Ayer cerró sus puertas el mercado central Baltasar R. Leyva Mancilla, algo que no se había visto desde 1980, cuando fue inaugurado
Julio 12, 2023

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Por segundo día las actividades de los tres poderes del estado se suspendieron ayer, y por cuarto día paró el comercio y el transporte público de Chilpancingo por temor a la violencia.
Derivado de la manifestación violencia del lunes cuando irrumpieron más de 3 mil campesinos de los municipios de Quechultenango, Chilapa, José Joaquín de Herrera y Acatepec, ayer no abrieron las oficinas del Gobierno del estado, del Congreso local y Tribunal Superior de Justicia, así como la mayoría de las dependencias del gobierno federal ubicadas al sur de la capital.
Desde el lunes en la noche circularon en las redes sociales de Internet avisos a los trabajadores en los que se decía que por los hechos de violencia del lunes se suspendían las actividades para este martes.
Ayer, en el caso del Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado se abrió una de las rejas sólo para que entraran a una mesa de negociación los integrantes de una comisión de comisarios, que por segundo día bloquearon la Autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco, al sur de Chilpancingo, en el Parador del Marqués.
El resto de las oficinas del Palacio de Gobierno se mantuvieron cerradas, igual que las de los poderes Judicial y Legislativo.
En tanto que derivado de la violencia del sábado, cuando fueron atacados a balazos e incendiados taxistas locales y Urvan que cubren la ruta del Circuito Azul y a Chilapa, desde ese día cerraron la mayoría de los establecimientos comerciales.
Ayer, cerró también sus puertas el mercado central Baltasar R. Leyva Mancilla, algo que no se había visto desde 1980, cuando fue inaugurado al norte de la ciudad.
Este martes sólo abrieron sus locales los comerciantes que venden en el exterior, pero fueron cerradas todas las naves que albergan los puestos del interior.
Algunos giros comerciales como tiendas de ropa, farmacias, abarrotes y restaurantes del centro de la ciudad comenzaron a abrir en la tarde, cuando se supo que los manifestantes que desde el lunes bloqueaban la Autopista del Sol se habían retirado, después de firmar una minuta de acuerdos con funcionarios del gobierno del estado.
Sin embargo, en la tarde se observó que los bares y cantinas que se encuentran a lo largo el bulevar Vicente Guerrero y en el encauzamiento del río Huacapa, así como los de la calle Zapata, permanecían cerrados.
El servicio de transporte también paró aproximadamente en un 80 por ciento hasta antes del mediodía tanto en su modalidad de taxis como de Urvan, informó un chofer de la ruta Mercado-Centro Jacarandas, quien sí prestó el servicio, además que la falta del servicio era evidente.
La mayoría de los transportistas comenzaron a circular después de las 2 de la tarde, cuando se terminó el bloqueo a la Autopista del Sol.
En la mañana se vio una ciudad desolada y el temor aumentaba entre la gente por los mensajes en las redes sociales desde el lunes, que indicaban que había llegado un nuevo grupo delictivo a Chilpancingo a controlar la plaza.
En la mañana corrió la versión de que la mayoría de las gasolinerías también habían cerrado y que en donde sí abrieron ya se había agotado el combustible, rumor que se desmintió después.