Jaime Ugarte / Agencia Reforma Ciudad de México Cinco años, cinco meses y cuatro días después, Pumas regresó a una Final de Liga MX y el rival será nada menos que Cruz Azul. Igual que en las Temporadas 1978-79 y 1980-81, el Club Universidad Nacional disputará el título del futbol mexicano frente a La Máquina, … Continúa leyendo Pumas vence 1-0 a Pachuca y jugará la Final del Clausura 2026 contra Cruz Azul
Mayo 18, 2026
Jaime Ugarte / Agencia Reforma
Ciudad de México
Cinco años, cinco meses y cuatro días después, Pumas regresó a una Final de Liga MX y el rival será nada menos que Cruz Azul.
Igual que en las Temporadas 1978-79 y 1980-81, el Club Universidad Nacional disputará el título del futbol mexicano frente a La Máquina, después de vencer 1-0 a Pachuca en la vuelta de Semifinales del Clausura 2026.
Poco importó que los auriazules avanzaran gracias a un 1-1 global y al criterio de mejor posición en la Tabla a su favor, igual que en los Cuartos de Final ante el América.
Nada de eso disminuyó la euforia de la afición en las gradas del Estadio Olímpico Universitario, pues lo importante era regresar a una Final sea como sea.
Y tenía que ser un hombre hecho en CU el que lo consiguiera desde el banquillo.
Efraín Juárez ganó ayer su primer partido de Liguilla como entrenador de Pumas y eso fue más que suficiente para avanzar. Enfrentará a Joel Huiqui, de La Máquina, en la primera Final con dos técnicos mexicanos desde el Clausura 2013.
Contrario al juego de ida en el Estadio Hidalgo, los auriazules esta vez sí demostraron esa versión dinámica y ofensiva que los hizo líderes del torneo regular, un logro que les terminó significando el pase a la Final.
Desde muy temprano generaron ocasiones para irse adelante, pero el paraguayo Robert Morales no salió fino y voló un remate completamente solo en el corazón del área.
Pachuca se dedicó a sobrellevar el encuentro, sin ninguna intención de ir hacia delante para liquidar la serie, y eso fue su peor pecado.
Porque en el complemento los locales encontraron el tanto de la clasificación gracias a un golazo de tiro libre por parte de Jordan Carrillo que antes pegó en el poste que cuidaba el portero al minuto 55.
A partir de la desventaja, los hidalguenses adelantaron líneas y se quedaron cerca del empate, pero en el tiempo agregado Salomón Rondón mandó a las nubes un disparo completamente solo con el balón botando en el área chica.
Esa falla esfumó cualquier esperanza tuza y le confirmó a la afición auriazul que nada le quitaría el pase a la Final.
Efraín Juárez pasó de tener en duda su continuidad a mitad del semestre luego de la eliminación en Concachampions, a acercar a Pumas a solamente dos juegos de terminar con una sequía de casi 15 años sin título.
Prenden mecha
La eliminatoria entre Pumas y Pachuca tuvo los ánimos encendidos de principio a fin en los banquillos.
Durante el segundo tiempo del duelo de vuelta, las bancas del Estadio Olímpico Universitario se vaciaron debido a una serie de jaloneos y conatos de bronca entre miembros de ambos cuerpos técnicos.
Unos días antes, en el Estadio Hidalgo, Efraín Juárez ya había encarado y empujado a Esteban Solari tras una serie de reclamos a los árbitros.
Arman lío aficionados sin boleto
“Oink, oink, oink”. Con la onomatopeya del cerdo, un grupo de cuatro rijosos agredió a la Policía, encolerizado porque le bloquearon el acceso al estadio al carecer de boletos originales para la Semifinal entre Pumas y Pachuca en CU.
“Perro, salte para que veas cómo te hago mi perra. Bastardo”, dijo uno de los escolarizados tipos, de barba, ataviado con el jersey azul del cuadro felino y un gorro, como consta en los videos publi-cados en X por Grupo REFORMA.
Otro de los rijosos pintaba dedo durante el recital de insultos que profería un joven de lentes.
La Policía reaccionó con rapidez y cerró el acceso D. Como los energúmenos se negaban a irse, llegaron los refuerzos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, incluida la Montada. Los violentos fueron trasladados al Juzgado Cívico.
Pasados 20 minutos, se reabrió el acceso D. Metros adelante, en la zona del Mural de Diego Rivera, integrantes de La Rebel presionaron para acceder a la zona del Pebetero, pese que los uniformados informaron que el área ya estaba repleta y debían buscar otra ubicación.
Aferrados a acompañar al resto de la barra, hubo una larga negociación con representantes de la SSC, quienes accedieron a permitir el acceso a un grupo, casi a la mitad de aquellos que decían tener boletos para esa zona.
La Policía supo controlar a la gente en aquellas sectores donde imperó la tensión mucho antes del silbatazo inicial en el Olímpico Universitario.