Aurelio Peláez * El encuentro de Roberto Madrazo con los priístas de Acapulco y las dos costas tuvo al menos tres traspiés: el líder nacional del PRI llegó una hora y media tarde porque el avión que lo trasladaría del aeropuerto de Toluca al de Acapulco tuvo demora por mal tiempo; una tercera parte de … Continúa leyendo Sin equipo de sonido y con el retiro de afiliados, el acto en Acapulco
Junio 22, 2002
Aurelio Peláez * El encuentro de Roberto Madrazo con los priístas de Acapulco y las dos costas tuvo al menos tres traspiés: el líder nacional del PRI llegó una hora y media tarde porque el avión que lo trasladaría del aeropuerto de Toluca al de Acapulco tuvo demora por mal tiempo; una tercera parte de los casi 5 mil priístas convocados o reunidos para recibirlo, se retiró antes de iniciar el acto, y el equipo de sonido del salón Teotihuacan del Centro de Convenciones “tronó”, por lo que durante 20 minutos no hubo discurso ni línea de los líderes.
El de ayer fue programado como el del banderazo de inicio para la campaña priísta en Guerrero, y en particular en Acapulco. La recuperación del gobierno del puerto fue puesta como una prioridad por el ex gobernador de Tabasco, quien por cierto, ganó aquí y en la entidad la elección interna por la elección de la dirigencia, en febrero de este año.
La clase política priísta se dio cita ayer para recibir a Madrazo. En el amplio presídium se vio a los senadores Héctor Astudillo Flores y Héctor Vicario Castrejón, a los diputados federales Flor Añorve Ocampo, Manuel Añorve Baños, Santiago Guerrero Gutiérrez, Nabor Ojeda Delgado y Efrén Leyva Acevedo, y hasta cuenta alguno que entre el gentío del amplio salón se vio a Antonio Valdez Andrade y a la lideresa Dalia Serna, ambos por ahora distantes de ese partido, del que incluso han renunciado públicamente.
Madrazo debía estar con las fuerzas vivas del priísmo a las 12 del día, pero llegó una hora y 15 minutos después. No obstante, algunos contingentes le esperaban desde las 9 de la mañana. En los alrededores del Centro de Convenciones se encontraban estacionados medio centenar de camiones, en los cuales había allegado al priísmo de las colonias y de la zona rural. Cuando llegó el líder priísta, ya varios camiones se retiraban.
Al salón Teotihuacan Madrazo llegó acompañado del candidato a la presidencia municipal de Acapulco, Ernesto Rodríguez Escalona, quien fue el verdadero anfitrión del encuentro, a pesar de que a los lados, en las paredes, había mantas a favor de otros candidatos, como el de Zihuatanejo, Bolívar Navarrete, y el de Coyuca de Benítez, Ramiro Avila. Sin embargo, todo el techo del salón estaba cubierto con pasacalles con la propaganda de Rodríguez Escalona.
Sin funcionar el equipo de sonido del salón, ya tronado, se supo después, durante 20 minutos lo que se dio fueron gritos de apoyo a Ernesto de Rodríguez, a Madrazo y al PRI. También una salutación al candidato y al líder, difícil porque se dio entre el gran número de reporteros también arriba del templete Y es que quizá confiados en que no fallaría la tecnología, tampoco hubo esta vez la tradicional música de fondo de las bandas de viento, el chile frito.
Luego de esta pasarela por los extremos del amplio templete, por una especie de puente que partía en dos el lugar, por fin se improvisó un aparato de sonido para que Madrazo se dirigiera al priísmo porteño y de las dos costas. No obstante, sólo servían las bocinas del lado derecho del presídium, y el discurso del dirigente nacional era a veces opacado por las consignas dirigidas a través de los altavoces.