EL-SUR

Viernes 10 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Dos marchas en Chilpancingo por el 8 de Marzo contra feminicidios y machismo

Guerrero no es ningún santuario para las mujeres, señalan en la manifestación donde el bloque negro quema una piñata con la foto de Félix Salgado en las escalinatas del Recinto Estatal. La segunda sale de la alameda Granados y en su recorrido realiza pintas en edificios públicos con denuncias al gobierno por encubrimiento y pega fichas en paredes de presuntos agresores sexuales

Marzo 09, 2026

Arriba, asistentes a la marcha 8M por el Día Internacional de la Mujer marchan al Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo. Abajo otra movilización, también en Chilpancingo, en el momento en que entra al Zócalo de la ciudad Fotos: Jessica Torres Barrera

Lourdes Chávez

Chilpancingo

Este 8 de marzo, colectivas y activistas feministas realizaron dos marchas simultáneas en Chilpancingo, en rutas distintas, contra la violencia feminicida y machista, con pintas y acciones de denuncia en edificios públicos de gobierno, de administración y procuración de justicia, así como en Ciudad Universitaria de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
En la marcha que fue hacia el sur de la ciudad, el bloque negro quemó una piñata con la foto del senador Félix Salgado Macedonio, en las escalinatas del Recinto del Poder Ejecutivo del Estado, donde recordaron la consigna del proceso electoral anterior: “Un violador no será gobernador”.
Una oradora del grupo señaló que Guerrero es un estado fallido, “donde no significa nada que gobierne una mujer, si las autoridades siguen siendo omisas y ni siquiera se respeta la paridad en su gabinete”.
Agregó que tampoco es ningún santuario para las mujeres, como dice la gobernadora Evelyn Salgado Pineda. “En un santuario no asesinan ni desaparecen a las mujeres, en un santuario las autoridades protegen a las mujeres y a las niñas, no las revictimizan cuando denuncias. Aquí en Guerrero, las siguen matando y desapareciendo, las autoridades no clasifican las muertes violentas como feminicidios y minimizan las desapariciones”.
La piñata fue encendida dentro de una llanta, que policías estatales apagaron con agua que llevaron con cubetas y retiraron los restos, luego que se fueron las manifestantes.
Esta protesta fue convocada por Guerreras Jaguar, Maternidades Violetas, Siempre Vivas y Libres de Guerrero, Colectivas Cósmicas y Obvio Guerrero, entre otras.
Partió a las 3 de la tarde, con unas 300 activistas, del crucero de banderas en la avenida Lázaro Cárdenas hacia el sur, rumbo a la Fiscalía General del Estado, al frente con la manta de justicia para la niña Ayelin, desaparecida, violentada y asesinada en octubre de 2020, en Tixtla.
Su caso sigue impune, tras el juicio de cuatro presuntos responsables, exonerados el mes pasado por la magistrada del Tribunal Superior de Justicia, Indalecia Pacheco León, recordó su mamá, Flora Marcelo Rojas.
En el trayecto, el contingente hizo paradas en Ciudad Universitaria para denunciar el acoso y hostigamiento sexual en las escuelas, el abuso de su autoridad de profesores, y el miedo de las estudiantes en un sitio que debería ser seguro para ellas.
En las escalinatas del Recinto del Poder Ejecutivo del Estado, las activistas del bloque negro enfatizaron que su apoyo es a la víctimas, no a los partidos políticos, “que nos dan asco y vergüenza”.
En el Hospital de la Madre y el Niño Guerrerense señalaron las muertes maternas y violencia obstétrica, registradas en redes sociales y que han documentado organizaciones civiles.
Asimismo, en el Poder Judicial fijaron un posicionamiento sobre el Estado que falló en la protección de las víctimas.
En la FGE, la mamá de Ayelin, Flora Marcelo Rojas, advirtió que irá a buscar a su oficina a la secretaria de la Mujer, Hilda Ruth Lorenzo Hernández, si no responde a su petición de tener una reunión con la gobernadora Evelyn Salgado y con la secretaria de las Mujeres del gobierno federal, Citlali Hernández Mora, para hablar del caso de su hija.
“Que no sean sólo palabras las declaraciones políticas (de que recibe apoyo y acompañamiento). Es indignante que no sea un seguimiento real, de que no tengan rutas ni soluciones concretas”, reclamó de las posturas ante la prensa de Lorenzo Hernandez y del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Jesús Urióstegui García.
En general, denunciaron la impunidad que tienen los deudores alimentarios, con sus casos archivados. Una afectada, sin dar nombre, aseguró que en tres años de litigio, su expediente estuvo perdido dos.
En la barda de Ciudad Judicial y de la Fiscalía colocaron fichas de mujeres, niñas y adolescentes con reporte de desaparición. Entre las pintas, exigieron la renuncia de la secretaria de la Mujer y del fiscal general, Zipacná Jesús Torres Ojeda: “No estamos en Juárez, estamos en Guerrero”, “Guerrero feminicida” y “en la Sierra de venden niñas”, enfatizaron.
Destacaron además el caso de la estudiante de derecho de la UAG, desaparecida hace más de un mes, Raquel Martínez Lázaro, de quien afirmaron que las autoridades insisten en convencer a su mamá de que la joven se fue por su propia voluntad.
Así como el de la niña Kimberly Marisol Sánchez Merino, desaparecida en octubre de 2025 y encontrada sin vida un mes después, en las inmediaciones de El Huiteco, en Chilpancingo.

Ruta tradicional

La segunda marcha salió a las 3:30, desde la alameda Granados Maldonado y realizó la ruta regular el día de la Mujer, por avenida Benito Juárez y Miguel Alemán, hasta la glorieta Unidos por Guerrero. De regreso, al centro de la ciudad por el avenida Juan N. Álvarez para un cierre en la plaza Primer Congreso de Anáhuac.
Varias feministas, como la universitaria Elia del Moral tomaron encabezaron la marcha con la aclaración de que es de todas.
Desde el punto de reunión, salieron unas 300 activistas, la mayoría jóvenes, algunas con hijos en brazos y llegaron cerca de 500 a la plaza Primer Congreso de Anáhuac, con las que siguieron sumándose al contingente.
En la descubierta llevaron una caja de cartón en forma de ataúd y cruces rojas, que representan la víctimas de feminicidio. Realizaron pintas en la Comisión Estatal de Derechos Humanos y en el Edificio Inteligente del gobierno del estado Vicente Guerrero, en la entrada sótano del Ayuntamiento y en el palacio municipal, en el zócalo.
Esta vez no se desviaron a la Agencia del Ministerio Público, en el barrio de Tequicorral, que ubica a unos metros de la ruta, ni a la Agencia Especializada de Delitos Sexuales y Violencia Sexual, en la calle Ignacio Zaragoza, del primer cuadro de la ciudad.
Las pegas de fichas de agresores sexuales y pintas de justicia, como de denuncias de encubrimiento del gobierno, se pegaron en una oficina del Centro Integral de Prevención Social del Delito, en la calle Juan N. Álvarez.
En el zócalo, advirtieron que el gobierno municipal retiró las letras gigantes de Chilpancingo, por miedo a que las rayaran. También les retiraron las sillas que usan para los show que presentan por las tardes.
Entre algunas participantes en el mitin, Nancy Montoya Galeana, ex directora del Centro de Justicia para las Mujeres, señaló que ahí recibían amenazas, que desde la desde la sociedad civil mujeres fundaron el primer refugio para víctimas; en 1998 impulsaron una ley de asistencia social para Guerrero, que se modificó para impedir la educación emocional de las infancias y juventudes, “los resultados los tenemos en el número de muertas. Añadió que fue desplazada del estado muy joven, por investigar el fenómeno de la violencia, y como adulta mayor, está de vuelta en el estado”.

Manifestaciones vivas

Las dos marchas se caracterizaron por los cantos y consignas feministas alusivas a la fecha, vestimenta con tonos morados y negra de la mayoría, casi todas con pancartas de protesta y un grupo del bloque negro, que realizó las pintas en los edificios públicos, cubiertas para evitar su identificación, con el respaldo de la multitud, “esa morra sí me representa”, señalaban en coro cada que vez que se activaban.
Las acciones vigiladas, por un lado por mujeres de la Policía Estatal, y en el centro por policías municipales, que llevaban flores en lugar de armas, concluyeron sin más incidentes, incluso, recibieron el respaldo de algunas personas que salieron de sus casas al paso de la manifestación.