Jacob Morales Antonio Cientos de aficionados y familias festejaron el triunfo de la sección mexicana y tomaron una parte de la glorieta de La Diana, donde bailaron, lanzaron vivas, y se bañaron en alcohol que lanzaban al aire, y hasta juegos artificiales hubo. Restaurantes, bares y terrazas de la avenida Costera estuvieron con una mayor … Continúa leyendo Se desborda el entusiasmo de aficionados por el triunfo de la selección mexicana en La Diana
Junio 25, 2026

Jacob Morales Antonio
Cientos de aficionados y familias festejaron el triunfo de la sección mexicana y tomaron una parte de la glorieta de La Diana, donde bailaron, lanzaron vivas, y se bañaron en alcohol que lanzaban al aire, y hasta juegos artificiales hubo.
Restaurantes, bares y terrazas de la avenida Costera estuvieron con una mayor concurrencia y a diferencia del segundo partido de la selección todos los establecimientos que tenían una televisión, la prendieron y permitieron que sus clientes vieran el partido de México contra la selección de Chequia, cuyo marcador fue tres a cero.
Desde la mañana decenas de personas, salieron a las calles y la avenida Costera con las playeras de la selección, en algunos restaurantes se había amigos y amigas desayunado, y todos portaban la playera, en las calles y avenidas por igual. El ánimo y el ambiente era muy distinto al primer y segundo partido.
Incluso los vendedores de las réplicas de las playeras de la selección aumentaron su precio de 200 a 300 y hasta 350 pesos, debido a la gran demanda. En los establecimientos de la Costera desde el mediodía los bares y las terrazas comenzaron a colocar mesas y sillas anticipando la llegada de la afición.
Pese a que los establecimientos de consumo anticiparon la llegada de la afición, en un recorrido ocho de cada 10 mesas estaban ocupadas, pero en los centros botaneros, faltaron mesas y sillas para la gran cantidad de gente que llegó.
Nuevamente el auditorio del parque Papagayo estuvo al tope de familias que llegaron desde las 4:30 de la tarde para poder ocupar los mejores espacios para el inicio del partido, estaba completamente lleno y nuevamente las puertas fueron cerradas y se limitó el acceso.
En La Diana, al concluir el partido de inmediato unas 300 personas que se encontraban en una terraza aledaña ocuparon un sentido de la Costera. Para las 10 de la noche, todo los carriles del sentido hacia la Base Naval fueron ocupadas por familias y jóvenes, que llegaron con sus bocinas banderas y cornetas.
A esa hora también un aficionado lanzó algunos juegos artificiales, que avivaron nuevamente el festejo, con los gritos y el baile de cada una de las canciones que se escuchaban en las bocinas. La emoción de los aficionados provocó que lanzaran al aire la cervezas así como algunos tenis y sandalias de quienes habían perdido el calzado y hasta una representación de El Chucky, el muñeco diabólico.
Ante la gran cantidad de aficionados, la Policía Municipal, así como la Vial montaron una operación y cerraron la circulación de la Costera desde la esquina del hotel Playa Suites, en dirección hacia la Base Naval para evitar que los aficionados agarraran los automóviles y los movieron de un lado a otro.