EL-SUR

Martes 28 de Julio de 2026

Guerrero, México

Política  

Se debate más de una hora en el Congreso local el éxito o fracaso de la elección judicial

Los opositores califican la elección del domingo como “un cochinero”. Morenistas responden que con la votación “se acabó la justicia para las élites y se acabó el cártel de la toga”

Junio 04, 2025

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

La elección judicial del pasado domingo causó un debate y alargó la sesión de este martes por más de una hora en el Congreso del Estado, luego de que ocho diputados, entre perredistas, morenistas, priistas, emecistas y panistas, decidieron opinar y criticar el proceso donde se votó por jueces, magistrados y ministros de la federación.
En primera instancia, los priistas calificaron la elección del domingo como “un cochinero”. La panista Irene Montiel Servín la tachó de ser una “farsa”, la emecista Erika Lurhs Cortés criticó la baja participación y el perredista Jorge Iván Ortega Jiménez, quien inició la discusión, dijo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) deberá ser un contrapeso y garantizar procesos justos.
En tanto, los morenistas que defendieron la elección fuero Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, Araceli Ocampo Manzanares, Catalina Apolinar Santiago y la petista Claudia Sierra Pérez, quienes argumentaron que “se acabó la justicia para las élites y se acabó el cártel de la toga”.
Fue en el último punto de la sesión, cuando el perredista Ortega Jiménez subió a tribuna para hablar sobre la elección judicial. En su participación, criticó algunas cuestiones sobre el proceso electoral y el método de selección de candidatos, pero también hizo un llamado a que los nuevos jueces, magistrados y ministros se desempeñen sin afiliación partidista y cumplan con su labor al frente de uno de los poderes.
“Lo que está en juego no es menor. La justicia no puede convertirse en moneda de cambio, se requiere de perfiles y se debe garantizar la justicia. La elección de jueces, magistrados y ministros debería basarse en méritos, en conocimientos sólidos, en experiencia y en una verdadera vocación de servicio, no en cuotas partidistas o en criterios ajenos a la justicia y a la imparcialidad”, dijo el perredista.
En su participación, Ortega Jiménez llamó a sus compañeros diputados, a los actores políticos y a la ciudadanía, a defender “la autonomía del Poder Judicial. Exijamos transparencia y procesos claros. Pongamos por encima de los intereses particulares, la defensa del Estado de Derecho y la justicia para todos los mexicanos”.
Al término de su participación, comenzaron a levantar la mano otros siete legisladores, tres de Morena, una del PT, un priista, una emecista y una panista, quienes se sumaron a la discusión.
Por parte de los morenista, la inició la controversia Pablo Amílcar Sandoval, quien celebró la participación de los 13 millones de mexicanos, que “se vieron volcados en las urnas” y acusó a la oposición de intentar sabotear la elección.
“Fue un día histórico, cuando hablamos de las transformaciones que ha vivido el país. Esas transformaciones que llevan a cambios profundos, se logró un cambio constitucional, contundente, con la misma reforma que votamos hace unos meses y que se concretó con la elección”.
Sandoval Ballesteros aseguró que la oposición “decidió revictimizarse” ante “una nueva realidad democrática”.
Por su parte, la petista Claudia Sierra Pérez aseguró que a los diputados federales y los senadores que votaron a favor de la reforma para elegir jueces, magistrados y ministros, se les debe de reconocer como patriotas, y a los que votaron en contra, como traidores a la patria.
“El poder judicial era el único que no podía elegir el pueblo. Larga vida para quien presentó esta iniciativa, larga vida a nuestro ex presidente Andrés Manuel López Obrador”, dijo.
Catalina Apolinar Santiago, diputada de Morena, aseguró que en la elección del domingo “no decidieron las cúpulas de poder, ni los actos oscuros. Tampoco hubo cuotas de poder, sino que fue el pueblo soberano el que tomó la palabra” y recalcó: “Queremos un Poder Judicial limpio, honesto y al servicio de la nación”.

Celebró que para la presidencia de la SCJN se perfile Hugo Aguilar Ortiz: “Es un jurista indígena mixteco, oriundo de Oaxaca, forjado entre carencias, pero de con-vicciones. Es justicia para los pue-blos indígenas que históricamente han sido excluidos”.
La panista Irene Montiel Servín aseguró que no fue un proceso de-mocrático, sino una “farsa y elección del acordeón” con aca-rreos, sin participación auténtica y con despilfarro de recursos que pudieron ser utilizados para salud o aumentar el retiro a los maestros.
“Esta elección no es representativa, ni vinculante. Puede ser legal pero no es legítima. Sólo acudió uno de cada 10 ciudadanos, saben que no es justicia sino manipulación, desde la presidencia de la República la presumen como exitosa y democrática, pero la usarán para borrar la división de poderes y será un retroceso para nuestra democracia. Cuando fracasen, dirán que la culpa fue del pueblo”.
En medio del debate, la Mesa Directiva solicitó una votación para determinar si había quórum para seguir la sesión. A pesar de que había ausencias, se contaron 30 diputados, de 41 que iniciaron la sesión, lo que hizo posible continuar con la discusión.
La morenista Araceli Ocampo Manzanares justificó que los 13 millones que votaron son más que los lo hicieron por el PAN y por el PRI en el pasado proceso electoral.
“Se acabó el cajón de impu-nidad selectiva, como familias de políticos, como Calderón y Zavala, por la tragedia de guardería ABC, impartían justicia a la sombra de la impunidad, el cártel de la toga, no más jueces al servicio de la corrupción estructural, que viva la Cuarta Transformación que le devolvió al pueblo el poder de juzgar y ser juzgados con dignidad”.
La emecista Erika Lorena Lürhs sostuvo que “los números que no mienten. No están a debate y si alguien no los vio, yo se los voy a recordar”.
Indicó que presumen una participación del 12 por ciento, pero el 22.61 de los votos fueron anulados, porque la gente no supo votar “si a ese 12 por ciento le quitamos la anulación, tenemos 8.61 por ciento de participación en la elección, que costó unos 9 mil millones de pesos”.
El priísta Víctor Hugo Vega Hernández afirmó: “Vamos a hablar del cochinero que acabamos de vivir el domingo” y calificó al proceso como una “farsa electoral” y como una elección manipulada.
“Inducir el voto mediante la entrega de acordeones es una clara muestra antidemocrática, alejada de la legalidad y certeza. Quienes repartieron estos acordeones han incurrido en delitos de corrupción y han corrompido la democracia”.
La discusión continuaba, el perredista Robell Urióstegui Patiño había solicitado la palabra, cuando fue interrumpido por el presidente de la Mesa Directiva, quien llamó a una votación, para saber “si el tema estaba suficientemente discutido”.
Por ello, los legisladores del PRI, PRD, MC, PAN, PVEM y PT votaron por terminar con la discusión y sólo seis morenistas pidieron que continuara el debate. Al final se determinó que ahí acaba el tema, provocando la alegría de algunos priistas, quienes de manera irónica celebraron que pudieron ganarle una votación a Morena.

El perdedor fue Morena

En conferencia de prensa, los dipu-tados del PRI calificaron como un “fracaso” la elección judicial, por el bajo nivel de participación ciuda-dana, de alrededor de 13 por ciento.
Los diputados, encabezados por su coordinador, Alejandro Bravo Abarca, criticaron que México dejó de ser una república, “porque el Poder Judicial quedó sometido a Morena y al Poder Ejecutivo”.
“No podemos disfrazar y decir que fue un éxito. Si en una escuela modesta hay 100 padres y solo votan 13, a groso modo es una elección fallida”, dijo Bravo.
Ante los comentarios de la presidenta Claudia Sheinbaum, de que hubo más votos que para los partidos de oposición, Bravo Abarca consideró que es muy fácil justificarse para no ver sus propios errores.