A pesar de que Ranferi Hernández “fue muy ácido” hacia él cuando fue gobernador terminaron siendo amigos, dice a manera de deslinde de su asesinato
Zacarías CervantesChilpancingo
Noviembre 18, 2017
El ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer reconoció que no es sencillo evitar que se contamine la próxima elección con dinero del narcotráfico, pues declaró que “no se le puede poner una pilmama a cada candidato”.
En otro asunto, opinó que todos deben apoyar el pacto por la seguridad convocado por el gobernador Héctor Astudillo Flores, y no solamente la gente de la administración.
Por otra parte dijo que a pesar de que el ex presidente del Comité Ejecutivo Estatal y ex diputado local del PRD, Ranferi Hernández Acevedo asesinado el 14 de octubre, “fue muy ácido” en sus comentarios hacia él cuando fue gobernador, pero terminaron siendo amigos “y yo lo apoyé siempre”, dijo a manera de deslinde de ese asesinato.
El ex gobernador fue entrevistado antes de la inauguración del Hotel y Centro de Convenciones Holiday Inn Chilpancingo.
A pregunta de un reportero reconoció que no es tan sencillo evitar que se contamine la elección con dinero del narcotráfico, “ni para las gentes de la política”.
Dijo: “para quien se quiere meter en esas fiestas no lo puedes evitar, no le van a andar poniendo una pilmama a cada candidato, cada quien tiene su responsabilidad y su madurez política y se debe de saber que tiene uno que cumplir con la ley. Uno de los requisitos de la ley es no tener ningún nexo con nadie que no sea gente correcta”.
Expresó que a los partidos políticos también les corresponde vigilar, “pero creo que ese fenómeno de los partidos o de los candidatos involucrados se ha visto muy poco aquí, yo casi no tengo conocimiento de eso”.
De la posible candidatura a la presidencia de la República de un externo al PRI, respondió que ya modificó sus estatutos y que ahora todo mundo puede ser candidato.
–¿Usted está con Meade o con Osorio Chong?–, se le preguntó.
–Por cualquiera, no hay nadie seguro. El PRI tiene en exceso candidatos para poder sacar uno bueno.
–Pero a usted que perfil le gusta para el país.
–A mí el perfil que me gusta es el que mi partido quiera, y el que mi partido decida, a ese con disciplina nos vamos a sumar todos para sacarlo y llevarlo a la presidencia de la República.
Del asesinato del ex presidente del Comité Estatal del PRD, ex diputado local y miembro del grupo Pro-AMLO, asesinado el 14 de octubre, Figueroa Alcocer quien tuvo diferencias con el activista inmolado durante su gobierno, dijo que en efecto fue crítico de su administración, “pero al final de cuentas fue mi amigo, siempre teníamos una buena relación, yo nunca tuve con nadie un conflicto personal, con Ranferi, con Félix Salgado, con nadie”.
Añadió que como gobernador “te pueden criticar, te pueden decir lo que quieran pero finalmente uno tiene que tener la suficiente madurez para entenderlos”.
Aseguró que con el asesinado activista social finalmente terminaron como amigos, “yo lo apoyé siempre, independientemente que era muy ácido en sus comentarios, pero no teníamos mayor problema. Uno tiene que manejarse con inteligencia y con madurez para gobernar un estado de éstos. Conmigo fue respetuoso, éramos de partidos diferentes pero él tenía su tema y yo el mío”, subrayó.
Declaró que “desafortunadamente” el asesinato de Ranferi Hernández no se ha esclarecido, y al respecto añadió: “Yo que cosa le puedo decir, yo pienso que cualquier persona de cualquier credo, de cualquier creencia o de cualquier partido tiene que respetársele”.
Del pacto por la seguridad convocado por el gobernador dijo que deben participar todos los guerrerenses, “todos debemos apoyar, no nada más las gentes de la administración. Todos los guerrerenses tenemos que apoyar al gobierno del estado para que le invierta todo lo que se pueda para resolver este problema tan grave para todos los guerrerenses, y para toda la gente del país”.
Añadió que el problema de la violencia no solamente es de Guerrero, sino a nivel nacional, “lamentablemente creo que serán unos tres estados los que no tienen problemas de violencia”.
De la queja del secretario de Seguridad Pública, Pedro Almazán, en el sentido de que los presidentes municipales no apoyan al gobierno del estado en contra de la inseguridad, el ex gobernador opinó que el problema es la falta de recursos, “tendrían que intervenir muchas gentes, pero con qué, el problema del mismo gobierno estatal es que una policía de 20 mil gentes te cuesta 20 mil millones de pesos y de dónde los sacas”.
Para el ex gobernador en esto nada tiene que ver la vinculación de los alcaldes con el crimen organizado, “no hay forma, si te integras con ellos (el crimen organizado) no te dejarían vivir, no podrías vivir en tu gobierno con eso”.
Al final también se le preguntó si la masacre de Aguas Blancas ocurrida en 1995 y por la que se vio obligado a solicitar licencia, ya es un caso totalmente juzgado y respondió: “lo de Aguas Blancas ya pasó hace mucho, no hay ninguna autoridad ni nadie que tenga ninguna duda de lo que pasó, ha sido juzgado por todo mundo”.