EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Guerrero  

Denuncia la presidenta de Xalpatláhuac amenazas a quienes no están de acuerdo con la Comunitaria

Selene Sotelo pide a la gobernadora Evelyn Salgado seguridad para la población de la cabecera municipal. Informa que recibe advertencias de que la van detener, al igual que a su esposo el ex alcalde, Rosendo Larios Rosas, y terminarán “colgados” en el árbol del Zócalo

Carmen González Benicio Tlapa

Octubre 27, 2021

La regidora de Salud, Magdalena Delgado Gómez, la presidenta municipal Selene Sotelo Maldonado y el regidor de Obras, Maurilio Francisco Hernández, en conferencia de prensa el lunes luego del enfrentamiento de policías comunitarios y municipales en Xalpatláhuac Foto: Antonia Ramírez

Carmen González Benicio

Tlapa

La presidenta de Xalpatláhuac, Selene Sotelo Maldonado, pidió a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda seguridad para la población de la cabecera municipal porque hay hostigamiento con mensajes de amenazas de entrar a las casas de quienes no comparten las actuaciones de la Policía Comunitaria avalada por la autoridad tradicional y unos seguidores.
Sotelo Maldonado mencionó por teléfono que el lunes se comunicó con autoridades estatales luego de que policías comunitarios, el tlayakanki, Nicolás Villareal Dircio, el ex candidato de Movimiento Ciudadano a la Presidencia, Edmundo Delgado Gallardo y seguidores propiciaron un enfrentamiento contra el Cabildo que derivó en dos lesionados, el desarme de la Policía Municipal y la toma del Ayuntamiento.
Dijo que este martes se comunicó el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Ludwin Marcial Reynoso Núñez, para avisarle que se reunirían para atender el conflicto, pero que luego le daba la hora porque iba a otro municipio, Acatepec.
Al cierre de la edición, la presidenta no tenía hora de reunión ni lugar con el subsecretario, pero, dijo, sabía que quienes lideran la Policía Comunitaria y un grupo numeroso de mujeres y hombres se trasladaba de la cabecera de Xalpatláhuac a Tlapa.
Ante esa información, adelantó que no consideraba sano reunirse con todos ellos porque temía por su integridad luego de los gritos, golpes y empujones que recibió el pasado lunes, en el Ayuntamiento, donde se atenderían las quejas contra la Policía Comunitaria, la cual no se realizó porque algunos asistentes la cercaron gritándole que se fuera porque no era de ahí, por lo que los policías municipales la sacaron de en medio de la muchedumbre hasta su vehículo para abandonar el lugar.
Dijo que podía dialogar con el tlayakanki, los mayordomos de los barrios, el ex presidente, Edmundo Delgado Gallardo porque son los que están alentando el conflicto, y con los coordinadores de la CRAC-PC adscrita a Espino Blanco, pero no más personas.
Sobre todo, porque recibe amenazas de que si acude a la cabecera municipal la van detener, al igual que a su esposo y ex alcalde, Rosendo Larios Rosas y terminarán colgados en el árbol del Zócalo.
Pidió a las autoridades estatales que manden seguridad pública a la cabecera porque tiene reportes que el grupo inconforme contra ella, porque es la primera mujer que gobierna el municipio, anunció en los altavoces que se meterá a las casas de quienes denunciaron los atropellos de los comunitarios o respalde a la administración municipal.
Además de que sacarán las cobijas, láminas, despensas, herramientas y otras cosas como parte de los programas de apoyo social del Ayuntamiento que guardan en una casa “para devolverlo al pueblo porque ya no permitirán que otros se lo lleven”.
Mencionó que hay miedo en un sector de la población que respeta los usos y costumbres y a las autoridades tradicionales como el tlayakanki, mayordomos y principales, pero ahora están mezclando cuestiones de seguridad, políticas y de género que están dividiendo.
Y que, el Ayuntamiento se mantiene tomado y ha sufrido destrozos en sus pertenencias por este grupo que llegó el lunes porque respaldan al tlayakanki que ahora manda a los comunitarios y con ellos está su ex rival por la presidencia, Edmundo Gallardo quien desde la campaña ejerció violencia política en razón de generó contra ella y alentó agresiones en su contra.
Recordó que el tlayakanki tiene su oficina en el Ayuntamiento porque siempre se le ha dado su lugar como autoridad tradicional y por eso lo ha buscado para coordinar los trabajos en la cabecera en bien de la ciudadanía.
Insistió en el apoyo de seguridad por parte de las autoridades estatales porque no sólo recibe amenazas verbales si no que se ha desatado en redes sociales una campaña de desprestigio para ella y su marido.
Rosendo Larios Rosas fue presidente por el PRI seis años, porque se reeligió en su segundo periodo y en este trienio le cedió el poder municipal a su esposa Selene Sotelo Maldonado, quien ganó la elección contra Edmundo Delgado Gallardo que se postuló por Movimiento Ciudadano porque el PRI no le dio la candidatura.
Las inconformidades contra Larios Rosas se manifestaron, primero, porque llegó a gobernar el municipio cuando no vivía ahí, pero nació en él; por su reelección y, ahora, porque su esposa es la presidenta a quien le cuestionan no ser del pueblo y no haber ocupado cargos comunitarios.