Con la nueva Ley de Seguridad Interior van a echar a perder al Ejército, “la sociedad terminará odiándolos como a todos los políticos”, advierte
María Avilez RodríguezChilpancingo
Diciembre 26, 2017

En la misa de Navidad el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza pidió por las personas que han sido víctimas de la violencia, y advirtió que este 2017 “fue un periodo difícil” en el país, porque es el año donde ha habido más asesinatos.
A las 7 de la noche los feligreses casi llenaron la catedral de Santa María de la Asunción en Chilpancingo, para dar gracias al nacimiento del niño Dios.
En un sermón de más de 7 minutos bromeó, “espero que no estén cansados, desvelados y uno que otro crudillo, la Navidad es bonita para reflexionar. Estamos aquí para conmemorar el nacimiento del niño Dios”. Dijo que es tiempo de amor, de paz, de reconciliación y acercarse más a la gente.
Pidió por las familias que lloran la ausencia de sus seres queridos para que no pierdan la esperanza de reencontrarlos en el reino de Dios, por los que en otros años celebraron la fiesta de Navidad y han dejado este mundo, y por la víctimas de la violencia para que “el señor les dé el descanso eterno”.
Consultado al finalizar la misa Salvador Rangel manifestó que las personas deben de cuidar y luchar por preservar la vida, “para que no se peque contra la vida”, cuando se trata de una manera infrahumana o cuando se denigra y peor cuando se asesina.
El obispo expresó que “desgraciadamente estamos viviendo un periodo difícil a nivel nacional, también en Guerrero el cual es uno de los estados donde más asesinatos han ocurrido en lo que va del 2017, es el año donde ha habido mayores asesinatos”.
Expresó que se debe de hacer algo, “primero pedirle al niño Dios que sepamos cuidar y respetar la vida de los demás”.
Dijo que él pensó que el 24 y 25 de diciembre no habría asesinatos, pero hubo muertos en Iguala, Acapulco, Michoacán y otros lugares, por eso se debe de pedir por las víctimas de la violencia, por los que han sido asesinados y por sus familiares.
Expresó que es algo contradictoria que la Navidad es de paz, amor y tranquilidad, pero a los familiares de las víctimas los visitaron las lágrimas y el dolor.
A pregunta expresa de que el tejido social se ha “desbaratado”, principalmente por la falta de valores familiares de respeto y valorizar a los demás, dijo “no debemos dejarnos caer ni tirar la toalla, la esperanza siempre nos debe acompañar, la confianza en nosotros y en Dios, los mexicanos hemos sabido salir adelante y superar las situaciones difíciles”.
Insiste en que el Ejército no esté en las calles
En cuanto a la Ley de Seguridad Interior expuso que el Ejercito es una de las instituciones “más respetadas que hay, pero con la nueva Ley de Seguridad Interior lo van a echar a perder, porque la sociedad terminará odiándolos como a todos los políticos”.
Salvador Rangel se preguntó, “¿con qué institución clara nos vamos a quedar?”, dijo que no está de acuerdo en la militarización, “porque la misión de los militares es defender la patria contra los enemigos, y no es posible ir en contra de los ciudadanos, que los mismos mexicanos sean los enemigos de la patria”.
Dijo que el presidente de la República es el que dirá dónde estarán los militares, “ahorita tenemos a alguien que da indicaciones, pero qué pasará cuando tengamos un presidente que no esté cuerdo, y el Ejército será utilizado para poder reprimir las manifestaciones, es algo antidemocrático”.
Reiteró que no está de acuerdo y que “van a quemar un cartucho que era bueno, al Ejército lo van a hacer odioso para la sociedad”.