Maestros y padres de familia del telebachillerato 285 de Azinyahualco, municipio de Chilpancingo, construyen aulas provisionales a falta del apoyo de las autoridades locales. Con picos y palas, los padres de familia, acompañados del director Oscar Jaimes Arzate, aplanan el terreno donde se levantarán las aulas provisionales, mientras seis padres, talan un árbol para obtener … Continúa leyendo Construyen padres aulas del telebachillerato en Azinyahualco ante desatención de autoridades
Agosto 17, 2017
Maestros y padres de familia del telebachillerato 285 de Azinyahualco, municipio de Chilpancingo, construyen aulas provisionales a falta del apoyo de las autoridades locales.
Con picos y palas, los padres de familia, acompañados del director Oscar Jaimes Arzate, aplanan el terreno donde se levantarán las aulas provisionales, mientras seis padres, talan un árbol para obtener la madera necesaria para la construcción, con lo que se ahorran 20 mil pesos.
En una visita a la comunidad, ubicada a unas dos horas de la capital, Jaimes Arzate contó que el plantel funciona con los programas de estudios del Instituto de Bachillerato del Estado de Guerrero (Ibgro), fue fundado en noviembre de 2016 y no cuenta con apoyo del municipio ni de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) para construir las instalaciones, por lo que los padres apoyan a la institución con los espacios y la mano de obra necesaria.
Jaimes Arzate, con pico en mano, contó que el telebachillerato atiende a 17 estudiantes de primer y segundo año, los de primero comenzaron esta semana el curso propedéutico, antes del inicio del ciclo escolar 2017-2018, en un aula provisional, pero debido a que el plantel no cuenta con instalaciones propias ni espacio suficiente; la comunidad prestó un terreno para las aulas provisionales.
Dijo que en el telebachillerato laboran tres maestros, Jaimes Arzate, quien además de ser director imparte las clases experimentales, de matemáticas y química, originario de Ciudad Altamirano, y dos profesoras originarias de Acapulco, quienes imparten las materias de Historia y Ciencias Sociales, y Comunicación, Español e Inglés.
Contó que, mientras sus compañeras se encargan del curso propedéutico, a él, junto con los padres de familia, le corresponde hacerse cargo de la construcción de las aulas provisionales, que se espera estén listas, para el inicio del próximo ciclo escolar.
Señaló que la administración del presidente municipal priista, Marco Antonio Leyva Mena no apoyó a la comunidad de ninguna forma con la construcción de las aulas provisionales, además de que “las veces que lo hemos ido a buscar, nunca está en sus oficinas… Aquí, en la comunidad de Azinyahualco se necesita el apoyo, la plantilla (laboral) ya está, los jóvenes ya están, solamente necesitamos un empujoncito”, expresó.
Es el mediodía y unos 10 hombres, a pesar de tratarse de un periodo de receso educativo, se dedican a aplanar el terreno que servirá para el telebachillerato, con picos y palas quitan lo necesario para que el espacio prestado por la comunidad sirva para el plantel que será de sus hijos.
A unos metros de distancia, otros seis hombres talaron un árbol de unos 30 metros de alto, para obtener las tablas necesarias para los dos salones que albergarán a los 17 alumnos de la comunidad, que cuenta con una población de unos 340 habitantes, la institución de nivel medio superior más cercana está en El Ocotito, municipio de Chilpancingo, a una hora de recorrido en carro, y a unas tres horas a pie.
Del grupo que se encargó de la tala del árbol, los señores Estreberto, Martín y Pedro, informaron que sólo se cortó uno, y no es un caso de deforestación, sino que con la acción, se ahorrarán casi 20 mil pesos en la construcción de las aulas provisionales.
Uno de ellos especificó que se requiere de unas diez docenas de tablas para las aulas, además de las vigas, láminas y clavos, para ensamblar la construcción, lo que tendría un costo de más de 30 mil pesos, si los pobladores hubieran cooperado para comprar los materiales necesarios en El Ocotito y en la capital.
Contó que desde hace más de cuatro años, los padres de familia solicitaron apoyo a la SEG y al Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), para la construcción del telebachillerato, para evitar que sus hijos tuvieran conflictos para acudir al plantel más cercano, pero no obtuvieron respuesta.
Expresó que los padres valoran el esfuerzo y la dedicación de los maestros, mientras que en el caso de las autoridades, es claro que no cuentan con ningún tipo de apoyo. (Alina Navarrete Fernández / Azinyahualco, Chilpancingo).