Puestos de trastes, bisutería, zapatos, ropa y artículos para el hogar abrieron ayer, mientras otros desmontaban lo instalado para retirarse
Diciembre 27, 2024
Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Comerciantes foráneos provenientes de Puebla e Hidalgo se quedaron en el Recinto Ferial, a pesar de la baja afluencia de visitantes debido a la violencia en la capital.
En un recorrido por las instalaciones ubicadas en la colonia Los Ángeles, en el Barrio de San Antonio, se observó que mientras unos comerciantes retiraban sus puestos, otros se mudaron de lugar para estar en la zona más concurrida de locales.
Varios puestos, principalmente de trastes, bisutería, zapatos, ropa y artículos para el hogar abrieron desde la mañana, algunas personas asistieron para recorrer las instalaciones, comparar precios e incluso adquirir productos.
En entrevista, Alejandro Garrido Cázares, trabajador de El Gran Remate que es una empresa dedicada a la venta de trastes, dijo que el puesto se instaló desde el 15 de diciembre pasado y cuenta con permiso para operar hasta el próximo 6 de enero.
A pregunta expresa, contó que “el motivo de permanecer (en el Recinto Ferial) es alzar un poco de venta, un poco de dinero, porque desgraciadamente en la situación que estamos y los gastos que recabamos en las vueltas son muchos, por eso nos quedamos, a lo mucho o poquito que se pueda alzar, que podamos vender”.
Reconoció que “se ha vendido poco, aunque sea para comer, pero se ha estado vendiendo, sí vendemos para comer, porque lo indispensable es eso”.
Detalló que los trabajadores de la empresa llegaron en autobús, mientras que para el traslado de la mercancía se pagaron fletes, aunque no refirió una cifra aproximada del costo de la inversión.
Alejandro Garrido lleva 17 años viajando desde Puebla hasta Chilpancingo para trabajar en la feria, pero éste es el primero que se da “esa situación”, es decir, la cancelación debido a la violencia.
Sin embargo, “tenemos ganas de volver a regresar porque nos gusta, es nuestro trabajo y no podemos por (la violencia), desgraciadamente, que pasó una vez, no creo que vaya a pasar todos los años lo mismo”.
En cuanto a si las bajas ventas se comparan con los pocos ingresos que tuvieron los comerciantes durante la pandemia, dijo que en esta ocasión el asesinato del alcalde Alejandro Arcos Catalán y del presidente del Patronato de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, Martín Roberto Ramírez Ruiz, “fue recabándose todo eso”.
Recordó que tras el asesinato de Alejandro Arcos las autoridades municipales les avisaron que la feria estaba “en veremos”, mientras que luego del asesinato de Martín Ramírez varios comerciantes locales optaron por retirarse.
En cambio, los comerciantes foráneos “buscamos estar acá porque no hay más que otra cosa, porque por mucho o poquito, tenemos que jalar gastos y sostener la empresa”.
“Nosotros venimos a trabajar y venimos con ganas de trabajar todos… el que busca algo, algo encuentra, nosotros venimos a trabajar y nos dedicamos a trabajar”, expresó.
Alejandro Garrido dijo que los comerciantes están en la feria para atender “con mucho gusto” a las personas que acuden a visitar las instalaciones y agradeció a los clientes que les han comprado trastes en los últimos días.
Para Gilberto, un comerciante originario de Hidalgo que se dedica a la venta de brochetas de carne y lleva ocho años instalando su puesto en la feria, el panorama no es prometedor y aunque permanece en las instalaciones no descarta la posibilidad de retirarse antes de que su permiso expire.
“Están muy bajas, muy bajas las ventas, ya se pagó el lugar, nos cobraron el lugar y ya no se recupera… muchos (comerciantes) se van a ir y nosotros a lo mejor igual nos vamos, si se van todos nos vamos, si se quedan varios nos quedamos”.
Agregó que si bien la ciudadanía de la capital ya conoce su puesto y “a nosotros nos ubica, la gente tiene miedo de venir igual”.
Por otra parte, un vecino de la zona que se encontraba esperando una Urvan del transporte público en la parada frente al Recinto Ferial y prefirió reservar su nombre, dijo que como padre de familia no acudiría a las instalaciones con su esposa e hijo.
“No me quedan ganas de traer a mi familia, en primer lugar porque prácticamente ya muchos comerciantes se fueron… los niños vienen a los juegos, vienen a esparcirse no vienen a comprar, un lugar para que mi hijo se divierta no hay”, señaló.
Manifestó que “realmente ya no queda una feria, esto es como un tianguis” y aunque en las instalaciones hay resguardo permanente de la Policía Estatal y la Policía Municipal “no considero que este sea un lugar seguro”.
“La policía está aquí, pero realmente no hay feria, ya puede estar resguardado y quizá sentirse seguro, pero a qué los traes (a sus familiares), no hay nada para esparcirse de los niños, ya la esencia de la feria se perdió, ya es una vendimia”, concluyó.
A las 5:34 de la tarde, mediante la página oficial de Facebook de la Feria de Chilpancingo, San Mateo, Navidad y Año Nuevo se emitió un comunicado dirigido a todos los comerciantes instalados en el Recinto Ferial en el que se les informó que, “en caso de querer retirarse”, deberán acudir a las oficinas de la Plaza de Toros con Javier Mancilla para tramitar su reembolso.
Para dicho trámite se le solicitó a los comerciantes presentar copia de referencia generada y ficha de depósito, clabe interbancaria de 18 dígitos, número de cuenta del banco, nombre de la cuenta del titular del contrato y número de teléfono; “sin otro asunto a tratar, agradecemos la comprensión de todas y todos ante las circunstancias que estamos viviendo”.