Las autoridades mundiales antidopaje han empezado a evaluar los casos de atletas individuales implicados en el programa de dopaje de un año en Rusia que fue expuesto el año pasado, y se espera que sus primeros fallos aviven el debate sobre la elegibilidad de los deportistas rusos. La Agencia Mundial Antidopaje, el regulador de sustancias … Continúa leyendo Acuerda Agencia Mundial Antidopaje exonerar a 95 atletas rusos
Septiembre 14, 2017
Las autoridades mundiales antidopaje han empezado a evaluar los casos de atletas individuales implicados en el programa de dopaje de un año en Rusia que fue expuesto el año pasado, y se espera que sus primeros fallos aviven el debate sobre la elegibilidad de los deportistas rusos.
La Agencia Mundial Antidopaje, el regulador de sustancias prohibidas en los deportes que presentó un cúmulo de evidencia de la estrategia de dopaje rusa, ha acordado exonerar a 95 de los primeros 96 atletas cuyos casos han sido revisados, de acuerdo con un reporte interno que circuló entre los ejecutivos de la organización en días recientes.
Es muy probable que los casos cerrados generen un debate en el mundo de los deportes respecto a si el complot de Rusia tuvo tanto éxito para destruir evidencia de manera que no se pudieran presentar casos justificables contra algunos de los atletas, o si los funcionarios han adoptado una postura laxa respecto a los castigos.
“La evidencia disponible fue insuficiente para respaldar la afirmación de una violación a las reglas antidoping contra estos 95 atletas”, escribió Olivier Niggli, director general de la agencia, en el informe interno, que fue obtenido por The New York Times.
El reporte no identifica a ninguno de los 96 atletas.
“El sistema estuvo muy bien organizado”, declaró Niggli, en una entrevista el lunes pasado, en referencia al ardid coordinado de Rusia que se extendió de competencias mundiales a los Juegos Olímpicos.
“Encima de todo, años después del hecho, la evidencia restante por lo común es muy limitada”.
Richard McLaren, el investigador que pasó la mayor parte de los últimos dos años analizando las tretas de Rusia e identificando a unos mil deportistas implicados, señaló que muchos casos serían difíciles de procesar dada la falta de cooperación de Rusia para proporcionar datos de laboratorio, y su práctica de destruir muestras de orina contaminadas que serían a todas luces incriminatorias.
No obstante, los funcionarios deportivos encargados de preparar los casos contra los 95 atletas en cuestión parecen nunca haber dado seguimiento a ciertas pistas. De manera más notable, ninguno de ellos solicitó entrevistas con el informante, Grigory Rodchenkov -el ex jefe del laboratorio antidoping de Rusia, quien ahora vive en Estados Unidos, cuyo relato revelador dio paso a la investigación de McLaren- planteando interrogantes sobre su disposición para sancionar a una importante potencia deportiva.
En una carta obtenida por The New York Times, el abogado de Rodchenkov le escribió al regulador antidoping, mostrando su desacuerdo con el hecho de que los funcionarios deportivos no habían solicitado el testimonio de su cliente y habían afirmado que Rodchenkov no estaba disponible.
Durante más de un año, ha permanecido oculto en Estados Unidos bajo la protección del Departamento de Justicia, que ha investigado el dopaje sistemático de Rusia en competencias deportivas estadounidenses.
“La supuesta indisposición de Rodchenkov ha sido citada como una de las razones para el cierre de las investigaciones contra atletas individuales”, escribió el abogado, Jim Walden.
“Rodchenkov ha estado dispuesto a cooperar”, agregó, señalando que sólo un investigador olímpico, y ningún funcionario de algún deporte específico, había solicitado una entrevista.
Una vez que los reportes de McLaren describieron el programa de dopaje de Rusia, las sanciones a atletas individuales cayeron en una burocracia deportiva global. Se dejó que las federaciones de cada deporte pusieran la lupa sobre sus propias atletas e impusieran castigos cuando lo ameritaran.
La Agencia Mundial Antidopaje entonces revisaba las decisiones tomadas por las diversas federaciones deportivas y determinaba si debían ser aprobadas o impugnadas. Ese proceso ha arrojado los 95 casos que la agencia antidoping ha aceptado cerrar.
La federación de cada deporte y el Comité Olímpico Internacional tienen máxima autoridad sobre los castigos a atletas, pero las declaraciones del regulador antidoping son influyentes, y la agencia tiene facultades para apelar los casos.
De los 96 casos cerrados hasta la fecha, el único atleta que ha sido sancionado, de acuerdo con el informe interno, fue procesado exitosamente porque los oficiales habían recuperado una muestra de orina incriminatoria del ex laboratorio de Rodchenkov en Moscú. (Staff / Agencia Reforma / Nueva York).