Además de la GN, Hildeberto Salinas Mariche también tendrá apoyo del gobierno estatal. Lo visitan el secretario de Seguridad Pública, Josué Barrón y el subsecretario de Gobierno, Francisco Rodrí-guez, quienes ofrecen medidas para “fortalecer la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos”
Noviembre 12, 2024

Lourdes Chávez
Chilpancingo
A través de la página de Facebook del gobierno municipal de Cuajinicuilapa, se confirmó que el alcalde Hildeberto Salinas Mariche regresó a sus funciones este lunes, tras una ausencia de alrededor de un mes a consecuencia de amenazas recibidas en el contexto de distintos hechos de violencia que también motivaron la salida de la región de la presidenta municipal de San Nicolás, Tarsila Molina Guzmán.
El gobierno del estado informó mediante un boletín que por indicaciones de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, el secretario de Seguridad Pública, Josué Barrón Sevilla, y el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, se reunieron con Salinas Mariche para “fortalecer la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos”.
El domingo fuentes del municipio informaron que este lunes el alcalde regresaría al Ayuntamiento con protección de la Guardia Nacional, que citó al personal para reanudar labores, y que habría rechazado la protección de la Policía Estatal lo que se desmentiría con la reunión de ayer con Barrón y Rodríguez. La mayoría de los trabajadores municipales también se encontraban resguardados en sus domicilios.
De acuerdo con la publicación de una fotografía en Facebook este lunes en la mañana, Salinas Mariche se reunió con dos representantes del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (Suspeg) y muestra fotografías en su oficina. No hay mayor detalle de lo que se trató en la reunión ni los nombres de las representantes sindicales, quienes son mujeres.
Aún no hay todavía alguna mención de la síndica, Estephani Oliva Zarate, quien como el alcalde envió su solicitud licencia al cargo al Congreso local, pero ninguno la dos la ratificó, un trámite de procedimiento que si no se efectúa no se hace efectiva.
Tampoco hay datos oficiales sobre la alcaldesa de San Nicolás, que a diferencia de sus homólogos no solicitó licencia al Congreso local, y la última información que se tuvo del diputado local del PVEM, Alejandro Carabias, es que no había sido localizada por el gobierno del estado para recibir medidas de seguridad parsa el desarrollo de sus funciones.
Tampoco hay información del primer regidor de Cuajinicuilapa desaparecido el 21 de octubre, Félix Gil Calleja.
Pese a la ausencia de autoridades, la cuenta de Facebook de la actual administración de Cuajinicuilapa se mantuvo activa con publicidad de programas sociales del gobierno del estado y federal, pero la anterior publicación del alcalde fue el 10 de octubre, hace un mes y un día, de una reunión con personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “para dar una solución a la problemática del mal suministro de energía eléctrica a la bomba que abastece de agua potable a la población, ocasionando constantes fallas en el servicio y evitando la distribución del líquido a los usuarios”, debido a las afectaciones del huracán John.
Este lunes el gobierno del estado informó en tres párrafos que el secretario de Seguridad Pública, y el subsecretario de Desarrollo Político y Social, se reunieron con el alcalde y con el encargado de la Dirección de Seguridad Pública municipal, Alejandro Higuera Sandoval.
En esta reunión se revisaron las condiciones de seguridad en el municipio “a fin de establecer nuevas acciones de prevención del delito”.
Finalmente, señala que el subsecretario Rodríguez expresó “el compromiso de fortalecer la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos, además de fortalecer la coordinación entre autoridades estatales y municipales en la región Costa Chica”.
De acuerdo con versiones locales, en los últimos dos meses han aumentado los asesinatos, desapariciones, atentados y los desplazamientos forzados, debido a disputa por el territorio del grupo de Los Luchos, y otro encabezado por Lucho Ventura.
A través de los medios de comunicación se conoció la aparición de mantas con mensajes alusivos a presuntos delincuentes a mediados de septiembre.
En ese entorno sucedió el asesinato un líder transportista de nombre Antonio junto a su hermano, en un sitio de taxis en pleno centro de la ciudad, el 12 de octubre; el incendio provocado de la casa y un vehículo del tesorero municipal, Roberto Avelino, de quien se dijo que luego huyó de la ciudad, y el hallazgo de cuerpos desmembrados entre San Nicolás y Cuajinicuilapa, el 13 de ese mismo mes.