Exigen respeto a la libertad de expresión y denuncian las amenazas y agresiones que han sufrido durante el ejercicio de su labor en el último año
Marzo 10, 2025

Lourdes Chávez
Chilpancingo
Este domingo, mujeres reporteras marcharon en el contexto del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, para exigir respeto a la libertad de expresión, denunciar las amenazas y agresiones de que han sido objeto durante el ejercicio de su labor en el último año, bajo la consigna, “nos queremos vivas, libres e informando”.
Luego de un mitin frente al Ayuntamiento de Chilpancingo, se inauguró una exposición fotográfica en el Museo Regional de Guerrero, de 40 periodistas de cinco municipios del estado, como parte de sus actividades colectivas.
Esta marcha de mujeres periodistas se ha realizado de manera consecutiva durante cinco años, el 9 de marzo, para fijar un posicionamiento sobre las violencias que las atraviesan como sector.
La exposición fotográfica es la primera de su tipo en Guerrero, de mujeres reporteras de Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Tlapa y Ciudad Altamirano.
Con pancartas y consignas, la manifestación partió a las 10 de la mañana, con 30 participantes, desde la glorieta de Unidos por Guerrero hacia el zócalo.
En la plaza Primer Congreso de Anáhuac, frente al Ayuntamiento, demandaron que las distintas organizaciones, instituciones y actores políticos a los que dan cobertura en la entidad, den “respeto al ejercicio periodístico”.
A la Comisión de los Derechos Humanos, que fije una postura clara y firme sobre los obstáculos a la libertad de expresión, como una línea de gobierno estatal que se transmite a los ayuntamientos, para impedir que se cuestione a las autoridades.
Durante la protesta también rechazaron las violencias machistas y estructurales, que ponen en riesgo la integridad y la vida de las mujeres.
Como trabajadoras de los medios de comunicación, denunciaron que las fuentes “muchas veces nos piden ser la vía para comunicarse con la ciudadanía, pero no respetan nuestra labor. No comprenden que la función de la prensa es estar al servicio de la sociedad, no de actores políticos en turno, en los espacios de gobierno”.
Señalaron que en repetidas ocasiones funcionarios de diferentes dependencias, de los tres órdenes de gobierno, las han agredido en la cobertura de actividades oficiales a las que ellos mismos las invitan o son públicas.
Mencionaron los casos de Yazmín García e Itzel Urieta, de En Primer Plano, amenazadas por la diputada local Citlali Yared Téllez Castillo, cuando evidenciaron una conducta de la servidora pública, que ella misma publicó en redes sociales, que fue el paseo en una camioneta de lujo Cybertruck de un amigo suyo, por Chilpancingo.
Así como de Hilda Perales, De Noticias Reporte Guerrero, agredida en diferentes coberturas de manifestaciones, incluso, durante una marcha por la paz en Chilpancingo.
Estimaron que desde el asesinato del alcalde Alejandro Arcos Catalán, sumado a otros hechos de violencia de alto impacto en Chilpancingo, “se volvió más ríspida la relación del gobierno con la prensa, para el acceso a la información”.
Indicaron que “las autoridades aumentaron su de por sí rigurosa seguridad. Las escoltas, sean de seguridad pública o personal en general, impiden o inhiben las entrevistas. Si acaso, el funcionario y representante popular acceden a hablar, es breve y apresurado”.
En el caso del gobierno estatal, señalaron que es casi imposible acceder a información que debe ser pública y los funcionarios se niegan a dar entrevistas o declaraciones.
Consideraron que el gobierno municipal de Chilpancingo, siguiendo una línea del gobierno estatal, evita los cuestionamientos sobre los conflictos generados por la violencia y las carencias. Incluso, bloquea de manera abierta, hasta con agresiones físicas de escoltas o colaboradores.
Recordaron que la reportera de El Sur, Alina Navarrete Fernández, interpuso una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero, sin que a la fecha el organismo se haya pronunciado.
Con una consigna feminista, enfatizaron que las autoridades “no tendrán la comodidad de nuestro silencio y no nos vamos a quedar calladas ante las agresiones”.
El trabajo cotidiano en Guerrero marcado por la violencia
En el mensaje de bienvenida, la directora del Museo Regional de Guerrero, Maura Ortiz, informó que la exposición de las periodistas guerrerenses será parte de la estrategia violeta de los museos de México.
La exposición reúne a 20 mujeres perio-distas de Chilpancingo, Acapulco, Iguala, Tlapa y Ciudad Altamirano, que contribuyeron con un total de 42 fotografías capturadas en diferentes coberturas, como diferentes edi-ciones de las marchas del 8 marzo, de las acciones de estudiantes y familiares de los 43 estudiantes desparecidos de la Normal de Ayotzinapa, de mujeres víctimas de violencia y de mujeres en las tradiciones, entre otras.
El propósito de este ejercicio, explicaron, es reflejar el trabajo cotidiano de esta riesgosa labor, marcada por la violencia de Guerrero.
Con la presentación, aclararon a los usuario del museo que la mayoría no son propiamente fotoperiodistas, pero hacen uso de las herramientas al alcance para documentar la realidad del estado, “por amor y compromiso con nuestra profesión”.
La exposicion con fotografías de Alina Navarrete Fernández, Antonia Ramírez, Aurora Harrison, Avigaí Silva, Beatriz García, Berenice Reyes, Carmen González, Elia Carrillo, Hilda Perales, Itzel Urieta, Josefina Aguilar, Karla Galarce Sosa, Lourdes Chávez, Margena de la O, Natividad Ambrocio y Urisa García, permanecerá hasta el 30 de marzo.