Brenda Escobar Zihuatanejo El ex gobernador interino de Guerrero, Rogelio Salvador Ortega Martínez, rechazó las versiones que sugieren que la ex consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián Peralta, llegó con la “bendición” de la presidenta Claudia Sheinbaum al proceso interno de Morena para definir la candidatura de Morena al gobierno de Guerrero para 2027. … Continúa leyendo Rogelio Ortega rechaza versiones sobre un presunto “favoritismo” de Sheinbaum hacia Esthela Damián
Mayo 22, 2026

Brenda Escobar
Zihuatanejo
El ex gobernador interino de Guerrero, Rogelio Salvador Ortega Martínez, rechazó las versiones que sugieren que la ex consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián Peralta, llegó con la “bendición” de la presidenta Claudia Sheinbaum al proceso interno de Morena para definir la candidatura de Morena al gobierno de Guerrero para 2027.
Ortega Martínez estuvo la tarde de este jueves en Zihuatanejo, para la presentación de su libro Guerrero en llamas, la cual se llevó a cabo en el auditorio de la casa ejidal del núcleo agrario de Zihuatanejo, a la que acudieron unas 30 personas.
Durante el acto, Ortega Martínez abordó las versiones que circulan entre la militancia, respecto a presuntos favoritismos o imposiciones respaldadas desde la dirigencia nacional o el Poder Ejecutivo federal, calificándolas como meras estrategias de presión psicológica y de percepción, en clara alusión a la ex consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián Peralta.
“No se la crean, ¿eh? Que hay una que ya viene con la bendición de la doctora (Claudia Sheinbaum Pardo). Eso no es cierto, incluso públicamente lo dijo, cuando Esthela le dijo que se iba a Guerrero, le dijo que, ‘¿estás segura? ¿estás segura? Por tu cuenta y riesgo’. Pero nos quieren venir a hacernos creer de que ella ya trae la bendición de la doctora y que es una imposición, no es real. No, no, no es real”, enfatizó de manera tajante.
Aseguró conocer el criterio de la presidenta respecto a la selección de las candidaturas para las gubernaturas en los estados, afirmando que existen lineamientos muy claros, que excluyen las prácticas de nepotismo, “yo conozco perfectamente a la presidenta y ella va a influir. Va a influir”.
“Ella dice: ‘Lo importante es que quien vaya a gobernar como candidato, que vayan como candidatos o candidatas de Morena en los 17 estados, sea gente conocida, reconocida y sin tachas’. Y con eso no al nepotismo, entonces, ahí tienes, esa no se la no se la acaban, no se la crean”.
El ex gobernador llamó a las bases de simpatizantes a mantener la calma y a no dejarse llevar por los rumores de designaciones anticipadas, “hay que confiar. Hay que confiar que va a ser un proceso limpio, transparente”, acotó.
Las encuestas no sólo miden la popularidad sino también “negativos”, resalta
Ortega enfrió las expectativas de quienes apuestan sólo a la popularidad para la obtención de candidaturas en Morena, al advertir que el método de encuestas no se limita a medir quién es el más conocido, sino que incluye valoraciones cualitativas, donde los “negativos” de los aspirantes juegan un papel crucial.
Al término de su disertación, cuando uno de los asistentes le cuestionó sobre la confiabilidad del proceso interno para seleccionar a los coordinadores de los trabajos de la Cuarta Transformación en Guerrero, Ortega Martínez desmenuzó el funcionamiento de las herramientas demoscópicas y recurrió a una analogía, para explicar que ser conocido no equivale a estar calificado para gobernar.
“La encuesta es una medición cuantitativa con tres preguntas: De estos ¿a quién conoces? Si en esas, todas las casas encuestadoras, lo hacen incorporando el nombre del senador, nos gana a todos en conocimiento por razones obvias. Félix es el político más conocido. Si ese fuera el único criterio, pues es Félix. Él a eso le apuesta, en ser el más popular”.
Luego, comparó la situación con el ámbito escolar para ilustrar las limitaciones de basar una postulación en la fama pública, “hay un muchacho que puede ser el más popular, el más conocido, pero también el más, decía mi abuela, relajiento. Pero a la hora de que nos vaya a representar, no vamos a mandar a ese, sobre todo si se trata de un concurso de calidad. Es el más popular, es el más conocido, pero no el más calificado”.
Ortega Martínez precisó ante los asistentes que el diseño de las encuestas partidistas incluye candados específicos, para evaluar el rechazo que generan las figuras públicas, un terreno donde, según sus afirmaciones, el actual senador Salgado Macedonio también encabeza los registros.
“Por eso hay dos preguntas más: De todos estos, ¿cuál es el único por el que no votarías? Y ahí también nos gana a todos, y luego está la otra, ahí aparecen tus negativos. Y está la otra, donde aparecen los positivos: De todos estos ¿por quién sí votas? Y entonces, ahí viene la ponderación cualitativa”, detalló.
Ortega Martínez contrastó estos escenarios con aquellos aspirantes que, a pesar de no registrar un alto nivel de conocimiento masivo, en un primer momento, poseen mejores condiciones para garantizar el ejercicio de un buen gobierno, debido a su perfil técnico y profesional.
“Alguien puede ser poco conocido, en la medianía, pero sin muchos negativos y con buenos positivos; entonces se gana la parte de su trayectoria, el currículum. El que va a garantizar hacer un buen gobierno y esa es una ponderación cualitativa. Eso ya queda en manos de las y los tomadores de decisiones”, sostuvo.
A Rogelio Salvador lo acompañaron en este acto la enfermera Natalia Hernández Pinzón, amiga del ex gobernador; la ex perredista Emperatriz Basilio Goytia, el médico veterinario Enrique Rodríguez Krebs y el columnista de El Sur, Silvestre Pacheco León, quien habló de la lucha de la izquierda en esta región de la entidad desde los años de 1970 a la fecha.
Presenta su proyecto de gobierno
Más que hablar a detalle sobre su libro, el ex gobernador aprovechó para exponer su proyecto de gobierno denominado Guerrero con Desarrollo, con el cual busca ganar la encuesta interna de Morena para la gubernatura.
Durante su exposición soltó un dato sobre seguridad, donde afirmó que cuando fue gobernador interino, a través de la mediación de ministros de culto de la Iglesia católica y cristiana, obtuvo una tregua de un año por parte de grupos de la delincuencia organizada.
Ante los asistentes, Ortega Martínez defendió la viabilidad de construir acuerdos de paz en la entidad y argumentó que su experiencia al frente del Ejecutivo estatal, en uno de los periodos más críticos de la historia reciente, le permite hablar con conocimiento de causa.
Detalló que las condiciones planteadas a estos grupos se centraron en detener delitos que afectan de forma directa a la población civil y los sectores vulnerables.
“Me dieron una tregua de un año, los ministros de culto de la Iglesia católica y las iglesias cristianas (están) encantados de ayudar para construir acuerdos de paz. Nada más con que no metan drogas en las escuelas, no nos contaminen a los niños, que no se estén robando las muchachas para venderlas, que no hagan cobro de piso, que no secuestren”, expresó el ex gobernador, tras señalar que los ingresos de estas organizaciones provenientes del mercado estadunidense deberían ser suficientes para que dejen de asfixiar a la ciudadanía local.
En el terreno económico, Ortega Martínez lamentó la actual dependencia estatal hacia las remesas que envían los migrantes desde Estados Unidos, una situación que calificó de “triste” y que atribuyó al colapso de sectores tradicionales, como el turismo, la minería, la agricultura y la ganadería, debido a administraciones pasadas marcadas por la corrupción y el cobro de moches.
Como parte de sus ejes estratégicos, planteó una revolución en las vías de comunicación, para retener a la población con empleos dignos.
Criticó que, a diferencia de estados vecinos, como Michoacán, Puebla u Oaxaca, Guerrero carezca de un sistema ferroviario desde que el Tren del Istmo, que llegaba hasta el pueblo de Las Balsas, fue cancelado durante el sexenio de Ernesto Zedillo.
Asimismo, adelantó que existe el compromiso de la presidenta del país para modernizar y ampliar ejes viales existentes, pero deteriorados e inseguros, mencionando los trayectos de Salina Cruz a Zihuatanejo, de Toluca a Zihuatanejo y la ruta Puebla-Tlapa-Marquelia, además de proyectar nuevas conexiones hacia la Tierra Caliente y Costa Grande.
Otro de los ejes abordados fue el rezago en la comercialización de la producción guerrerense. Ortega ejemplificó la urgencia de soberanía económica al señalar que, aunque Guerrero ocupa el primer lugar nacional en producción de mango, los productores deben acudir a Sinaloa para obtener la certificación de exportación.
Una situación similar ocurre con el aguacate y con el mezcal, que debe ser certificado en Oaxaca para su venta internacional, lo que atribuyó a la “mediocridad y dejadez” de los gobernantes históricos.
Hacia el cierre de su intervención, el aspirante respaldó las posturas que exigen frenar la infiltración de la delincuencia en las estructuras del poder, un factor que, advirtió, arriesga la gobernabilidad nacional ante las presiones políticas de los Estados Unidos.
En ese sentido, aplaudió la postura de la dirigencia de Morena de vetar a perfiles con nexos delictivos o historial de corrupción, sin importar el resultado de las encuestas internas, así como las prácticas de nepotismo.