de los deberes, es la base de justicia que facilita el desarrollo personal y la convivencia pacífica y enriquecedora de todos.
Recordó que hace 10 años el Papa reconoció notables mejoras en el reconocimiento de los derechos y la participación de las mujeres, pero criticó que no se han terminado de erradicar costumbres inaceptables, la vergonzosa violencia contra ellas, el maltrato familiar, las diversas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina, sino una cobarde degradación; la violencia verbal, física y sexual en algunos matrimonios que contradice la naturaleza misma de la unión conyugal, los excesos de las culturas patriarcales, el alquiler de vientres y la mercantilización del cuerpo femenino.