De luto y cargando en hombros un ataúd morado lleno de cruces rojas con las nombres mujeres asesinados en el estado y el país, unas 60 activistas marcharon a la capital para denunciar la incapacidad de las autoridades para proteger la vida de las mujeres, a propósito del asesinato de Mara Castilla, estudiante mexicana de … Continúa leyendo Marchan mujeres en Chilpancingo contra los feminicidios y por el caso de Mara Castilla
Lourdes ChávezChilpancingo
Septiembre 19, 2017

De luto y cargando en hombros un ataúd morado lleno de cruces rojas con las nombres mujeres asesinados en el estado y el país, unas 60 activistas marcharon a la capital para denunciar la incapacidad de las autoridades para proteger la vida de las mujeres, a propósito del asesinato de Mara Castilla, estudiante mexicana de 19 años encontrada muerta el viernes pasado en Puebla.
La movilización comenzó a la 1 de la tarde en el monumento de Banderas rumbo a Ciudad Universitaria, por la avenida Álvarez, como parte de las acciones que se están realizando en el país, por la recurrencia de feminicidos.
La protesta se distinguió por el canto de rítmicas consignas del movimiento feminista, acompañada de tambores.
Convocó la concentracón en Guerrero el colectivo Caminan-do violeta, que representa Yolitzin Jaimes Rendón, quien denunció la ineficiencia de las fiscalías de todo el país, para investigar y castigar las muertes violentas de las mujeres.
De manera particular se refirió a la Fiscalía de Puebla, que tardó ocho días en encontrar el cadáver de Mara. Consideró que de haber actuado con oportunidad, “Mara seguiría viva”.
Señaló que la misma situación se padece en Guerrero, donde no hay feminicidas presos, a los feminicidios se les llaman crímenes pasionales, y las muertes violentas de mujeres no se tipifican como feminicidio, “no hay en verdad la preocupación por parte de la fiscalía de atender este problema”.
Cuestionó que la fiscalía de feminicidios, que depende de la Fiscalía General del estado, sólo cuente con tres integrantes para atender todos los asesinatos de mujeres, que de oficio deben investigarse como feminicidios.
Añadió que si la muerte de mujeres se mantiene alta en Guerrero, es porque no se previene ni se sanciona la violencia de género. Mencionó que la política institucional en favor de las mujeres es usar ropa naranja, colorear edificios naranjas, en lugar de hacer acciones para erradicar la violencia de género.
El color naranja es parte de una campaña internacional para poner fin a la violencia contra las mujeres.
Asimismo, señaló que la Secretaría de la Mujer está ausente “no se nota”, y la secretaria Rosa Inés e la O García, carece de perspectiva de género.
Lamentó que cuando la funcionara es cuestionada sobre la muerte de mujeres en Guerrero, responde que están matando a más hombres que mujeres. La activista explicó que a los hombres están matando a otros hombres, y las mujeres, además de privarlas de la vida, son violentadas sexualmente.
Señaló que Acapulco, el municipio con mayor muerte de mujeres, esta al mismo grado de violencia feminicida que en Ciudad Juárez, Chihuahua.
De vuelta a la acción del día, señaló que se manifestaron porque Mara no es responsable de su muerte, la violencia contras las mujeres no es culpa de las mujeres, a quienes se les cuestiona su forma de vestir, y andar por calles oscuras.
Aclaró que si las calles están oscuras, no es culpa de las mujeres, sino de las oficinas de alumbrado público, “la oscuridad también es una omisión del Estado”.
De la posición oficial de que no todas las muertes de mujeres son feminidicios, particularmente aquellas vinculadas con el crimen organizado, la activista aclaró que si así fuera el trato a las mujeres es distinto, porque las violan y las abandonan en lotes baldíos.
Ratificó que están matando mujeres en todo el país, y si así fuera una, tendría que haber un hombre sentenciado a una condena de prisión.
Señaló que en el país se mencionan más de mil 300 mu-jeres asesinadas, y en Guerrero en 2016, sumaron 165 casos.
Concluyó que las autoridades deben implementar acciones eficientes para prevenir y erradicar la violencia, pero particularmente para sancionar la violencia que padecen las mujeres en el país.
Entre otras activistas participaron integrantes del Grupo Plural por la Equidad de Género, Martha Sánchez Nestor, la universitaria Emma Cerón y la integrante de la Alianza Feminista María Luisa Garfias Marín.