Sobre el atropellamiento del corresponsal de este mismo diario en Iguala, Alejandro Guerrero, dijo que pidió a la Fiscalía que investigue el caso de manera inmediata
Zacarías CervantesChilpancingo
Agosto 26, 2017
El gobernador Héctor Astudillo Flores ofreció una disculpa por la agresión de sus escoltas a la corresponsal de El Sur en Tlapa, Antonia Ramírez, el domingo pasado en Copanatoyac, y dijo que no tiene “ningún interés de tener fricciones” con los reporteros.
Luego dijo que le llamó “mucho la atención” cómo intetnata la reportera nahua entrevistarlo, pues “de por todos lados salía, entonces llegó un momento que alguien pensó que ni siquiera era periodista. Ese es el problema”.
En cuanto al atropellamiento del corresponsal de este mismo medio el jueves en Iguala, Alejandro Guerrero, Astudillo Flores declaró que lo primero que se tiene que hacer es la investigación para saber lo que sucedió, y prometió que estará pendiente “para que se haga lo que corresponde”.
El gobernador fue consultado sobre los dos casos de agresiones a trabajadores de El Sur en los últimos cinco días, después del acto por el 30 aniversario del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Guerrero. Mientras contestaba al respecto, personal de su seguridad hostigaba y jaloneaba al reportero de El Sol de Chilpancingo y de la agencia Irza, Jesús Saavedra Lezama, sin que Astudillo Flores haya intervenido para impedirlo. Sólo volteó a ver complaciente el incidente.
En seguida dejó entrever que las protestas por las agresiones contra los reporteros son problemas personales. Dijo: “yo no tengo ningún interés de tener fricciones con ustedes, si ustedes tienen algún interés de tener fricciones conmigo, yo no los tengo”.
De entrada, sobre el atropellamiento que sufrió Alejandro Guerrero la tarde del jueves en Iguala, Astudillo respondió que lo primero que se tiene que hacer es investigar y anunció que estará pendiente para que se haga la investigación y se sepa lo que sucedió, “y, por supuesto, si hay algún responsable, como creo que lo habrá por la fotografía que vi, estaré pendiente para hacer lo que corresponde”, declaró.
En esta declaración estaba el gobernador cuando junto a él se escuchó un reclamo del reportero Saavedra Lezama: “Sólo déjame hacer mi trabajo, nada más”. En efecto, un guardaespaldas del gobernante mantenía a raya a empujones al periodista cuando éste estiraba la mano para captar la declaración del gobernador en su grabadora.
Astudillo sólo volteó a ver el incidente y siguió sus declaraciones.
–¿Algún comentario por estas nuevas agresiones a los compañeros, en Tlapa, en Iguala –pidió el reportero de El Sur.
–Miren. Yo lamento mucho lo de Tlapa. Yo viví el asunto, la verdad fue algo que valdría la pena analizar, porque nunca, en ningún momento hubo el ánimo de provocar alguna incomodidad a la compañera, a la amiga –respondió.
Siguió: “Me llamó mucho la atención como lo hacía (su trabajo), por eso yo tampoco contestaba las preguntas. Hago este comentario que tiene como propósito decir que yo lamento mucho y que pido una disculpa de mi parte. Yo no tengo ningún interés de tener fricciones con ustedes. Si ustedes tienen algún interés de tener fricciones conmigo, yo no los tengo, en verdad se los digo, discúlpenme. Yo los respeto a todos ustedes y los quiero mucho, nos llevamos desde hace mucho tiempo, y si alguien les provoca alguna incomodidad, de mi parte les pido una disculpa”.
Justificó que: “fue en una actitud que yo lamento que se haya dado así, pero por todos lados salía, entonces llegó el momento que alguien pensó que ni siquiera era periodista. Ese es el problema, pero pido una disculpa muy sentida frente a ese acontecimiento, y lo haré siempre, independientemente que yo sea el directamente responsable o no, pero tienen ustedes todo mi respeto y mi deseo que estén bien”, dijo.
En el caso de Alejandro Gue-rrero, aclaró que lo conoce, “es mi amigo, igual que ustedes, y si alguien le hizo daño y hay que castigarlo. Seré el primero en pedirle a la Fiscalía que intervenga de manera inmediata”.
En seguida Astudillo se despidió. Se abrió paso entre los reporteros que seguían preguntando, sin ninguna alusión al incidente que se había suscitado en ese momento, el hostigamiento de su personal de seguridad al reportero Saavedra Lezama.