“Si está la violencia pues quiere decir que sí está actuando el crimen también”, asegura en una misa ante locatarios del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, en alusión a lo dicho por el almirante Juan Guillermo Fierro Rocha. En Chilpancingo “estamos con una botota arriba” de las mafias, advierte. Critica los cateos de la Policía Federal en Chichihualco
Beatriz García
Agosto 02, 2017

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, criticó la actuación de la Policía Federal en Chichihualco, al entrar a catear las casas en la madrugada, motivo por lo cual la población reaccionó reteniendo a los integrantes de la corporación.
Asimismo, calificó de “verdad a medias” la declaración que hizo el comandante de la Octava Región Naval, Juan Guillermo Fierro Rocha de que el Estado no ha sido rebasado por el crimen,
El obispo fue entrevistado tras la misa que ofreció en el estacionamiento del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, por el Día del Comerciante, lugar en donde este año han sido asesinados seis personas.
Sobre lo dicho por el comandante de la Octava Región Naval, Juan Guillermo Fierro Rocha en entrevista para El Sur, de que el Estado no ha sido rebasado por el crimen, el obispo señaló no coincidir con la declaración.
“Yo nunca he estado de acuerdo en las justificaciones, justificar una cosa. Yo nunca he estado de acuerdo con las verdades a medias, y entonces yo digo: si está la violencia pues quiere decir que sí está actuando el crimen también”.
Refirió que si el crimen ha rebasado al Estado es una pregunta obvia, pues ha aumentado la criminalidad y nivel nacional Chilpancingo y Chilapa son de las tres ciudades más violentas del país.
Del buscar dialogar con la delincuencia organizada, como ha sugerido para abatir la violencia, argumento que lo ha utilizado como parte de una de las soluciones a la violencia, pero si oficialmente no se quiere dialogar con ellos, simplemente opina y tomarlo en cuenta es cuestión de la autoridad.
En la capital, aplastados por la violencia
En la la misa que ofreció en el estacionamiento del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, por el Día del Comerciante, mencionó que a veces se siente aplastado, al saber que arriba de cada uno hay organizaciones a las que no les interesa que haya paz y que en Chilpancingo son simplemente “hormiguitas” con una “botota” arriba de las grandes mafias.
Además sugirió a los asistentes el por qué no ponen cámaras de videovigilancia en el mercado, ante los hechos de violencia que ha habido, pues en lo que va del año suman seis personas asesinadas en este lugar.
Durante el sermón manifestó que en este día se debía de hacer conciencia como en el país y en estado, así como en la capital y otras ciudades están pasando por circunstancias difíciles con respecto a la seguridad y la violencia.
Recordó que hace unos días salió una estadística a nivel nacional de las ciudades más violentas, que encabeza Colima, pero que en Guerrero “sacamos dos trofeos” con Chilapa y Chilpancingo.
“Vemos como desgraciadamente en todo el estado, aquí en nuestro municipio, aquí mismo en este lugar del mercado han sucedido estas cosas y el día de hoy simplemente yo los invito a todos ustedes a pedir a Dios que nos dé la paz, nos dé la concordia, nos dé tolerancia y yo los invito a todos ustedes, sean católicos, no sean; vengan a misa o no… la paz y la concordia es un gran valor que debemos procurar todos nosotros para la convivencia humana, y con esta celebración simplemente queremos pedirle a Dios que nos ayude, que nos asista y que las cosas vayan mejor”.
Rangel Mendoza dijo que creía que el error que cometen los humanos es querer hacer “una vida sin Dios, sin leyes, una vida salvaje, simplemente guiándose por los instintos y guiándose por los intereses”.
Abundó que la paz se debe construir desde las autoridades civiles, la sociedad civil, todas las iglesias, desde cualquier rito, pues para buscar la paz se debe construirla.
“Yo a veces me siento como aplastado, al saber que arriba de ustedes y nosotros hay otras organizaciones que no les interesa que haya paz, donde se van buscando fines económicos, ganancias y no nos interesa. Dicen por ahí ‘a río revuelto ganancia de pescadores’… nosotros aquí en el mercado y aquí en Chilpo somos simplemente hormiguitas, pero tenemos una botota arriba de nosotros, las grandes mafias y no voy a hablar, si no, no salgo del mercado”.
Al término de la misa también fue consultado sobre lo sucedido en Chichihualco y expuso que para él desgraciadamente lo que hizo la PF fue una mala táctica, porque a las 3 de la mañana empezaron a meterse a los hogares sin ninguna orden, aunque dijo que no sabe si llevaban una orden judicial para todo el pueblo, pero que no cree que la ley sea así.
Indicó que esto no es justo y que la gente reaccionó reteniendo a la policía.
La población permitió el ingreso de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) a Chichihualco, debido a los abusos que denunciaron por parte de la policía. Sin embargo esa organización ha sido señalada en otros hechos violentos, como lo sucedido en el multihomicidio en San Pedro Cacahuatepec, Acapulco.
Al respecto el obispo respondió, “pues claro que hay una gran confusión, cuando le preguntaron a un señor que cuál perro era el más bravo, si el negro o el blanco, y le contestó son perros y muerden igual”.
Por otro lado sostuvo que la población sigue torturada con la violencia que se vive, y que una vez más hacía la invitación a que se trabaje por la paz, y que pedía a las autoridades poner cuidado en lo que está pasando en Guerrero.
Añadió que cada vez se va degenerando más la sociedad. Ejemplificó que
“mientras un coyote se esté comiendo a las gallinas, mientras que no agarren al coyote van a seguir desapareciendo las gallinas, entonces que por más soldados que haya en los poblados, por más fuerza de seguridad, mientras que no paren la fuente del mal ésta continuará”.
El obispo argumentó que “yo digo si hay un origen, si está detectado donde nos está llegando el mal, entonces cerrar la llave por ahí”.
De la violencia contra sacerdotes
En otro tema informó que del caso del sacerdote ugandés Jhon Ssenyondo, desaparecido el 29 de abril del 2014 y encontrado después en una fosa clandestina en Zitlala, ya se detuvo al asesino material y que se tiene identificado al grupo delincuencial que cometió este hecho. Sin embargo dijo que después daría a conocer de quién se trataba.
“Todavía se está investigando, tengo entendido que ya está bien identificado el grupo delincuencial que lo mandó a asesinar, incluso el asesino material del padre ya está en la cárcel”, precisó.
Además abundó que los problemas con los sacerdotes siguen sucediendo, y acababa de sacar a un sacerdote de un poblado cerca de Arcelia, porque ya no aguantó la presión de los grupos de la delincuencia.
Agregó que también hay un problema en la sierra, en Campo Morado y en Pueblo Viejo, del municipio de Heliodoro Castillo, donde los sacerdotes no pueden entrar y ni los maestros pueden entrar a hacer la clausura de la escuela. Y mencionó que van tres sacerdotes asesinados en Tierra Caliente, pero que esa información la tiene el obispo de esa diócesis.