La selección de la República Checa regresa este verano a una Copa del Mundo 20 años después en la cita que acogen Estados Unidos, México y Canadá, dentro de un Grupo A asequible para plantarse en los cruces y alargar el golpe de suerte de su clasificación para el torneo. El cuadro checo quiere hacer … Continúa leyendo República Checa llega por la repesca y busca alargar su suerte en el Mundial
Junio 09, 2026
La selección de la República Checa regresa este verano a una Copa del Mundo 20 años después en la cita que acogen Estados Unidos, México y Canadá, dentro de un Grupo A asequible para plantarse en los cruces y alargar el golpe de suerte de su clasificación para el torneo.
El cuadro checo quiere hacer bueno el billete de la repesca ganando en los penaltis a Irlanda y, también con los lanzamientos de once metros, a Dinamarca. La antigua Checoslovaquia, una selección que sí que hizo palmarés ganando la Eurocopa de 1976 o, antes, subcampeona del mundo en 1934Con agonía pero mayor explosión de júbilo por la consecución, Chequia volvió al Mundial 20 años después pese a atravesar también un momento delicado en el fútbol nacional, envuelto en una investigación con múltiples detenciones en una trama de apuestas y amaños. El veterano Miroslav Koubek, nombrado seleccionador a finales de 2025, llegó con la suerte de su lado.
La selección centroeuropea ha ganado orden y personalidad, gracias además al crecimiento personal de su columna vertebral, jugadores con experiencia en las mejores ligas europeas. Patrik Schick, máximo goleador de la EURO 2020, sigue siendo el referente ofensivo, pero además del delantero del Bayer Leverkusen, cuentan con Tomás Soucek para dar equilibrio a su centro del campo.
El del West Ham, descendido en la última jornada de Premier, tendrá que dejar a un lado esa herida para mantener los galones dentro de un vestuario checo donde también resaltan Ladislav Krejci, otro que perdió la categoría en el futbol inglés con el Wolves; el joven delantero del Hoffenheim Adam Hlozek y el portero Matej Kovar, del PSV Eindhoven, héroe de los penaltis de la repesca.
Patrik Schick, el dueño del gol de la República Checa
El gol checo sigue siendo cosa de Schick y en él vuelven a estar depositadas las esperanzas de una selección que fracasó en la Eurocopa de 2024, autor él del único tanto de su equipo, pero que llegó a cuartos en la de 2021 con cinco dianas del potente ariete del Leverkusen, máximo goleador entonces junto a Cristiano Ronaldo.
A sus 30 años, el de Praga firmó 16 goles esta campaña en la Bundesliga y la motivación del Mundial sin duda despertará sus mejores instintos en el área. Un luchador, como demostró tras el problema en el corazón que frustró su fichaje por la Juventus hace ya diez años, y como una República Checa que va de tapada, ya que sus compañeros del Grupo A esperaban de la repesca a Dinamarca. (Europa Press / Madrid).