“En la lógica no me entra eso de que solamente hubo tres heridos… de seguro hay verdades más profundas”, asegura. La violencia en los penales es resultado de la impunidad, la corrupción y la simulación, sostiene. La presencia de la policía de la Conago en Acapulco sólo fue para la foto, critica
Julio 12, 2017

La “masacre” que dejó 28 muertos en el penal de Acapulco es resultado de la impunidad, la corrupción y la simulación de las autoridades, sostuvo el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, quien además dijo que sospecha que están mintiendo en cuanto a sus secuelas, pues “en la lógica no me entra eso de que solamente hubo tres heridos”, y sostuvo que “de seguro hay verdades más profundas”.
Salvador Rangel fue entrevistado en esta cabecera municipal antes del Encuentro Provincial de Pastoral de los obispos de la provincia de Acapulco que agrupa a la arquidiócesis con sede en ese municipio más las diócesis de Ciudad Altamirano, Chilpancingo-Chilapa y Tlapa, en la que hablarán este martes y miércoles de la “paz con misericordia” y la atención a las víctimas de la violencia.
El prelado criticó asimismo que la policía de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) es una “simulación” y que la operación contra el robo de vehículos que desplegaron en avenidas de Acapulco fue solamente para “la fotografía”.
También declaró que las autoridades están fallando en la atención a los desplazados de la violencia y que en la guerra que se está dando entre los cárteles, las víctimas son los que viven totalmente en la pobreza y en la miseria por la inequidad social y económica que provoca el mismo gobierno.
Salvador Rangel, declaró que la masacre en el penal de Acapulco en la que, según las autoridades, hubo 28 muertos y tres heridos, es el resultado del hacinamiento en las cárceles, “y de la gran violencia y delincuencia que se está viviendo en el país”.
Dijo que se le hace “muy raro” que siempre en las batallas hay más heridos que muertos, “y en Acapulco, milagrosamente, hay una excepción, hay más muertos que heridos, solamente tres heridos. Yo no lo creo”.
–¿Usted cree que hubo más muertos?
–No, tuvo que haber algo más. A mí en la lógica no me entra eso de que solamente tres heridos, y que se hayan asesinado unos contra otros. Ni que fuera la guerra de Masada (primera guerra Judeo-Romana en la que la fortaleza de las tropas del imperio romano condujo a un suicidio colectivo de sus adversarios al advertir que la derrota era inminente).
“El gran problema es la corrupción, vemos como los custodios están implicados, cómo es posible (que pase) en una cárcel a las 4 de la mañana, donde hay puertas de seguridad de un lado a otro ¿Quién las abrió?, ¿por orden de quién? Para mí, básicamente, es la corrupción y la impunidad que se está viviendo en México a todos niveles.
–¿Merece algo más que un reclamo o una condena en contra de las autoridades por estas masacres que ocurren en un lugar que debería ser el más seguro? Además la CNDH desde hace seis años viene realizando observaciones en materia penitenciaria que no se han corregido.
–Yo pienso que echarle toda la culpa a la autoridad no es justo, porque ellos son los responsables de la seguridad y del orden, pero también debemos ser conscientes que hay una corrupción en la sociedad, el tejido social está fallando, los valores nos están fallando. Yo pudiera decir que si el niño es risueño y le hacen cosquillas, pues así sale peor la cosa”.
Sin embargo el obispo reconoció que, ciertamente, a la autoridad ya se le había indicado de la situación que se vive en los penales “y es grande la responsabilidad de parte de ella, pero ojalá que los mismos ciudadanos podamos aportar otras ideas, porque el hacinamiento de las cárceles no es únicamente de Guerrero, creo que en todo México están las cárceles súper llenas”.
Agregó: “yo no estoy de acuerdo en la simulación, como que hacen algo pero de hecho, el problema está por debajo”.
Alertó que en Guerrero se debe estar muy atento a lo que está pasando, “porque Guerrero sigue siendo la ventana del mundo, “todo mundo nos está vigilando, cualquier cosa que sucede el mundo se entera”, dijo.
–¿El gobierno justifica la masacre diciendo que eran delincuentes y que por eso se mataron , es válida la justificación?
–Es la razón que están dando. De seguro hay verdades más profundas, porque las instituciones, el gobierno, tienen ese arte de darnos verdades a medias o mentiras envueltas en verdades.
Salvador Rangel añadió que no se debe juzgar a los internos como malos, “porque yo me preguntaría, ¿a dónde están los malos, adentro o afuera? Por ejemplo ciertas clases sociopolíticas que traen carros de lujos, blindados, hacen viajes en aviones al extranjero, ¿pero con dinero de quién?, ¿cómo adquirieron ese dinero? Yo estoy seguro que todos esos excesos van con las manos manchadas.
Los carros robados están en la sierra, no en las ciudades, dice
Después, sin pregunta de por medio declaró: “yo sé que la junta de gobernadores, (la Conago), hizo una policía para ver el problema de los carros robados, y esta policía fue a dar a Acapulco, y tengo entendido que en tres días recogieron alrededor de 13 carros en Acapulco, y para mí esas acciones son, más bien, de fotografía para darse a conocer”.
Contó que precisamente uno de los días que estuvo la policía de la Conago en Acapulco él fue a la Sierra acompañado de dos religiosas a quienes pidió que contaran todos los carros que no tenían placas, “y en manos de media hora, las monjitas contaron 100, ellos (los de la Conago) saben dónde está el problema, entonces ¿por qué esa simulación?, ¿por qué aparecer en la foto?, ¿por qué aparecer dando la impresión de que las cosas están bien, cuando no lo están?”.
La pobreza, origen de la violencia
El obispo de Chilpancingo argumentó que el problema de la violencia es el 57 o 60 por ciento de los 120 millones de habitantes de México que viven totalmente en la pobreza y en la miseria, “la necesidad muchas veces hace que la gente rompa la ley o rompa lo establecido”.
Puso como ejemplo a la Sierra de Guerrero en donde la gente siembra la amapola porque dijo que no tiene otra opción, “si nosotros les quitamos la amapola en la Sierra, la gente se muere de hambre”.
También contó que se ha reunido con los familiares de los desaparecidos, sobre todo con los de Iguala “y yo veo que la mayoría de los familiares son súper pobres, y esa es la razón de que sus hijos hayan delinquido o desaparecido, porque no tienen otra opción y es el único camino que encuentran”.
Se quejó de la inequidad social y la inequidad económica, “tenemos muy pocos ricos y muchísimos pobres, y de allí las consecuencias que estamos viviendo”.
Añadió que “al perro flaco se le cargan mas las pulgas”, y que la gente pobre no tiene con qué defenderse, no tiene quien abogue por él, “salen rápido (de la cárcel) los que tienen medios económicos o tienen influencia económica o política, mientras los pobres siguen metidos en la cárcel”.
El gobierno ha incumplido con los desplazados
Salvador Rangel denunció que los desplazados por la violencia son otro problema que se vive en Guerrero por la pugna entre los cárteles de la droga, “la gente se está saliendo de sus comunidades, de por sí viven en la pobreza y luego viene el desarraigo de sus tierras, de sus casitas o de lo que hayan tenido”.
Dijo que los responsables de mantener el orden, son las instituciones gubernamentales en sus tres niveles, y que en ese sentido “creo que están fallando”.
Se reúnen los cuatro obispos en Zumpango para buscar la “paz con misericordia”
La reunión de los obispos a puerta cerrada comenzó a las 4 de la tarde en la parroquia de Santiago Apóstol de esta población. Participan los obispos de las cuatro diócesis, los vicarios generales, los vicarios de pastoral, los responsables de cada comisión y dimensión, y este miércoles emitirán sus conclusiones.
La reunión se realiza cada seis meses para deliberar sobre diversos temas que atañan a sus obispados y esta vez que la sede le tocó a la diócesis de Chilpancingo el tema será la búsqueda de la “paz con misericordia”. Además van a analizar en cada una de las diócesis qué se está haciendo a favor de la paz, a favor de la misericordia, la atención a las víctimas y la atención a los victimarios, contó el obispo.
“La realidad ya la conocemos, sabemos lo que está sucediendo en Guerrero, desgraciadamente los asesinatos van a la alza”, dijo de entrada Salvador Rangel.
Adelantó que en el tema de la “paz con misericordia”, se nutrirán de las experiencias de todos los representantes de las diócesis de Guerrero, y que de ellas saldrá la decisión de cuál será el camino que van a sugerir no solamente a los católicos o a los cristianos, sino a todo mundo.
“Estamos insistiendo en la atención a las víctimas, queremos ver qué estamos haciendo por las víctimas. También educar para la paz, porque esto no se va a cambiar de un momento a otro, la paz se debe ir creando desde el hogar, desde la escuela, desde los ámbitos de gobierno y desde la iglesia, para ir haciendo a la sociedad menos belicosa y más pacífica”, explicó.