EL-SUR

Sábado 08 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Damnificados por John de Cuanacaxtitlán migran a EU y ahora temen a Trump, dice comisariada

La situación es “difícil” porque la producción va a disminuir en 2025 y Segalmex va a comprar la tonelada del maíz a 6 mil pesos en vez de los 7 mil de años anteriores, advierte Asunción Ponce

Enero 20, 2025

Ramón Gracida Gómez

San Luis Acatlán

“Muchos” campesinos que perdieron sus milpas por el huracán John están migrando a Estados Unidos, pero hay preocupación por el nuevo gobierno de Donald Trump, expuso la presidenta del Comisariado Ejidal de Cuanacaxtitlán, comunidad na’ savi de San Luis Acatlán, Asunción Ponce Ramos.
La situación es “difícil” porque la producción va a disminuir en 2025 y Segalmex va a comprar la tonelada del maíz a 6 mil pesos en vez de los 7 mil de años anteriores, cifra que “ahorita no es nada” para los campesinos, porque invierten mucho para sembrar, lo que también está influyendo para que salgan de sus pueblos, informó la productora, después del arranque del Programa Nacional de Fertilizantes para el Bienestar, el sábado pasado en este municipio de la Costa Chica.
Frente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Asunción Ponce planteó en su discurso en tu’un savi (mixteco) y español los problemas que aquejan a los campesinos de la región y el apoyo que necesitan.
En la entrevista dibujó un panorama más amplio tras el impacto de John en septiembre pasado, y comentó otros aspectos históricos del campesinado de esta región.
En un breve lapso en medio de las constantes solicitudes de ayuda y de aclaraciones que recibía de campesinos reunidos en la Unidad Deportiva, la presidenta del Comisariado Ejidal de Cuanacaxtitlán dijo que el huracán benefició a la comunidad “porque nos dejó mucha agua, cosa que no había pasado desde hace varios años”.
Pero provocó que los elotes se pudrieran, “hoy están piscando, pero sacan mucho podrido y bueno, el maíz es poco”.
Los campesinos piden que el programa Precios de Garantía a Productos Alimentarios Básicos de Segalmex que inició en 2019, vuelva a comprarles una tonelada de maíz en 7 mil pesos, porque este año lo bajó a 6 mil pesos, “y obvio, los campesinos no quieren pues vender su maíz a bajo precio porque le invierten mucho”.
Por ejemplo, el campesino necesita fertilizante “porque ya la tierra está acostumbrada” y no todos están inscritos en el programa federal, además paga peones, la máquina que va a desgranar y la camioneta que va a traer su maíz, entonces “la verdad 6 mil pesos ahorita no es nada para ellos”.
Aún así, destacó que el programa de Segalmex es “recíproco lo que hace, aquí compra, aquí lleva y después lo regresa en los almacenes para uno mismo”, y es mejor que venderles a los “coyotes” que están comprando la tonelada a 4 mil 500 pesos.
Explicó que Segalmex compra “maíz limpio”, es decir, que los campesinos deben quitarle la basura y el polvo, mientras que “los coyotes vienen y reciben tal y como sale el maíz del campo, así se lo llevan, yo no sé cuál es la idea, no sé si es para alimentación o para ganado”.
En promedio, un campesino vende entre 4 y 6 toneladas de maíz, uno que otro hasta 10, pero de todos modos no le alcanza y migra, más después del huracán, aunque muchos “se están deteniendo por la información que se tiene del otro lado” por la llegada del republicano Donald Trump al gobierno de Estados Unidos.
Como muchos, Asunción Ponce tiene familiares en el país vecino, por lo que le pidió al gobierno de México protegerlos, sobre todo, a los que no tienen un trabajo fijo o ganan poco dinero.
“No nada más mi comunidad, sino muchos pueblos migraron por esto de que la cosecha, le digo, no alcanza y más ahora que se está vendiendo de muy bajo de precio”.
La mujer de 74 años afirmó que desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hay cambios con los productores y confió en que Sheinbaum Pardo apoyará a las mujeres campesinas.
Expuso la importancia en la economía de la comunidad la pensión de adulto mayor, antes “pues vendíamos un marranito, vendíamos las gallinas para pagar dos, tres peones y que se vaya a trabajar, y hay señores que venden hasta un caballo, un burro para poder pagar los peones y poder sacar su trabajo”.
“Dice, lo voy a vender y ya cuando levante el maíz me compro otro y así están; o si no se hace el cambio de brazo: usted va conmigo a trabajar mi milpa hoy y si usted se va tres días, tres días tengo que regresarse el cambio de brazo con usted”, relató.
El trabajo de campo “es muy pesado”, pero “es muy bonito cuando te pones a hacerlo y todo va bien, va creciendo la milpa, la fertilizaste, la limpiaste y ahí queda, nada más le estás dando vueltas”.
Luego viene el tiempo de “dobla” para que el maíz quede listo para piscarlo, “ya en diciembre, enero, se está levantando la mazorca para desgranarlo y recoger el maíz”; sin embargo, este año será distinto porque muchas milpas quedaron afectadas tras John, por lo que la situación actual es “difícil”.

“El chiste es que me respete y lo respeto también”

Asunción Ponce pertenece a la Red de Mujeres Agraristas que pro-mueve la participación de las cam-pesinas en las reuniones ejidales y la ocupación de cargos en los co-mités porque, por ejemplo, en Cua-nacaxtitlán “no están acostum-bradas, pero creo yo que así poco a poco tienen que aceptar” y practicarse la igualdad de género.
“No porque ahorita es tiempo de mujeres y vamos a humillar al hombre, no, el chiste es que me respete y lo respeto también”, dijo entre risas de algunas de sus compañeras que escuchaban y que, al igual que ella, vestían la ropa típica y colorida de la región, una blusa blanca con bordados y una falda verde.
La organización de mujeres también busca que las viudas de los titulares tramiten su certificado en el Registro Agrario Nacional (RAN) con su nombre, pero hay muchas que no tienen el acta de defunción de sus maridos y también hay problemas con las actas de nacimiento por la escritura incorrecta de apellidos.
Cuanacaxtitlán, de alrededor de 4 mil habitantes y a 30 minutos de la cabecera municipal en automóvil, no tiene agua potable, la obra quedó inconclusa, entonces pagan 150 pesos por llenar un tinaco cada dos o tres días; tampoco hay drenaje, pero lo están gestionando con la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg), junto con el diputado petista del distrito local 28, Édgar Ventura de la Cruz.
Un hito de la comunidad fue la creación de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) en 1995 porque antes el pueblo “estaba muy abandonado” y había violencia; actualmente se puede estudiar hasta el bachillerato, los niños acuden a clases y luego trabajan con sus padres en el campo.
Ser campesino es un trabajo positivo porque “imagínate, si estás con la computadora todo el tiempo ahí te vas a acabar, pierdes la vista; y mejor el campo, pues es otra cosa, te distrae ver todo lo que hay en el campo y eso se siente bonito”, dijo Asunción Ponce.