La señora Cristina Bautista avala el nombramiento de Mauricio Pazarán como nuevo fiscal. Mario González cuestiona su independencia al ser nombrado por la presidenta Sheinbaum
Julio 18, 2025
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La señora Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio, y Mario César González, padre de César Manuel González, estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro de Ayotzinapa desaparecidos, celebraron la renuncia del ahora ex fiscal del caso Ayotzinapa, Rosendo Gómez Piedra.
Además, mientras Cristina Bautista avaló el nombramiento de Mauricio Pazarán como nuevo fiscal, Mario González cuestionó su independencia al ser nombrado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Cristina Bautista declaró que Gómez Piedra les venía diciendo que estaba haciendo muchas cosas y que había avances en la investigación, “pero nosotros como madres y padres no vimos avances, pero aún así ahora sólo nos queda agradecerle su trabajo en el caso Ayotzinapa”.
Dijo que a los padres no les interesa otra cosa más que saber dónde están sus hijos, “no basta que nos digan que hacen muchas cosas y que se avanza en la investigación, queremos que nos digan dónde están nuestros hijos”.
Entrevistada por teléfono, cuestionó el trabajo del ahora ex fiscal: “yo como madre de Benjamín no vi ese avance que dijo”.
Informó desde la reunión que tuvieron en febrero con la presidenta de la República Claudia Sheinbaum conocieron al ahora encargado de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa (Ueilca) Mauricio Pazarán.
Explicó que cuando se los presentaron y les dijeron que se encargaría de apoyar el trabajo del ahora exfiscal Gómez Piedra, les dijeron que “no podían cambiar a los que ya estaban ahí, porque son personal de confianza, pero que se integraría otra persona para ampliar el equipo y entonces nos presentaron a Mauricio para reforzar al fiscal Rosendo”, informó.
Agregó que en la reunión del 14 de junio pasado Pazarán volvió a asistir, pero ya como encargado de la fiscalía y Gómez Piedra no asistió.
“Entonces le dijimos (a Mauricio Pazarán) que agilice las investigaciones, que busque la forma de que las personas que están detenidas nos digan donde dejaron a nuestros hijos, que es lo mas importante para mi como madre, no que estén detenidos, que hablen, que digan donde están nuestros hijos, a donde los dejaron”.
Agregó que ahora que se vuelvan a reunir con él le van a insistir en lo mismo.
Opinó que si es él el que ahora va a encabezar la fiscalía, le parece bien porque “ya tiene conocimiento del caso desde febrero y esperemos que haya más avances y más trabajo”.
Fueron tres años perdidos
Por su parte el señor Mario González opinó que la renuncia de Gómez Piedra “era lo más justo y necesario, desafortunadamente fueron más de tres años en los que no hizo nada, sólo estuvo de corrupto. Fueron tres años perdidos”.
A pesar de que la presidenta de la República Sheinbaum Pardo aseguró en la conferencia matutina del miércoles que la salida de Gómez Piedra no fue en respuesta a la petición de las madres y padres de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Mario González dijo que fueron ellos los que al pedir su salida “forzamos su renuncia”.
Declaró que saben que en la fiscalía no se va a quedar Mauricio Pazarán quien por ahora sólo es un encargado, “y todavía no es el titular”.
Agregó que en caso de que sea ratificado por la presidenta “vamos a analizarlo, porque lo que hemos pedido es que el fiscal sea autónomo, nosotros tenemos que ver eso, porque si no hay autonomía siempre va a ser lo mismo”.
Añadió que mientras les impongan a los padres el fiscal éstos “van a proteger los intereses de las personas que los imponen y yo creo que a estas alturas del caso y de la investigación ya no estamos para eso”.
Aunque reconoció que Mauricio Pazarán “ya está embarrado un poco del caso, hay algo que no me cuadra todavía de él, entonces se tiene que ver eso”.
En su opinión aún, no hay un aval de las madres y padres hacia él y que en la Covaj les dijeron que se puede quedar de fiscal siempre y cuando estén de acuerdo.
Concluyó que el fiscal debe tener autonomía y valor para que exija al Ejército que entregue los 800 folios, y honestidad para que, si no puede, cuando menos les diga derecho: “no me dejan actuar, para que nosotros decidamos a ver qué hacemos”.