El equipo español se convierte en el primer bicampeón de la historia de la Liga de Campeones de Europa, tras pasarle por encima con un 4-1 contundente a la Juventus, que entrega el partido en el segundo tiempo y se queda una vez más con las manos vacías en este torneo. El delantero portugués marca un doblete y llega a 600 goles en su carrera
DPACardiff
Junio 04, 2017

Gracias a un espectacular juego en la segunda parte y a la voracidad de Cristiano Ronaldo, autor de un doblete, el Real Madrid venció ayer 4-1 a la Juventus y conquistó así su duodécima Copa de Europa, lo que lo convirtió además en el primer equipo en ganar dos ediciones consecutivas de la Liga de Campeones del futbol europeo.
El conjunto de Zinedine Zidane consolidó una era dorada al llevarse tres de las últimas ediciones de la Liga de Campeones en un año en el que se llevó además la Liga española, para coronar un doblete que no ganaba desde 1958. Lo hizo con un desempeño brillante en los segundos 45 minutos ante un rival aturdido por el movimiento de balón de su contrario y la presión adelantada.
“Estamos contentos porque al final no es fácil conseguir títulos como la Liga y la Champions, y lo conseguimos con trabajo y con ilusión”, sintetizó Zidane. “Es una alegría para los jugadores y para este inmenso club”.
Sergio Ramos, el capitán blanco, también dejó en claro las virtudes de su equipo: “Teníamos muchas ganas, no cometimos muchos errores, hicimos un partido muy completo, somos justos vencedores y el primer equipo en hacer dos Champions consecutivas. Estoy orgulloso de ello”.
Dentro del escaparate colectivo que mostró el Real Madrid, una figura sobresalió por encima de todas. Fue la de Cristiano Ronaldo, de nuevo decisivo en un partido trascendente. No parece que haya otro futbolista capaz de inquietar la conquista de su quinto Balón de Oro.
“He hecho un final de temporada espectacular. Me preparé para esto porque las cosas grandes se ganan en el final y fue una muy buena decisión que tomé junto con mi entrenador”, afirmó Cristiano.
“Hoy (ayer) marqué dos goles, le marqué tres al Atleti, fui el mejor marcador de la Champions otra vez, batí otro récord”, enumeró el astro portugués.
Los dos equipos salieron con lo esperado: el Real Madrid contó con Isco y la Juventus diseñó una línea de tres centrales con la inclusión de Barzagli. Durante los primeros minutos se jugó a lo que quiso el conjunto italiano porque robó pronto y acumuló llegadas en transiciones rápidas.
El Real Madrid comenzó a sentirse más cómodo cuando mejor cuidó el balón. El resto lo puso su dinamita: su primer remate fue gol. Llegó a los 20 minutos y fue producto de una gran combinación que inició Kroos, quien pasó a Cristiano Ronaldo, éste se la puso a Dani Carvajal y el balón fue de nuevo para el portugués, quien conectó un mortífero remate.
Pero poco tiempo pasó para comprobar el impacto del tanto, pues la Juventus igualó a los 27 minutos. La acción contó con la pasividad de la defensa madridista y el resto lo hizo Mario Mandzukic con un llamativo remate de espaldas a la portería que sorprendió a Navas.
El Real Madrid había perdido una buena oportunidad de asentarse con su gol y estuvo muy incómodo casi hasta el final de la primera parte. “La primera parte fue equilibrada, la Juventus salió muy fuerte y nosotros perdimos la posesión”, reconoció luego Zidane.
La Juventus enseñó el tamaño de su muro defensivo, descomunal y milimétricamente construido, y los blancos tuvieron problemas no sólo para llegar al área contraria, sino para progresar mínimamente en campo enemigo. Las tablas dejaban abierta la final para una segunda parte que prometía grandes emociones.
Pero qué diferente fue lo que ocurrió en la segunda parte. De repente, se vio a un Real Madrid muy reconocible, un equipo capaz de recuperar pronto el balón y de manejarlo con brillantez. Sus movimientos fueron casi de ballet y la Juventus comenzó a perseguir sombras, siempre llegando tarde.
“En la segunda parte, fuimos muy superiores y ganamos el partido con esa determinación al final”, explicó Zidane. “Les dije que teníamos que seguir con lo que estábamos haciendo pero meter más amplitud y presión, y jugar más en campo contrario. Cuando metemos movilidad y jugamos con poco toque, pasa lo que pasó”, añadió el francés.
El segundo gol, a los 61 minutos, fue la consecuencia lógica del juego. Casemiro vio la llegada de un balón volado y disparó desde fuera del área. Tuvo la fortuna de que la pelota tocó levemente en Khedira, lo que despistó a Buffon, quien sólo tocó el balón para sacarlo de la red.
“El Real Madrid defendió y atacó bien. Mis jugadores hicieron un buen primer tiempo, pero después del 2-1 teníamos que habernos quedado en el partido y no lo hicimos”, resumió Allegri.
El Real Madrid marcó la diferencia porque quiso más. Tres minutos más tarde, en otro robo de balón, Modric progresó hasta la línea de fondo y sirvió para que Cristiano Ronaldo marcara con un habilidoso remate. Fue el decimosegundo tanto del portugués en esta Liga de Campeones, diez de ellos a partir de cuartos. Y así alcanzó los 600 tantos en su carrera. Números para una leyenda.
La Juventus asistió en estado de shock a la exhibición blanca. No supo cambiar de registro. Tenía un plan, defender y contraatacar, y cuando el duelo exigió otra cosa no ofreció otra variante. Cuadrado y Marchisio no aportaron nada, e incluso el colombiano se fue expulsado.
“Tenemos que mejorar en cómo gestionar los partidos y en cómo manejar el balón”, se lamentó Allegri. “El Real Madrid mereció ganar en la segunda mitad”, añadió por su parte el portero Gianluigi Buffon, que buscaba coronar su carrera con la primera Champions. “Demostraron su clase y la actitud necesaria para jugar este tipo de partidos”, analizó el arquero de 39 años.
El duelo ya sólo quedó para anécdotas y para el último gol del Real Madrid en el descuento, obra de Marco Asensio tras una gran jugada de Marcelo. Así, con semejante autoridad, se coronó el Real Madrid como indiscutible rey de Europa. Otra vez. En la cima.