Tres bombas ubicadas al sur de la ciudad tienen una falla eléctrica que no se ha reparado, dice el jefe de Operación y Mantenimiento, Hermelindo Bello González
Luis Blancas
Septiembre 15, 2017

Seis casas resultaron afectadas por el aumento del nivel del agua de la laguna negra de Tixtla desde el sábado; la población se encuentra en alerta ante la posibilidad de que siga aumentando el nivel del agua a causa de las lluvias que se prevén para los próximos días, y porque las tres bombas del cárcamo sur no funcionan desde hace cinco días.
En un recorrido en el barrio de Santa Cecilia, o Cantarranas, ubicada a la orilla de la lagua al norte de Tixtla se observó que el patio, cultivos de pasto y milpa de seis casas se encuentran inundadas por el agua de la laguna.
En la calle Cuitláhuac, trabajadores de Protección Civil municipal, con una bomba sacan el agua estancada en la vialidad para evitar que aumente su nivel y alcance a las casas de la zona.
Un vecino, Rogelio Robledo Catalán dijo que desde hace 15 días subió el agua de la laguna tras las lluvias que han ocurrido en el municipio, y agregó que, el sábado el nivel del agua llegó a su casa, pero con los trabajos del desfogue de los cárcamos ha bajado el nivel.
El vecino se dedica a la siembra de maíz y pasto para forraje, tiene ocho vacas y cuatro becerros; de la ordeña y la venta de la leche obtiene un ingreso para mantener a su familia.
Su casa se ubica a la orilla de la laguna, donde se observó que en su patio el nivel del agua alcanzaba unos 50 centímetros, “otra vez tuve pérdida en mis cultivos, pero pues estamos en alerta por cualquier cosa que pase”, dijo.
Recordó que hace cuatro años, cuando ocurrió la inundación ante el desbordamiento de la laguna a consecuencia de la tormenta Manuel, perdió sus pertenencias y muebles, pero su casa de tabique y techo de lámina no tuvo daños, y pudo regresar a vivir ahí.
“Estas lluvias nos tienen preocupados, llovió el sábado fuerte y subió el nivel que nos afectó aquí, en la calle, por eso pedimos la intervención de las autoridades de los tres niveles de gobierno para que nos apoyen con bultos de arena, o en caso de una inundación grave”, indicó.
Por su parte, el vecino Mauricio Castillo, quien también se dedica a la producción de queso y requesón, comentó que el incremento de la laguna inundó su taller, “por este problema no pude trabajar, y si afecta mi economía, porque no puedo hacer y vender queso y requesón para ganar dinero”.
Un desborde podría afectar a 500 o 700 habitantes que viven a la orilla del vaso, alerta el alcalde
El alcalde perredista de Tixtla, Hossein Nabor Guillén dijo que el municipio, y entre 700 y 500 familias que viven en los barrios del Campo Santo, Cantarranas y San Antonio, y en las colonias Texcaltzin y Niños Héroes se encuentran en alerta por el incremento del agua de la laguna ante las próximas lluvias.
Consultado en las instalaciones del cárcamo norte, ubicado en el barrio San Antonio, Nabor Guillén dijo que continúa el monitoreo permanente del nivel de la laguna para tomar las medidas necesarias, porque en la tormenta Manuel en 2013 el agua de la laguna llegó a 15 millones de metros cúbicos de agua, y ahora tienen un registro 4.5 millones.
El alcalde perredista dijo que, ante el incremento del nivel de la laguna tienen el reporte de cuatro casas afectadas en el barrio de Santa Cecilia o Cantarranas, aunque los vecinos dijeron que se trata de seis viviendas con daños.
Nabor Guillén señaló que han notificado a 500 o 700 familias que viven en la orilla de la laguna, porque “hace cuatro años se inundó un tercio de la cabecera y estamos alerta”.
Nabor Guillén sostuvo que se deben de explorar alternativas de solución a la anegación de esta laguna, como la construcción de un canal que desfogue el agua hacia Mochitlán.
Añadió que ante posibles contingencias se habilitaron siete albergues en la ciudad de Tixtla, y lamentó que en las administraciones pasadas hayan permitido que unos 400 colonos se hayan asentado en la zona considerada de riesgo.
El jefe de operación y mantenimiento de los cárcamos de la laguna de Tixtla, Hermelindo Bello González dijo que desde hace cinco días las tres bombas del cárcamo sur no funcionan tras una falla eléctrica, pero que las están reparando para evitar una inundación en esta cabecera municipal.
Bello González comentó que, desde ese día en el cárcamo norte, ubicado en el barrio de San Antonio, funcionan las 24 horas dos bombas con motores de 300 caballos de fuerza que desfogan 700 litros por segundo de agua, y otra bomba está de reserva, en caso de que ocurra un incidente.
Explicó que, el escurrimiento de agua que va a dar a la laguna causa el incremento de su nivel, pero que no ha aumentado gracias al bombeo, “pero aunque nosotros estamos al pendiente de la laguna, la población que vive a la orilla del lugar tiene temor de que puede ocurra algo”.
Bello González señaló que al cárcamo sur, que no está funcionando desde hace cinco días, llegó un camión bomba de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para desfogar el agua de la laguna.
Agregó que, desde hace 15 días trabajadores de Protección Civil municipal entregaron volantes a vecinos que habitan en la orilla de la laguna para estar atentos a una contingencia.