Personal médico no capacitado ni sensibilizado hace malos diagnósticos que retrasan el tratamiento adecuado de las pacientes, denuncia una fuente del sector
Mayo 21, 2025
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La línea de atención de la violencia familiar y sexual en el IMSS-Bienestar, donde todo el personal del área médica diagnostica de todo, sin mediar capacitación y sensibilización de género para el acompañamiento de las víctimas que llegan a los servicios, retrasó por mucho tiempo el adecuado tratamiento para una adolescente embarazada.
Una fuente del sector denunció que la usuaria, de quien pidió reservar los datos, tenía un claro embarazo adolescente, pero recibió un diagnóstico de ansiedad y depresión severa, y tras un año, se pudo establecer que era un caso de violencia extrema.
La fuente precisó que en el sistema anterior, las víctimas de distintas violencias eran canalizadas al casi desaparecido módulo de Servicio Especializado de Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar (Sepavi), sobre todo, los ubicados en hospitales generales como parte de una estrategia federal, que capacitó a su personal durante 12 años.
Con el cambio del área médica y hospitalaria al IMSS-Bienestar, el personal capacitado de Sepavi, que permaneció en el sector, fue removido del área. Por ejemplo, todos los psicologos se enviaron a Salud Mental, donde atienden todos los padecimientos.
Denunció que el jefe estatal de Salud Mental, Alberto Varela Sánchez, es ingeniero en sistemas computacionales, con título de especialidad en tanatología, expedido en 2022, “no tiene idea de la atención de las víctimas de violencias”.
Asimismo, indicó que a principios de año se nombró una jefa para atender el componente de violencias, que tampoco tiene capacitación ni especialización para reportar “productividad”, porque desconoce los formatos con que se presentan los informes.
Estimó que, desde 2023, los trabajadores del Sepavi dejaron de registrar la estadística de violencia de género que enviaban a las jurisdicciones, sobre enfermedades de transmision sexual, si se están atendiendo con otros diagnosticos. Ahora, los abortos se reportan todos igual, ya no se señalan si son espontaneos, por accidentes o resultado de violación.
Aunque los números han bajado hasta un 60 por ciento, estimó, no significa que haya menos o más víctimas en los hospitales, sino que faltan diagnósticos y seguimientos apropiados. En general, indicó que el área médica sólo receta medicamentos.
Aclaró que los trabajadores de Sepavis, aun en distintas áreas, reconocen y atienden a las víctimas de violencia, a quienes coinciden en sus turnos.
Puntualizó que el IMSS-Bienestar sí establece la especialización del personal para la atención de víctimas de violencias, pero mediante capacitaciones en las plataformas del sistema.
Sin embargo, cuando las autoridades del IMSS-Bienestar giran oficios al personal, para que se capaciten en plazos determinados, con el requerimiento de las constancias, sólo proponen atención del paciente, lavado de manos, manejo de residuos y aún nada sobre violencia de género.