A un mes del inicio sólo se han encontrado vehículos abandonados, armas y cartuchos. Las órdenes son detener a los líderes de Los Tequileros y de la Familia Michoacana. Los autodefensas del Movimiento por la Paz han señalado que el Ejército apoya a Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero
Israel Flores
Junio 12, 2017
A un mes de la incursión de militares y policías estatales en San Miguel Totolapan para tomar el control de la seguridad de la cabecera municipal y quitárselo a los autodefensas por órdenes del gobernador, Héctor Astudillo Flores, la tercera etapa de la Operación Relámpago que consiste detención de los líderes de la delincuencia organizada sigue sin dar resultados.
El 12 de mayo unos 500 agentes entre militares, policías del estado y ministeriales ingresaron en San Miguel Totolapan que estaba bajo el control de los autodefensas del Movimiento por la Paz quienes habían anunciado que no permitirían la llegada de más soldados porque estaban apoyando a Raybel Jacobo de Almonte, alias El Tequilero.
Desde ese momento no se ha anunciado ninguna detención. Sólo se han localizado vehículos abandonados, también cartuchos y armas. También se hallaron dos cuerpos enterrados.
Previo a la incursión militar, los autodefensas esperaban hasta el 5 de mayo la respuesta del Congreso local para desaforar al diputado, Saul Beltrán Orozco (quien ha sido señalado de tener vínculos con Raybel Jacobo de Almonte), pero ese día se informó que éste pedía licencia definitiva y posteriormente hubo una serie de declaraciones por parte del fiscal general del estado, Javier Olea Peláez quien indicó que aún con licencia el diputado seguía con fuero.
En esa misma fecha en San Miguel Totolapan, agentes de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) fueron retenidos en el pueblo de La Gavia, incluso los autodefensas reportaron que secuestraron a un agente y pagaron 70 mil pesos por su liberación.
El 7 de mayo civiles armados llegaron a las colindancias del pueblo de La Gavia y se enfrentaron a balazos con Los Tequileros. Los autodefensas se deslindaron de dicha acción. En el enfrentamiento hubo tres muertos de Los Tequileros y cinco más de los hombres que intentaron ingresar. Los cuerpos de Los Tequileros los sepultó la misma gente que también impidió las acciones de los peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE), los otros cinco fueron calcinados, según se difundió en un video en redes sociales.
El enfrentamiento también dejó heridos a otros miembros de Los Tequileros y fueron sacados por el Ejército en una ambulancia. La acción fue tomada por los autodefensas como una ayuda al grupo criminal pues los hombres no fueron detenidos, aún cuando se presumía que tenían órdenes de aprehensión.
Agentes de la FGE querían reiniciar las inspecciones en La Gavia y fueron impedidos por los autodefensas el 11 de mayo, se presumió que a los agentes no los dejaban regresar y estaban retenidos. Esta acción provocó que cerca de 300 agentes entre militares y policías estatales rodearan la cabecera municipal
Ese mismo día los transportistas bloquearon la carretera y las entradas a San Miguel Totolapan pero se retiraron ante la salida del Ejército y los policías, sin embargo por la mañana los agentes regresaron junto a 500 policías con equipos antimotines.
Las autodefensas rechazaron la presencia del Ejército ya que señalaron que estaban apoyando a Los Tequileros llevándoles víveres y sacándolos del municipio sin detenerlos.
El 12 de mayo los militares entraron por la fuerza a San Miguel Totolapan. Hubo agresiones a mujeres y personas de la tercera edad que intentaron impedir la incursión.
Ahí se puso en marcha la primera fase del operativo Relámpago y fueron tomadas todas las bases controladas por los autodefensas.
Grupos de transportistas y de otros sectores fueron presionados por la Familia Michoacana para que bloquearan todos los caminos de cinco municipios de los nueve que tiene la región de la Tierra Caliente. En los bloqueos quedaron carros quemados y se paralizaron las actividades en dicha región.
Los bloqueos fueron retirados 15 horas después por acciones violentas de los antimotines quienes no sólo quitaron a los manifestantes sino que destruyeron más de 100 unidades del transporte público.
Ésta era la segunda fase de dicho operativo para liberar todas las carreteras, la acción duró cuatro días ya que los carros quemados obstruían los caminos y los movieron hacia la orilla. Unos 44 vehículos fueron calcinados.
La tercera fase del operativo se puso en marcha una semana después con la llegada de 500 agentes más. El gobierno del estado anunció que se sumaban mil policías y militares a San Miguel Totolapan y la orden era detener a los líderes de la Familia Michoacana y Los Tequileros.
Los autodefensas han señalado que en La Gavia se esconde El Tequilero, en ese poblado se mantiene un grupo del Ejército, dicho grupo sólo tiene instrucciones de inhibir la delincuencia pero no tiene órdenes para buscar y detener al Tequilero.
A los 15 días la Policía Estatal retiró la mayoría de agentes con los que contaba en dicha región, luego los policías se manifestaron en Chilpancingo y argumentaron que no recibieron viáticos y después unos 200 fueron despedidos.
El Ejército también disminuyó el número de militares en la región. El sábado unos soldados que estaban en la sierra y que son parte del mismo operativo se volcaron en una patrulla mientras cruzaban un arroyo, la creciente del agua arrastró la camioneta y dos militares murieron y otro más quedó herido, asimismo se informó que ocho más están desaparecidos.