En reunión con reporteros, Ramón Navarrete dice que asume la responsabilidad de hacer un pronunciamiento extra de los casos que tiene el organismo en los expedientes
Beatriz García
Agosto 29, 2017

Integrantes de la Asociación de Periodistas del Estado de Guerrero (Apeg), entregaron al presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno, un concentrado de 29 agresiones a periodistas de Guerrero en este año, donde precisan que de mayo a junio hubieron 20.
Minutos después de las 11 de la mañana, integrantes de la organización se reunieron con el ombudsman.
“Señor gobernador.usted ya puso el mal ejemplo, está a tiempo de corregirlo, pero de no hacerlo, tenga claro que lucharemos por el respeto a la libertad de expresión y por la vida, por nuestra vida”, indica un documento.
El objetivo de la reunión fue para manifestar la preocupación de las condiciones en las que los periodistas están ejerciendo su labor.
“Como organización no queremos dejar pasar por alto estos hechos que al parecer se van repitiendo una vez más en el estado de Guerrero, y elaboramos un documento dirigido a la Comisión, para dos cosas. Una para que se siente precedente que nosotros estamos presentando un documento de queja, un documento de inconformidad advirtiendo a la Comisión de la situación que se está viviendo en el estado de Guerrero, y también le vamos a dejar un concentrado de los casos que nosotros hemos venido observando del mes de marzo a este mes de agosto. Este documento concentra un número de 29 agresiones a compañeros de distintos hechos, desde la muerte de uno de ellos, del compañero Cecilio Pineda Birto”, detalló el reportero de El Sur, Zacarías Cervantes.
Abundó que la organización quiere estar pendiente del desarrollo de estos casos, cómo actúa la comisión, cómo los resuelve, porque se ha visto que el gremio no pasa de la protesta y de la inconformidad y que de los hechos no se resuelve nada.
Recalcó que el motivo de la presencia en el organismo era para entregar el documento, y que el organismo lo utilice de acuerdo a sus funciones, de las que estarán pendientes del desarrollo de las investigaciones de los casos.
“A pesar de que somos reporteros no queremos ser noticia, tanta información en Guerrero que no podemos distraernos en asuntos que competen a nuestra propia actividad. La noticia no somos nosotros, no queremos seguir siéndolo y no distraernos de nuestra verdadera función que es ser receptores de la información para transmitirla”, añadió.
Por su parte la reportera de La Jornada Guerrero Margena de la O resaltó que tan solo de mayo y junio es el tiempo donde se han dado la mayoría de las agresiones, que suman 20.
“Ya somos agenda para nuestros propios medios, las agresiones en Guerrero continúan, son sistematizadas y son agresiones de muchas índoles, nos preocupa que las agresiones principalmente vienen de los servidores públicos”, abundó.
El corresponsal de Reforma Jesús Guerrero refirió que en el caso del asesinato de Pineda Birto no hay una investigación por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) y que aunado a esto el gobernador Héctor Astudillo Flores “le atiza” a este tipo de situaciones.
El corresponsal de El Universal Arturo de Dios Palma, expuso que como organización además de exponerle la situación lo que se quiere es que la Codehum tome una postura más firme ante estas agresiones y que lo haga público, que de alguna forma tome una posición para saber si se cuenta o no con el organismo.
Sostuvo que la semana pasada fue “grave” porque se cometieron seis agresiones en contra de reporteros por parte de funcionarios públicos: de policías federales, del delegado de la Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urano (Sedatu) José Manuel Armenta Tello, de los escoltas del gobernador y del secretario de Asuntos Indígenas y Comunidades Afromexicanas, Gilberto Solano Arreaga.
El director del semanario Trinchera, Ulises Domínguez, indicó al presidente de la Codehum que las agresiones se han repetido sistemáticamente y cada vez son más y no es posible que cada que ocurre un caso sale el gobernador a decir: “no, si yo soy bien cuate con los periodistas, no tengo bronca con nadie, me llevo bien”, pero que en ese mismo momento que él lo está diciendo los guaruras están jaloneando a los reporteros, como sucedió el viernes con el reportero de El Sol de Chilpancingo, Jesús Ssaavedra Lezama.
Por su parte Navarrete Magdaleno expuso a los reporteros que “nosotros entendemos perfectamente el trabajo que ustedes hacen… ustedes verán que la presencia de la Comisión no siempre es cómoda para el gobierno, entonces a mí me queda bien claro por las dificultades que pasan por el desempeño de su trabajo”.
Dijo que la ley marca que el organismo debe hacer un documento de las agresiones que incluye una investigación y al último se hacen las recomendaciones. Sin embargo señaló que no se puede quedar sólo en lo que dice la ley.
El ombudsman puntualizó que asumía la responsabilidad de hacer un pronunciamiento extra de lo que tiene el organismo en los expedientes, y aclaró que no llegan todos los acontecimientos de agresiones, porque algunos se quedan en el enojo o en otras circunstancias, pero las que le llegan se tienen registradas.
Señaló que el ofrecimiento que da es de ir a hacer acompañamiento a las instituciones federales, como al Ministerio Público (MP), para conocer el estatus de las carpetas de investigación o de abrir las puertas de algún funcionario para expresar su sentir, además dar cuenta al Mecanismo de Protección a Periodistas.
Sin embargo los reporteros recalcaron que su intención nunca ha sido reunirse con funcionarios y lo único que se quiere es que en los hechos se vea que no hay más agresiones, y que tampoco se están pidiendo tratos especiales, sino respeto al ejercicio periodístico.
El documento de queja que hace la Apeg y que se entregó a la Codehum refiere a las 29 agresiones que documentó en este año. Remarca que entre el 20 y 26 de agosto fueron agredidos, hostigados y vejados siete reporteros en distintos puntos de Guerrero. Es decir un reportero por día.
Recientemente, el domingo 20 de agosto en Copanatoyac, la corresponsal en la Montaña de El Sur, Antonia Ramírez, fue agredida por guardaespaldas del gobernador mientras intentaba acercarse al mandatario.
Cinco días después en la capital, cuando reporteros preguntaban por este hecho a Astudillo Flores, sus escoltas jalonearon Jesús Saavedra, y cinco días después el corresponsal de El Sur en Iguala, Alejandro Guerrero, fue arrollado por un automóvil dentro del estacionamiento de la plaza comercial Tamarindos, lo que provocó que siga hospitalizado.
El documento expresa: “Reporteros de Guerrero pedimos alto a las agresiones y a la violencia en contra de la libertad de expresión. No pedimos privilegios ni trato especial, solo justicia. La impunidad y la falta de castigo está matando a cientos de ciudadanos en este estado, y los periodistas no somos la excepción”.