El hermano de uno de ellos fue levantado cuatro horas en Tlapa, señalan
Agosto 12, 2017
Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Policías estatales que fueron dados de baja en mayo pasado, denunciaron que tras denunciar públicamente que el secretario Pedro Almazán Cervantes incurrió en abuso de autoridad en su contra, el hermano de uno de ellos fue levantado durante cuatro horas en Tlapa, y sus captores le pidieron que les dijera que “le bajen de huevos”, y dejen el proceso jurídico para conseguir su pago salarial y su reincorporación.
El miércoles, unos 30 policías sancionados se concentraron afuera de las instalaciones de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero (Codehum), en la capital, y aclararon que no se consideran despedidos ni dados de baja de la corporación, sino solamente “reprimidos” por el secretario de Seguridad Pública estatal, pues no les ha llegado ninguna notificación, y tampoco han firmado un documento donde aceptan su finiquito.
Recordaron que protestaron en el cuartel general en la capital para exigir una jornada laboral de tres días de descanso por tres de trabajo, chalecos blindados, mejor armamento y equipo de transporte, porque en las operaciones utilizan vehículos no oficiales, lo que calificaron como una irregularidad.
Explicaron que estas demandas eran para mejorar el servicio que prestan a la sociedad, pero que el secretario de Seguridad Pública prefirió reprimir el movimiento y con ello incurrió en abuso de autoridad, y por ello debe de ser sancionado.
Ayer, los policías volvieron a reunirse en la Codehum, donde uno de ellos denunció que, luego de la conferencia de prensa del miércoles, el hermano de un compañero, que participa en el movimiento, fue levantado por desconocidos durante unas cuatro horas en Tlapa, de donde es originario el agente.
La víctima fue maniatada, golpeada y liberada cerca de su casa, según dijo el policía que relató los hechos, quien prefirió no proporcionar su nombre ni el del hermano de su compañero, por seguridad.
Dijo que además, el miércoles una agente, que también participa en el movimiento, informó que desconocidos la buscaron en el pueblo de donde es originaria de manera sospechosa, pero sus vecinos no dieron información de su paradero; en este caso, el policía tampoco precisó el lugar donde fue buscada su compañera.
Ante la situación, señaló que a los policías les preocupa que “algo” les pase, ya que desconocen si se trata de una manera de reprimirlos para que desistan de sus demandas, o si el crimen organizado está involucrado.
“Da miedo que nos están perjudicando, o que estamos a lo mejor afectando la economía del gobierno del estado, por eso hacemos pública la situación, que la sociedad se entere que si algo nos pasa, o me pasa a mí, hay responsables”, expresó.
Por último, los policías informaron que el próximo martes, 15 de agosto, se dará solución a su demanda por la vía jurídica, por lo que esperan que la situación se resuelva a su favor y las autoridades no tomen represalias en su contra.