En su comparecencia ante diputados, Roberto Arroyo Matus señala que se ganó experiencia en la prevención de desastres tras el paso de los huracanes Otis y John. Dieron la pauta para identificar zonas potencialmente vulnerables a inundaciones por efecto de un tsunami, resalta. Llama a los gobiernos municipales a evitar que se construya en zonas de riesgo
Diciembre 04, 2024

Lourdes Chávez
Chilpancingo
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, manifestó la importancia de redoblar esfuerzos para que la población sepa qué hacer ante riesgos latentes, acelerados e inminentes, y evitar pérdida de vidas.
En la glosa del tercer informe de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, en la sección de preguntas, explicó que con la experiencia ganada por el golpe del huracán Otis, en octubre de 2023, la población guerrerense respondió mejor ante las lluvias de John, “y tiene tendencia al abatimiento de condiciones de desastres, pero también (otros riesgos) de sismos y tsunamis”.
Informó que los huracanes recientes dieron la pauta para identificar zonas potencialmente vulnerables a inundaciones por efecto de un tsunami. Indicó que es el caso de Acapulco, Ixtapa en Zihuatanejo, son las barras en diferentes lugares de la costa.
De la experiencia de Otis para la prevención con John, destacó que pudieron notificar el riesgo a los vecinos de la colonia Ampliación Libertad en Acapulco, donde se registró un deslave de decenas de toneladas de tierra que golpearon gran cantidad de viviendas.
Subrayó que esas personas habrían muerto si no se hubieran trasladado a los refugios temporales, salvo dos que perecieron en sus casas.
Para generar información adecuada sobre desastres o fenómenos naturales, informó que pidieron a los gobiernos municipales construir Atlas de Riesgo digitales, con información básica de zonas que en algún momento ocurrieron desastres y pusieron en riesgo la vida de las personas.
Adelantó que ya participan en el proyecto 23 municipios, y la Secretaría de PC se encargará de los análisis de riesgo correspondiente.
Sin embargo, aclaró que sólo cinco han integrado Atlas de Riesgo municipales. Destacó que Zihuatanejo tienen un avance muy importante, mientras en Benito Juárez, Coyuca de Benítez, Acapulco y Chilpancingo se están aplicando en la elaboración.
También informó que no hay recursos etiquetados para que los ayuntamientos realicen los Atlas municipales, pero estimó que no será muy costoso señalar las zonas de riesgo con los datos históricos.
Atlas estatal de riesgo con 60 capas; la Cdmx, 4 mil
Del Atlas de Riesgos del estado, digitalizado, informó que cuenta con 60 capas de información, pero aún es nuevo respecto a otras entidades federativas, como la Ciudad de México que tiene más de 4 mil capas.
Reconoció la necesidad de consolidar Atlas de Riesgo de Guerrero con inversión fuerte y acelerada en ciertas capas de información.
Cada capa detalla los sitios de un solo problema: sismos, inundaciones, tsunamis o deslizamientos, entre otros.
Sobre el uso del Atlas estatal, explicó que a través del Subcomité Especial de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que se creó este año la gobernadora obtuvo 6 millones de pesos para comprar un servidor para entrar a internet y observar las condiciones de riesgo que se puedan enfrentar en un futuro.
Indicó que el servidor ya se encuentra en las instalaciones de PC, en Chilpancingo.
También dijo que adquirieron drones de muy alta resolución que les van a ayudar a hacer cartografía a precisión de varios sitios.
Para entender su utilidad, mencionó que la Comunidad Europea determinó en dos días el número de viviendas afectadas por Otis en Acapulco, con técnicas satelitales y de inteligencia artificial.
Mientras la dependencia estatal con voluntarios de Rumania, Ucrania y otros países que llegaron a apoyar a los municipios destrozados por un huracán categoría 5, el de mayor intensidad registrado en tierra, tardaron una semana in situ para conseguir casi la misma cifra.
“Con este servidor de internet cada municipio puede hacer información relevante para tener toda una fotografía inmediata de lo que pasa en su entorno”.
Los municipios tienen la batuta de la construcción
En la comparecencia fue recurrente la pregunta de cómo evitar construcciones en zonas de alto riesgo, ante los problemas que evidenciaron los huracanes por las inundaciones en zonas residenciales construidas en zonas de manglares, o deslaves de barrancas habitadas y desbordamiento de ríos que también afectan viviendas en distintos municipios.
Arroyo Matus confirmó que la crudeza de la naturaleza ha cobrado la factura “por actos que dan al traste el equilibrio que se pierde con los fenómenos que ocurren”.
Primero, consideró que deben lograr “ser muy respetuosos con la naturaleza para evitar problemas, mediante estrategias de concientización, y los gobiernos municipales tienen la batuta para que se evite la construcción de este tipo”.
Mencionó el caso de Chilpancingo, donde tras el huracán Ingrid y la tormenta Manuel comenzó a registrarse un deslizamiento de tierra gradual en la zona norponiente, que hasta el año pasado reportaba afectaciones en 150 viviendas.
Estimó que después del huracán John, probablemente cuando se termine el censo se dupliquen las afectaciones, porque la zona afectada se volvió de alto riesgo por deslizamiento tras el impacto de Ingrid y Manuel.
Atención a comunidades marginadas
Sobre la prevención y atención de las comunidades marginadas en caso de desastres, el funcionario explicó que hay protocolos de atención, y monitoreo de amenazas particularmente de los fenómenos hidrometeorológicos mediante un sistema nacional de completa efectividad.
En muchas comunidades alejadas, donde las comunicaciones son limitadas, indicó que hay comunicación satelital. Pero reconoció que hay localidades más alejadas, como el caso de la comunidad de Pico del Monte, con 40 personas, que quedó destruida y sin energía eléctrica tras las lluvias de John. Aclaró que ya notificaron a la CFE para que tome cartas en el asunto.
Informó que están considerados en la estrategia de comunicación social de protección civil a los capacitadores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), que brinda educación en pequeñas localidades y disponen de teléfonos con comunicación en cualquier lugar.
Adelantó que a nivel federal hay una iniciativa para implementar un sistema de telefonía para recibir alertamientos tempranos para sismos y otro tipo de fenómenos, sin necesidad de contar con internet, que se utilizan en países desarrollados.
Añadió que ya se están haciendo las primeras pruebas en la Ciudad de México, y podría establecerse en Guerrero cuando esté plenamente desarrollado el servicio, con el apoyo del Congreso.
Además, aseguró que la Secretaría cuenta con protocolos de atención efectivos. Indicó que se aplicaron en la evacuación de la comunidad de Pozolapa, en la región Norte, en septiembre pasado, porque se preveía un probable deslizamiento de ladera por el desbordamiento del río Amacuzac.
A la fecha, dijo que el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) analiza si la comunidad debe ser reubicada.
Para evitar decesos, informó que la estrategia en playas permitió reducir las muertes de asfixia por sumersión en el mar.
Indicó que después de 2021 cuando se registraron 51 personas ahogadas, el promedio anual fue de 21 decesos, y este año van siete porque los bañistas se introducen al mar en estado de ebriedad o cuando ya está oscuro y nadie los ve.
En cuestión de incendios, insistió en que la población debe tomar conciencia porque 99 por ciento de los siniestros son provocados por actividad humana, “es complejo evitar que se propaguen muchos de estos incendios”.
Huracán Otis
El informe incluye un apartado especial sobre el huracán Otis, que devastó Acapulco y Coyuca de Benítez, afectó cultivos en Tierra Caliente, por el cual se creó el Subcomité Especial de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, donde convergen y continuarán cooperando las distintas instituciones gubernamentales, para reducir el tiempo de respuesta y la capacidad de recuperación.
También se instaló el Consejo Estatal de Protección Civil, y se constató la instalación de 64 Consejos Municipales de Protección Civil.
Aunque dejó cicatrices, Arroyo Matus señaló que el huracán Otis también ofreció una oportunidad para mejorar, y el gobierno está comprometido con el fortalecimiento de los sistemas de alertamiento temprano, en la inversión en infraestructura resiliente y en adoptar impostergablemente medidas serias contra el cambio climático, ajustadas plenamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), considerando los pasos esenciales para proteger a las comunidades de futuros desastres”.