EL-SUR

Miércoles 15 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Denuncia el padre Filiberto campaña que lo acusa de cercano a “grupo armado” de la zona

Señala de participar en esas acusaciones que lo ponen en situación de vulnerabilidad y riesgo a páginas en redes que tienen nexos con el Ayuntamiento de Chilpancingo. El sacerdote, fundador y director del Centro Minerva Bello, confirmó que se encuentra desplazado de Chilpancingo por amenazas del crimen organizado

Diciembre 02, 2025

Redacción

Chilpancingo

El sacerdote Filiberto Velázquez Florencio denunció una “campaña de señalamientos, informaciones descontextualizadas, rumores y mensajes” que, “por acción u omisión”, están contribuyendo a generar un clima de hostilidad en su contra.
En un mensaje difundidito la noche del domingo en su página de Facebook, el prelado exigió a las autoridades de los tres órdenes de gobierno “actuar con responsabilidad” y a detener esa campaña en la que lo señalan de tener una “posible cercanía con actores armados de la región”, puesto que, dijo, lo ponen en una situación de vulnerabilidad y de riesgo.
Por separado, Velázquez Florencio, fundador del Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello) y la Casa del Peregrino, informó a El Sur que se encuentra desplazado de Chilpancingo por amenazas del crimen organizado, después de que dejó la parroquia de San Cristóbal, de Mezcala.
Luego del asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaléon Estrada, hallado muerto el 6 de octubre, después de dos días desaparecido, Velázquez Florencio fue designado de manera interina encargado de la parroquia de Mezcala. Sin embargo, el 15 de noviembre dejó esa parroquia y en su lugar fue designado el sacerdote Eduardo Nava, quien estaba en Ahuacuotzingo.
Ayer, el defensor de derechos humanos confirmó que se encuentra desplazado de Chilpancingo por amenazas del crimen organizado.
En tanto que en un comunicado que hizo público en su página de Facebook, escribió: “en las últimas horas, algunas páginas en redes sociales, que se presentan como informativas –y que tienen clara vinculación o reciben línea del Ayuntamiento de Chilpancingo– me han señalado de manera irresponsable de tener una ‘posible cercanía con actores armados de la región”.
Recordó que ha sido público que, en distintos momentos ha realizado intervenciones de carácter humanitario y de mediación en contextos de violencia, como parte de su labor pastoral y de defensa de los derechos humanos.
“Ello no implica, ni ha implicado jamás, ninguna relación de complicidad, cercanía, subordinación o apoyo a ningún grupo armado, como temeraria y dolosamente se me pretende ubicar en publicaciones y narrativas que forman parte de montajes y procesos de criminalización”.
El prelado, atajó: “Las publicaciones que hoy circulan carecen absolutamente de pruebas. Me imputan de forma indirecta hechos delictivos. Dañan mi honor y mi buen nombre. Y, lo más grave, me colocan en una situación de riesgo real e inminente para mi integridad física, mi vida y la de las y los feligreses”.
Velázquez Florencio llamó “de manera directa, pública y urgente a las autoridades de los tres órdenes de gobierno, y de manera particular al Gobierno Municipal de Chilpancingo, a actuar con responsabilidad y a detener cualquier campaña de señalamientos, informaciones descontextualizadas, rumores o mensajes que, por acción u omisión, estén contribuyendo a generar un clima de hostilidad en mi contra”.
Hace responsables “de cualquier atentado contra mi integridad física, mi vida o mi libertad, a quienes, desde el poder político, desde páginas pseudo informativas o desde estructuras de comunicación institucional, están promoviendo o tolerando esta narrativa de sospecha, criminalización y estigmatización”.
.Dos de las páginas a las que se refirió el prelado, son Vanguardia Chilpancingo y Denuncia Ciudadana Chilpancingo, que publicaron el domingo el mismo texto: “El padre Filiberto tiene cercanía con un grupo armado que opera en la zona. Y su presencia frecuente en territorios dominados por criminales no ayuda a calmar sospechas, así lo señalan habitantes de las comunidades serranas”,