Llama el nuncio apostólico Franco Coppola a atender a los jóvenes de forma emergente para evitar que opten por el camino de la violencia. Asisten unas dos mil personas al Centro de Convenciones
Mariana Labastida
Agosto 30, 2017

En la primera celebración eucarística del arzobispo Leopoldo González González, el nuncio apostólico, Franco Coppola, pidió a la iglesia que sume esfuerzos con la sociedad civil y autoridades para dar atención especial a lo jóvenes, ante la “emergencia especial” que existe en Guerrero, para que tengan un buen futuro y no acepten el que les ofrecen que les lleva a la muerte.
Por su parte, el nuevo arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, pidió para que las autoridades civiles ante las dificultades se mantengan en la lealtad y la transparencia para construir el bien común a través de la verdad y la justicia.
A la misa que se realizó en el salón Teotihuacán del Centro Internacional de Acapulco, asistieron funcionarios federales, estatales y políticos. Además de dos cardenales, siete arzobispos, 26 obispos y 300 sacerdotes. Unas dos mil personas se reunieron en el salón para la misa presidida por González González, entre ellos un grupo de fieles católicos de Tapachula, Chiapas, de donde procede González González.
La ceremonia religiosa inicio con la lectura de las letras apostólicas en las que se da el nombramiento a Leopoldo González González como arzobispo de Acapulco, y la entrega del báculo por parte del nuncio apostólico como signo de sucesión apostólica y toma de posesión del nombramiento que le dieron el 30 de junio.
En la homilía, el nuncio apostólico Franco Coppola pidió a los representantes de la iglesia, autoridades y sociedad, atención especial para los jóvenes. Explicó que en todo el mundo existe la emergencia de atender a los jóvenes, pero en Acapulco y Guerrero debe ser especial.
“Necesitan acompañamiento, necesitan futuro, en esto la iglesia tiene que juntar esfuerzos con la sociedad y las autoridades para asegurar un futuro para nuestros jóvenes, sino les ofrecen un futuro, hay otros que van a ofrecerles otro futuro de muerte, pero futuro, es una verdadera emergencia”.
Convocó a atender a las víctimas de la violencia, principalmente a las madres que han perdido a sus hijos, “el señor hace maravillas y nos llama a curar los corazones quebrantados”.
Franco Coppola comentó que llegó a Acapulco pensando que era una de las ciudades más violentas. Sin embargo ha encontrado gente esperando al nuevo arzobispo con alegría, bajo la lluvia, y se congratuló que la violencia no ha alcanzado el sentido cristiano de la esperanza.
Expuso al nuevo arzobispo y a los sacerdotes que su deber es caminar con el pueblo, por lo que manifestó a Leopoldo González que no hay mejor manera de empezar su servicio que ir a escuchar y sentir en carne propia la dificultad de caminar.
“Hay que huir la tentación que tenemos nosotros de acostumbrarnos a una condición tranquila, no son los otros los que tiene que venir a nosotros, tenemos que caminar con nuestros feligreses”. Expresó que hay mucha gente cautiva y prisionera de sus costumbres y manera de pensar, a las que se tiene que ayudar a liberar, que ese es también trabajo de la iglesia.
Le desea suerte a Leopoldo González su antecesor Garfias en estas tierras de retos sociales
Por su parte, González González en su mensaje al terminar la misa pidió por las autoridades civiles que asistieron a la celebración para que “el señor les fortalezca para que en medio de dificultades puedan mantenerse con lealtad y transparencia en el esfuerzo por construir el bien común, en el empeño por restaurar la paz a través del diálogo sobre las bases de la verdad y la justicia”.
Agradeció la asistencia de los cardenales, arzobispos, obispos y laicos, tanto de Acapulco como de Tapachula y Morelia que viajaron para su protesta como arzobispo de Acapulco.
En un mensaje antes de la celebración eucarística, el arzobispo de Morelia, antes de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, deseó a Leopoldo González un fructífero ministerio episcopal, “en estas tierras tienes retos y desafíos pastorales y sociales pero confía y pide a Dios que tu misión llene de esperanza los caminos del sur y abone desde el evangelio a la construcción de la paz”.
Expuso que contempla el futuro de la arquidiócesis de Acapulco con fe y esperanza de que “podrán recorrer los caminos anunciando el evangelio, celebrando las fe y sirviendo a los hermanos, sobre todo a los más necesitados, preferentemente a las víctimas de las violencias”.
El vicario de la diócesis y ex administrador diocesano, Rafael Valencia González expuso ante los asistentes que ven con esperanza la llegada de González González, quien están seguros que mostrará amor y misericordia al pueblo que peregrina en las Costas de Guerrero. “Pueblo que se mantiene en pie” ante la adversidad, y con el cual como iglesia enfrentaran los desafíos que presenta la realidad actual. A la misa asistieron el delegado del Trabajo, Felipe de Jesús Delgadillo Blanno; el secretario de Salud del estado, Carlos de la Peña Pintos; el de Migrantes y Asuntos Internacionales, Javier Morales Marchán; el subsecretario de Turismo, Noé Peralta Herrera; el fiscal general, Javier Olea Peláez; el contralor, Mario Ramos del Carmen.
También el diputado federal del PRD, David Jiménez Rumbo, quien además de tomar la ostia se acercó a saludar a su paso al nuevo arzobispo; el ex secretario de Seguridad Pública, Ramón Almonte Borja y el ex director de Transportes, Juan Larequi Radilla.
Por la mañana, González González firmó la profesión de fe e hizo el juramento de fidelidad a la iglesia católica y a la Santa Sede en la catedral de la Virgen de la Soledad en Acapulco, con lo que aceptó el nombramiento que le dio el Papa Francisco.
Ahí, el nuncio apostólico leyó a González González el mensaje enviado por el Papa en el cual le expresa que en el Vaticano pensaron en él para nombrarlo arzobispo metropolitano de la Arquidiócesis de Acapulco, al hacer evidente las virtudes humanas y sacerdotales que lo distinguen, así como la pericia en la resolución de diversos asuntos.
En la ceremonia que se realizó en la catedral, el nuevo arzobispo estuvo acompañado por el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos; el obispo de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda. También del cardenal, Carlos Aguiar Retes; el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Alfonso Miranda Guardiola; el arzobispo emérito de Acapulco, Felipe Aguirre Franco y el obispo auxiliar de Morelia, Carlos Suárez Cázares.
En la noche el arzobispo asistió a una cena donde estuvo el gobernador Héctor Astudillo, la presidenta de la mesa directiva del Congreso local, la diputada Magdalena Camacho, el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Alberto López Célis y algunos sacerdotes.
Estuvieron en la cena en el restaurante El Faro, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, el arzobispo de Lázaro Cárdenas, Armando Martínez, y el arzobispo emérito de Acapulco, Felipe Aguirre Franco.
También llegaron representantes de organizaciones sociales y eclesiásticas y algunos diputados como el perredista David Jiménez Rumbo con su esposa.
Del gabinete estatal estuvieron el secretario de Finanzas, Héctor Apreza Patrón, el de Salud, Carlos de la Peña Pintos, el titular de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (Cicaeg), Javier Taja, la directora de Comunicación Social, Érika Lührs Cortés, y el director de la Promotora Turística del estado de Guerrero (Protur), Manlio Favio Pano.