Con un doblete del atacante paraguayo, las Águilas se imponen 2-0 a los Tuzos, que pierden un invicto de 29 partidos en el estadio Hidalgo. El Necaxa de Nacho Ambriz se mantiene con su paso perfecto al derrotar 1-0 a Tijuana y está en la cima del torneo, empatado con Atlas
Staff / Agencia ReformaPachuca
Julio 30, 2017

El América recuperó el color y sirvió para romper la racha más larga de un equipo sin perder como local en la Liga MX, en torneos cortos.
La vuelta a la titularidad de Edson Álvarez, Guido Rodríguez, Pablo Aguilar y Cecilio Domínguez dio otra cara a las Águilas, que derrotaron anoche 2-0 al Pachuca.
Si el problema en la derrota de la semana pasada ante Querétaro fue la falta de garantía y profundidad en la plantilla, ayer Miguel Herrera se dio el lujo de colocar a lo que está cercano de ser su cuadro de lujo, de no ser por la ausencia de Renato Ibarra, y el esperado arribo del último refuerzo, confianza depositada en el colombiano Mateus Uribe.
Pese a ello, América ofreció un recital en Pachuca, rival que tiró a la basura un invicto de 29 partidos sin perder en el estadio Hidalgo.
La defensa azulcrema ya contó con Pablo Aguilar, una media cancha ahora comandada por Guido Rodríguez y Edson Álvarez, y con Cecilio Domínguez, quien hizo gala del número 10 dentro del terreno de juego.
Fueron 3 minutos los que necesitó el “nuevo” América de El Piojo para sacudirle las ideas a Pachuca. Todo nació desde los pies de Cecilio, quien junto con Rodríguez dibujó un par de taquitos para llegar al área y ser derribado, una acción que más de uno calificó como penal, a excepción del silbante, César Ramos.
Y de poco importó, porque segundos más tarde el propio atacante paraguayo se hizo justicia con un remate con la cabeza para marcar el 1-0 al 2’, tras un buen centro de Paul Aguilar.
América no permitió distracciones en ninguna de sus líneas. Desde Agustín Marchesín hasta Oribe Peralta, y con la ayuda de un rival que en dos fechas no sabe cómo resolver la vida sin Hirving Lozano, y que tampoco encuentra al líder que necesita en la figura de Érick Gutiérrez.
Y mientras de un lado los grises reinaban, del otro, Cecilio le pintaba el camino al resto de sus compañeros, a la par de que le hacía la vida imposible a Omar González y Raúl López.
Por ahora, lo único que puede detener a Domínguez es una lesión como la que creyó tener cuando recibió un golpe en la rodilla izquierda, casi al inicio del complemento, pero que quedó más que descartada cuando segundos más tarde, al 52’, tomó distraídos a González y López para recuperar un rebote en un tiro de Darwin Quintero, que valió para marcar su doblete con un tiro por abajo.
El triunfo no fue redondo porque América perdió para la próxima jornada a Guido Rodríguez, quien salió expulsado por doble amonestación, lo que le privará de su primer clásico capitalino ante Pumas.
Pese a ello, las sonrisas volvieron, el América recuperó el color justo a tiempo y firmó sus primeros tres puntos del torneo.
Por su parte, Necaxa derrotó 1-0 a Tijuana y se hizo del liderato del Apertura 2017, empatado con a Atlas.
Los Rayos de Nacho Ambriz cuentan con seis puntos (en la Jornada 1 vencieron a Veracruz) y apenas son superados en la tabla por Atlas, equipo que cuenta con mejor diferencia de goles.
El cuadro de Aguascalientes se fue al frente al minuto 20 con un tanto de Jesús Isijara, quien aprovechó una serie de rebotes en el área para mandar la pelota a las redes.
Al 29’ el panorama de los necaxistas se complicó por la expulsión de Miguel Ponce, quien le metió una plancha a Joe Corona; de hecho el jugador rojiblanco se hizo el lesionado pero ni eso lo salvó de irse a los vestidores.
Con un elemento menos los Rayos no apostaron mucho al ataque por el resto del primer tiempo; para el complemento el panorama en el campo se igualó por la tarjeta roja de Alejandro Donatti, culpable de patear en la cara a Luis Pérez en la disputa del balón.
Ya con 10 jugadores en el terreno de juego, ninguno de los dos equipos pudo inclinar la balanza a su favor y al final Xolos registró su segunda derrota en la justa, misma en la que ocupa el antepenúltimo lugar.