El agente asesinado y los dos heridos acudieron a un reporte de robo de vehículo, asegura David Portillo. Coincide con el gobernador de que hay algo en el fondo de esa demanda, se reserva a hablar del tema pero menciona que “nadie puede negar que la sierra es una zona productora de amapola y mariguana”. El despliegue de la corporación allí no puede parar, advierte. “Estamos abiertos al escrutinio y a la denuncia ciudadana”, asegura. Tiene 100 denuncias de abusos pero “ninguna tiene rostro”
Lourdes Chávez
Agosto 05, 2017

Los policías federales atacados en Chichihualco el martes 25 de julio, donde uno murió y dos resultaron heridos, respondieron a una denuncia telefónica de robo de auto y se dirigieron a esa cabecera municipal en busca del vehículo. Después de la agresión se implementó una operación formal en la zona, informó el coordinador estatal de la Policía Federal, David Portillo Menchaca.
En entrevista sobre el descontento de vecinos de Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo, dijo que esas acciones motivaron las manifestaciones contra la Policía Federal y la exigencia de que no vuelva a entrar al lugar.
Coincidió con las expresiones del gobernador Héctor Astudillo Flores de que hay algo en el fondo de esa demanda, pero se reservó a hablar del tema “porque sería especular”, y aún debe de ser revisado en las mesas de inteligencia y coordinación con las diferentes instituciones de gobierno.
También dijo que “nadie puede negar que la sierra es una zona productora de amapola y mariguana”.
El lunes comenzaron los retenes de ciudadanos para impedir el paso de los agentes federales, en la entrada a esa población.
El mando policial expuso que si la cabecera municipal tiene 10 mil habitantes y sólo se manifestaron 100 (500 según registros periodísticos), no se puede hablar de un rechazo de la población entera.
En tono cordial respondió a los señalamientos de abusos de autoridad que señalaron los vecinos en las operaciones.
–¿Van a investigar estas denuncias?–, se le preguntó.
–Han llegado alrededor de 100 denuncias de abusos, ninguna tiene rostro, son dichos y en una reunión previa a esta plática con funcionarios en casa de gobierno (Casa Guerrero en Chilpancingo), ellos simplemente me manifestaron dos temas que podrían considerarse denuncias.
Una es el retiro de un vehículo que contaba con reporte de robo, ellos no lo sabían y estaban pidiendo la devolución del vehículo, y otra de un golpe o atropellamiento a una señora al momento que estaba el diálogo con los manifestantes y los agentes se abrieron paso en la carretera el lunes).
–¿Cuando fue el desalojo?–, se le inquirió.
–Yo no lo llamaría desalojo, bueno, si lo quiere manejar así, está bien. En el bloqueo al momento que les dan paso, una señora refiere que recibió un empujón, un atropellamiento, fuera de eso no tengo ninguna denuncia con rostro, ni formal de los presuntos golpes, robo de dinero, allanamientos, hemos estado muy pendientes de la operación.
Sin embargo añadió que siguen abiertos a las denuncias mediante el número de emergencias 088, de manera confidencial.
–¿El conflicto comenzó con el ataque a los policías federales el 25 de julio?
–Van desarrollándose de manera continua, las fuerzas federales llevan mucho tiempo trabajando en el estado, creo que seis años de manera continua… posiblemente fue lo que detonó, y la denuncia en la noche cuando fue el evento del ataque a los compañeros.
“Venía previo una cantidad de denuncias por homicidio, secuestros, robo de vehículos, ya se venía planeando la intervención con una mayor carga de gente de la Policía y eso es lo que vino a detonar la intervención a gran escala de la Policía Federal”, mencionó.
–La primera versión que manejó el vocero del gobierno del estado es que los policías atacados se encontraban en un operativo.
–Sí, hubo una denuncia en el 911 (sobre el robo de un automóvil) en el que refieren que un vehículo ingresó a Chichihualco, y los compañeros al parecer lo tuvieron a la vista y fue el seguimiento hasta allá.
Precisó que las patrullas avanzaron a la entrada del pueblo donde encontraron un vehículo, y cuando lo estaban revisando, fueron agredidos por civiles armados.
Las primeras versiones indican que los balazos en el pueblo duraron al menos media hora.
–¿Cómo funciona la colaboración con las demás corporaciones civiles y militares que participan en el Grupo de Coordinación Guerrero?
–La coordinación existe en las mesas de trabajo, en las mesas de inteligencia, en el despliegue nos sumanos a las Frin (Fuerzas de Reacción Inmediata) o a las BOM (Bases de Operaciones Mixtas), que se manejan en los municipios más violentos de la estrategia nacional.
“Aparte del despliegue nosotros tenemos para garantizar la seguridad. Probablemente (en Chichihualco) no era la cantidad de unidades que hubiéramos querido para intervenir el pueblo, pero tenemos que actuar con lo que tenemos al momento de la denuncia.
–¿Acababa de ocurrir el robo?
–Según la denuncia sí. La denuncia en el 911 era que había entrado a Chichihualco con el auto robado y ellos fueron a la búsqueda del vehículo.
–La corporación, ¿qué análisis tiene de Chichihualco?, pues ahora distintas autoridades señalan que hay presencia de la delincuencia organizada.
–El diagnóstico que tenemos es general de la zona Centro donde existe presencia del crimen organizado y la disputa por el territorio, por la capital, eso incluye a los pueblos aledaños, Zumpango, Chichihualco, localidades de Eduardo Neri, Heliodoro Castillo y de este lado, Chilapa.
–¿Qué van a hacer con la petición de que no entren a Chichihualco?
–Nosotros vamos a seguir trabajando, las intervenciones no pueden parar, y queremos el apoyo del pueblo en el entendido de que buscamos garantizar la seguridad del municipio y del estado. Claro que estamos abiertos al escrutinio y a la denuncia ciudadana, estamos plenamente identificados como Policía Federal, no nos escondemos tras una máscara o una camisa, tenemos una oficina de Asuntos Internos y las instituciones del gobierno del estado y la Procuraduría General de la República (PGR) para que se presenten las denuncias.
No tenemos por qué escondernos de estas intervenciones, pero sí me queda claro que en un pueblo de 10 mil habitantes la manifestación viene siendo de 100 habitantes, a dichos de otras personas, no son originarios de ahí, pudieran ser originarios de la parte alta de la sierra. Me queda claro que no es todo el pueblo el que pide la salida, sino una mínima parte.
Aseguró que la PF mantendrá presencia en Chichihualco “cuando sea necesario, sin confrontarse con los ciudadanos, buscamos detener a quienes generan la violencia, los que verdaderamente son un peligro para la sociedad -no sé si el pueblo esté en desacuerdo-, nosotros tenemos que seguir trabajando, buscar garantizar la seguridad de la sociedad”.
En cuanto a la versión de que la PF entró a Chichihualco en busca del presunto líder del cártel de la Sierra, Isaac Navarrete Celis, El Señor de la I, dijo que “la idea que surge es ¿quién es esta persona?, posiblemente marcado como un líder de una organización criminal, pero no había escuchado esa versión”.
En este momento precisó que sólo tienen la inconformidad contra el ingreso de la policía, y “quisiera entender cuál es la verdadera razón de que los habitantes de Chichihualco, que así se hacen llamar estas personas, no quieran la intervención de ninguna policía, y ya mandaron a llamar a la policía comunitaria para que los ayude a autoprotegerse”, dijo sobre algunos integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado (UPOEG) que acompañaron la movilización.
Subrayó que la entrada al municipio de Chichihualco era un tema de rutina, donde antes ya habían recuperado automóviles robados, señaló como ejemplo el robo del automóvil a un regidor de Acapulco, cuyo vehículo fue recuperado exactamente en el sitio del ataque a las patrullas de la PF.
Les toca limar asperezas con los vecinos, concede
–¿Les toca limar asperezas con los pobladores?
–Sí, claro, a nosotros nos toca, porque siempre la vinculación social va a ser muy importante.
Se le recordó que la sierra de Guerrero es la principal productora de amapola del país, según la estadística de la Secretaría de la Defensa Nacional, además de mariguana.
–¿Cómo enfrentan esta situación en las calles?
–Nosotros hacemos todo lo que estemos facultados, acciones en favor de la seguridad de las personas, ha habido erradicación de cultivos, aseguramiento de droga. El mes pasado hubo aseguramientos importantes y todos venían de la sierra. No es de ocultarse, tal cual es que vino el secretario de Seguridad Pública de Estados Unidos el mes pasado, John Kelly, a sobrevolar plantíos de amapola en Guerrero.
Desde el ataque a los policías federales precisó que en el primer día de intervención se erradicó un área de 3 mil 200 metros cuadros, con alrededor de un millón de plantas de amapola,
El siguiente día en dos operaciones se erradicaron nueve plantíos y se recuperaron en Chichihualco nueve vehículos con reporte de robo.
El cuarto día se decomisó un kilogramo de amapola y dos de pólvora negra, una tonelada y media de fertilizante y cuatro puntos de vigilancia de los sembradíos.
El quinto día rescataron a dos personas privadas de su libertad en Huitziltepec, municipio de Eduardo Neri, y se recuperó otro vehículo con reporte de robo.
Señaló que los robos afectan directamente el bolsillo de los trabajadores, “hay mucho qué hacer, me queda clarísimo, pero en coordinación con el gobierno del estado y las instituciones federales vamos a avanzando, y yo le veo un gran área de oportunidad para recobrar la seguridad en el estado, independientemente de tantos problemas que tengamos”.
Destacó el interés del gobernador en generar más inversión y derrama económica, a través de las empresas mineras interesadas en la sierra, “eso pudiera beneficiar a muchísimas familias”, opinó.