El primero conservó esa ubicación después de su triunfo 2-0 ante el Getafe; el otro superó al Girona por un ajustado 2-1, con lo que lograron 39 y 37 puntos respectivamente
DPABarcelona
Enero 07, 2018
Revitalizados por sus incorporaciones navideñas y obligados tras despedir 2017 con sendas derrotas, Atlético de Madrid y Valencia iniciaron ayer el nuevo año en la competición doméstica con dos triunfos que mantienen cerrada su pugna por el segundo lugar de la Liga española de futbol.
El Atlético, con 39 puntos, conservó esa segunda ubicación después de su triunfo 2-0 ante el Getafe en un áspero, tenso y alocado partido que tuvo al hispano-brasileño Diego Costa como gran protagonista.
Al acecho siguió el Valencia, con 37, tras superar al Girona por un ajustado 2-1 en su duelo por la decimoctava fecha.
El Barcelona, que hoy recibe al Levante, lidera con 45 unidades.
En su vuelta al campeonato español y después de cuatro meses esperando su turno, Costa firmó ayer lo mejor y lo peor del encuentro: el segundo gol de los rojiblancos (68’) y una inmediata expulsión por una segunda amarilla absurda.
Tan contento estaba Costa de marcar su primer gol en el Wanda Metropolitano, ante la hinchada que lo idolatra y que tanto deseaba su vuelta, que su festejo abrazando a los fans que tenía más cerca le supuso su segunda tarjeta y la consiguiente roja.
Como si desconociera la norma, Costa puso cara de perplejidad. Pero eso no evitó que el Atlético disputara con diez hombres los últimos 20 minutos de partido.
Cuando Costa abandonó la cancha, su agresividad, su poder de intimidación y sus ganas habían cambiado la cara a un Atlético, que aprovechó una pérdida de los de José Bordalás para adelantarse en el marcador y minar su ánimo.
En el minuto 18, el argentino Ángel Correa, otro de los más destacados del choque, remató al palo largo con el exterior del pie y gran precisión largo un buen centro del francés Antoine Griezmann.
Fue, probablemente, la mejor combinación de los rojiblancos en una primera parte en la que el Getafe tuvo sus buenas ocasiones y que se fue calentando a medida que pasaban los minutos.
El último cuarto de hora antes del descanso fue tan tenso que las broncas entre los jugadores se sucedieron y el árbitro tuvo que recurrir a las tarjetas amarillas para intentar apaciguar los ánimos.
El segundo lo hizo Diego Costa al rematar con su pierna derecha desde el centro del área una gran asistencia del montenegrino Sime Vrsaljko.
Fue un tanto típico del hispano-brasileño; de hombre de área; de delantero siempre atento a lo que pueda caer en las inmediaciones del arquero rival, ayer el argentino Emiliano Martínez. También de hombre temperamental que no siempre mide las consecuencias de sus acciones.
Con el ajustado triunfo, que no escondió sus falencias defensivas, el Valencia truncó la mala racha con la que despidió 2017 –dos derrotas consecutivas–; mantuvo su persecución al Atlético y se distanció en seis puntos del Real Madrid (31) que, con un partido aplazado pendiente de disputa, hoy visita al Celta de Vigo.
No pudo hacer lo mismo el Sevilla ante el Betis en el espectacular clásico andaluz que cerró la jornada de sábado con una inusual goleada 5-3 de los dirigidos por Quique Setién.
En el otro partido disputado también ayer, Paco Jémez no pudo debutar con triunfo en Liga al frente del Las Palmas, tras ver cómo el Alavés volteaba su choque como visitante para imponerse 2-1.