“Ya habrá oportunidad”, dice el gobernador. Dispuesto el obispo a participar en reuniones del Pacto de Seguridad si lo convocan, dice. Con el Ejecutivo estatal mantiene una relación de respeto y los desencuentros son con el secretario de Gobierno Florencio Salazar, afirma
Lourdes Chávez y Brenda EscobarChilpancingo / Zihuatanejo
Diciembre 21, 2017
El gobernador del estado acudió este miércoles, a invitación del obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, a las nuevas instalaciones de la curia diocesana, en la capital, donde se realizó la reunión de sacerdotes de fin de año.
Ni Astudillo ni el obispo Rangel tocaron el tema de la violencia en el estado, que generó debate entre ambo a lo largo del año.
El obispo aclaró que el Pacto por la Seguridad que está concertando el gobernador con actores políticos no fue tema del encuentro, pero aceptaría participar si lo convocan.
En tanto el gobernador dio aque “no hubo oportunidad de tocar el tema de la violencia”, pero que “ya habrá oportunidad”.
De esa visita, el obispo indicó que se realizó la bendición del edificio que donó el movimiento de cursillos de cristiandad.
Dijo que invitó al gobernador a la actividad de la iglesia para tener un acercamiento, aunque precisó que la relación con Astudillo Flores siempre ha sido respetuosa, sólo de parte del secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame, “ha habido malas interpretaciones”.
“Nos vemos con respeto, hay cierta amistad, cierto acercamiento, quedamos en que tenemos una plática pendiente, y como obispo en este periodo de Navidad se debe dar un ejemplo de acercamiento con las personas, incluso disculparnos si ha habido errores de mi parte, pero lo importante en darnos la paz”, dijo
Añadió que tanto el gobierno como la iglesia trabajan por el bien común, y ratificó su opinión en materia de seguridad pública: “insisto que la paz es un gran regalo que tiene los pueblos y vale la pena hacer cualquier cosa en favor”.
En varias ocasiones el representante de la iglesia ha señalado como alternativa de la violencia, el diálogo con los grupos de poder fáctico para devolver la tranquilidad al estado.
Aclaró que el Pacto por la Seguridad que está concertando el gobernador con actores políticos no fue tema del encuentro, pero aceptaría participar si lo convocan a un diálogo maduro y sereno.
Consideró que es importante escuchar todas las voces, donde siempre habrá diferentes criterios y pensamientos y no tienen que implicar enemistades o rompimientos.
Lamentó la dramática realidad de Guerrero, que en 2017 tuvo el mayo número de homicidios del país, “es donde vimos el alza más grande de criminalidad, precisamente por esto que nos falta valorar la vida”.
De la reunión, indicó que participará 85 sacerdotes, la mayor parte de los clérigos de la diócesis. De las instalaciones, aclaró que el espacio de las oficinas atrás de catedral, era reducido para las áreas de trabajo, y no tiene estacionamiento. Esta casa, donada en obra negra, comenzará a operar a como sede del obispado partir del 5 de enero.
Por separado, el gobernador Héctor Astudillo Flores manifestó que “no hubo oportunidad de tocar el tema de la violencia” con el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, ayer en la mañana en Chilpancingo.
Astudillo Flores fue abordado por los reporteros la tarde de ayer al término de la colocación de la primera piedra de lo que será el edificio del Centro Regional de Rehabilitación Integral y que estará ubicado en la carretera escénica La Majahua, en este puerto sobre el encuentro con Rangel Mendoza.
Dijo que no hablaron del tema de la violencia, sino que “tocamos temas especialmente de lo que están haciendo ellos como Iglesia, saludé a una gran cantidad de sacerdotes que se convocaron, seguramente ya habrá oportunidad más adelante de hablar con el obispo sobre los temas pues que creo que es conveniente también hablar con él”.