Está a punto de cerrarse y al límite de la aplicación de sanciones, señala el secretario de Servicios Públicos, Salvador Acevedo Vargas
Febrero 21, 2025

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
A siete años de que comenzó a operar el basurero ubicado en el cerro del Huiteco, al norte de la capital, ya está saturado, “en agonía”, a punto de cerrarse “y al límite de la aplicación de sanciones medioambientales”, reconoció el secretario de Servicios Públicos del municipio, Salvador Acevedo Vargas.
En tanto que el relleno sanitario que comenzó a construirse en la administración de la alcaldesa Norma Otilia Hernández, cerca de la población de Matlalapa, municipio de Tixtla, no puede comenzar a operar debido a que falta la firma del acuerdo para que funcione como relleno sanitario intermunicipal.
“Lo que falta es la firma de un acuerdo para que funcione como relleno sanitario para los municipios de Chilpancingo, Tixtla y Eduardo Neri (Zumpango)”, informó el funcionario municipal, y reconoció que se generaría un problema si se cierra el actual basurero ubicado en el cerro del Huiteco, sin que entre en operación el relleno.
El relleno sanitario ubicado cerca de Matlalapa comenzó a construirse en la administración de la alcaldesa Hernández Martínez, quien enfrentó protestas y reclamos de vecinos de la localidad y ejidatarios de Zumpango, debido a que según éstos no cuenta con las normas sanitarias y sería un foco de contaminación en la zona, debido a que ahí se encuentran los mantos freáticos que alimentan los manantiales donde abreva su ganado.
Acevedo Vargas declaró el miércoles en entrevista en su oficina que desconoce cómo van las pláticas con los inconformes debido a que éstas las encabezan la Secretaría del Medio Ambiente y Cambio Climático, la Secretaría General del Ayuntamiento y directamente el presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera, y los alcaldes de Tixtla y de Eduardo Neri.
Sin embargo reconoció: “el relleno sanitario de Matlalapa está a punto de comenzar a funcionar, y la idea que se tiene es que sea intermunicipal”.
Según el funcionario, no se trata de un basurero, sino de un relleno sanitario en el que se aplicará nueva tecnología “para buscar la forma de no saturarlo”.
“Es una idea que ya se tiene, se está buscando el equipamiento, la forma de seleccionar la basura para que llegue el camión, deposite los desechos, haya un proceso de selección y sólo lo que no tenga utilidad se vaya al relleno sanitario”, explicó.
Aseguró que “solo hacen falta algunos detalles”, y que ya está prácticamente en un 95 por ciento.
Dijo que se tiene que acelerar el proceso porque el basurero del cerro del Huiteco, “ya estamos en agonía, ya está por cerrarse”, dijo, y admitió que algunos especialistas han señalado que ya tiene dos o tres meses de saturación.
De acuerdo a fuentes municipales, en Chilpancingo se generan entre 600 y 700 toneladas diarias de basura, y solo los 20 camiones recolectores del Ayuntamiento depositan en ese único basurero de la capital, 400 toneladas, sin contar las que arrojan las camionetas de la organización “La basura jefa”.
Salvador Acevedo Vargas admitió que urge un esquema de transmitir esto a los ciudadanos para que vean y se concienticen “que no es fácil el manejo de la basura”.
Insistió que la firma del convenio para el funcionamiento del relleno sanitario no puede agilizarse porque en él participa, además de los tres ayuntamientos, el gobierno del estado, que es la entidad regulatoria en cuanto al medio ambiente.