En otras pruebas, la sueca Sarah Sjostrom dominó los 100 metros libres y el chino Xu Jiayu marcó la pauta en los 200 metros espalda
DPABudapest
Julio 28, 2017

La estadunidense Katie Ledecky volvió ayer a la victoria en los Mundiales de natación de Budapest, en una jornada en que el equipo estadunidense sumó tres nuevas medallas a su casillero.
Ledecky hizo parte del cuarteto que ganó el relevo 4×200, aunque las buenas noticias para el equipo norteamericano habían empezado antes, cuando Chase Kalisz se llevó el oro en los 200 metros estilos y Caeleb Dressel lideró un 1-2 del país en los 100 metros libres, con Nathan Adrian en el segundo lugar.
Por su parte, la brasileña Etiene Medeiros ganó el oro en los 50 metros espalda por una centésima de segundo.
En los 200 mariposa, la española Mireia Belmonte sumó el único título que faltaba a su palmarés al superar a la alemana Franziska Hentke y a la local Kantinka Hosszu, que sin embargo dio una alegría a su público en el bronce.
En el relevo 4×200, Ledecky sumó su cuarta medalla de oro, tras la primera derrota de su carrera el miércoles en los 200 metros libres. La nadadora de 20 años es la favorita para los 800 libres, pero ya no podrá igualar el récord de seis oros que su compatriota Missy Franklin estableció en 2013.
Durante la carrera, Leah Smith, Mallory Comerford y Melanie Margalis sacaron una cómoda ventaja que Ledecky mantuvo para detener los cronómetros en 7:43.39 minutos. Los cuartetos de China y Australia completaron el podio.
De su lado, Kalisz iba detrás del japonés Kosuke Hagino durante el trampo de mariposa, pero aceleró en la parte de espalda para nunca mirar atrás y llevarse el título.
Así, el estadunidense terminó en 1:55.56 minutos, a 0.45 segundos de Hagino y a 0.72 de Wang Shun, que se llevó el bronce.
Kalisz conserva así el dominio estadounidense en la modalidad con el octavo oro consecutivo del país en la prueba, tras los años dorados de Michael Phelps y Ryan Lochte.
“Estoy muy contento de poder continuar la tradición de Phelps y Lochte”, dijo. “Por ellos me convertí en el competidor que soy ahora”, añadió.
Dressel, que ganó dos oros en los relevos a principios de la semana, logró su primer gran título individual al parar los cronómetros en 47.17 segundos en una carrera que lideró desde el comienzo.
Su compatriota Nathan Adrian, campeón olímpico de la modalidad en 2012, llegó a 0.70 segundos mientras que el francés Mehdy Metella completó el podio a 0.72.
“Estoy muy contento por eso, pero más importante, un 1-2 de Estados Unidos es más emocionante”, dijo Dressel. “Es por eso que siempre quiero ver el tablero. Estoy muy feliz con mi mejor tiempo (personal y nacional)”, agregó.
En los 50 espalda, Medeiros paró los cronómetros en 27.14 segundos y llegó por delante de la china Fu Yuanhui, segunda a apenas 0.01 segundos.
El bronce fue para la bielorrusa Aliaksandra Herasimenia, mientras que la australiana Emily Seebohm y la estadunidense Kathleen Baker terminaron cuarta y quinta respectivamente.
“Estoy tan feliz”, dijo Medeiros, plata en Kazán en 2015. “Hace dos años fui segunda, pero ahora soy la campeona, así que esto es importante en mi vida”.
En acción de semifinales, la rusa Yuliya Efimova lideró los 200 metros braza, mientras que su compatriota Anton Chupkov hizo lo propio en la misma prueba con un tiempo 2:07.14 que es récord de campeonato. El alemán Marco Koch, que defendía el título, quedó eliminado.
En otras pruebas, la sueca Sarah Sjostrom dominó los 100 metros libres y el chino Xu Jiayu marcó la pauta en los 200 metros espalda.