Nueve mil 500 personas participan en el ejercicio realizado en el Zócalo, que fue tapizado con pasto sintético para convertirlo en una cancha gigante. Con una duración de 25 minutos, se rompió la marca anteriormente establecida en Seattle con mil 38 y antes de eso en San José, California con 956
Marzo 16, 2026
Jaime Ugarte Bravo / Agencia Reforma
Ciudad de México
México hizo historia con La Clase de Futbol Más Grande del Mundo.
La Capital mexicana rompió un récord Guinness con miles de personas disfrutando y aprendiendo con un balón en sus pies.
Ayer, 9 mil 500 personas participaron en la clase masiva de futbol realizada en la plancha del Zócalo, la cual fue tapizada con pasto sintético para convertirla en una cancha gigante.
Con una duración de 25 minutos, se rompió la marca de más personas en una clase de futbol, anteriormente establecida en Seattle con mil 38 y antes de eso en San José, California con 956.
Chicos y grandes, hombres y mujeres, personas en sillas de ruedas, todos pusieron a prueba sus habilidades con el balón al ritmo de la música y de las instrucciones de los maestros que impartieron la clase desde el escenario principal.
Desde ahí también participaron algunos iconos de la Selección Mexicana como Miguel España, Óscar Pérez, Adrián Chávez, Braulio Luna, Francisco Fonseca y Paul Aguilar, quienes aumentaron la emoción de la afición.
“¡Sí se pudo, sí se pudo!”, se escuchó al unísono en el Centro Histórico después de la confirmación del récord para la CDMX.
La jefa de gobierno Clara Brugada recibió el reconocimiento por parte de los representantes de Guinness y así, con La Clase de Futbol Más Grande del Mundo, es seguro decir que la Copa del Mundo 2026 ya comenzó en el país.
Movilizan las alcaldías morenistas
En la denominada Clase de Futbol más Grande del Mundo las alcaldías morenistas también entrenaron su músculo de movilización
Al menos una treintena de autobuses, algunos de ellos balizados con la identidad de demarcaciones como Tlalpan, permanecieron estacionados en inmediaciones del Centro Histórico mientras se llevaba a cabo la actividad para la cual el Gobierno capitalino instaló pasto sintético en pleno Zócalo.
Todavía cuando la clase ya había comenzado, en las calles contiguas al Zócalo se repartían playeras y números, sin necesidad de contar con ningún registro, como se había indicado que debía ocurrir.
“Los carros los puso la Alcaldía, a nosotros nos citaron a las 7 de la mañana en Calzada Las Águilas y llegamos a Bellas Artes a las 8:30, pero falló la logística y ya no pudimos entrar a la clase”, explicaba Héctor, un vecino que había llegado de la Alcaldía Álvaro Obregón.
“Se tardaron en formarnos para darnos la playera y el número, porque no nos registramos en la página, dijeron que aquí nos los darían, pero ya no alcanzamos y nos pusimos a echar una cascarita aquí afuera, aunque sea”.
Entre los participantes, se encontraban beneficiarios de programas sociales, usuarios de Pilares y funcionarios.
Una mujer recibió una playera blanca y un número que no correspondía a sus datos, pues la prenda y el dígito se habían asignado a un hombre.
“La cosa es que te vean, si vienes de Pilares, que te vean; yo no voy a entrar, es para que me vean con la playera y ya que acabe nos vamos”, aseguraba ella.
Tras recibir el reconocimiento por la actividad, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, lo celebraba.
“Una vez más, la Ciudad de México es la más deportiva”, aseguró la mandataria, cuando ya algunos de los participantes comenzaban a retirarse hacia los autobuses.