De acuerdo con un informe de 1999, el 9 por ciento del territorio había sido degradado por el uso de fertilizante químico. De seguir con este producto sería un “desperdicio” de dinero, ante el daño que provoca sobre todo en las cuencas que alimentan los ríos principales, dice el gerente de la Conafor, Julio César … Continúa leyendo El 50 por ciento del suelo de Guerrero fue erosionado por la deforestación: Semarnat
Ezequiel Flores Contreras
Julio 05, 2005
De acuerdo con un informe de 1999, el 9 por ciento del territorio había sido degradado por el uso de fertilizante químico. De seguir con este producto sería un “desperdicio” de dinero, ante el daño que provoca sobre todo en las cuencas que alimentan los ríos principales, dice el gerente de la Conafor, Julio César López Uriza
Chilpancingo
El 50 por ciento del suelo guerrerense fue erosionado de manera grave por la deforestación del bosque y la selva, mientras que el 9 por ciento fue degradado por efectos del uso de fertilizante químico para la agricultura y por factores ligados a la urbanización, según un informe de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en 1999.
Las autoridades de este sector por eso urgieron al gobierno estatal involucrarse en revertir los procesos de erosión y criticaron las campañas de reforestación que impulsan políticos en temporadas electorales, porque éstas no van al fondo de un problema serio, como es la degradación del suelo.
Por su parte, el gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Julio César López Uriza, consideró que seguir aplicando fertilizantes químicos en terrenos destinados a la agricultura resulta “un desperdicio” de recursos económicos, ante el daño que se provoca al suelo y subsuelo, sobre todo donde están las cuencas que alimentan los ríos principales del estado.
Lo anterior se manifestó durante la presentación del manual de obras de conservación y reforestación de los suelos forestales que elaboró la Conafor en el auditorio de la unidad académica de Ciencias químicas de la UAG.
Este manual es la base de un programa de la dependencia federal que pretende conservar y restaurar el suelo, así como prevenir y protegerlo de factores que aceleran la erosión, según el subgerente federal de suelo forestales de la Conafor, Jorge Nieves Faustro quien dio una explicación de su contenido en una presentación multimedia.
Al respecto, el funcionario federal aseguró que la prioridad es aplicar los recursos de este programa en terrenos ejidales y comunales donde se encuentran cuencas y microcuencas, es decir, zonas elevadas, “porque el efecto de erosión que se provoca en los bosques en las partes bajas”.
Informó que por eso para este año, la Conafor considera destinar recursos a los municipios de Ahuacotzingo, Atlixtac, Chilapa, Pilcaya y Tetipac donde se localizan microcuencas consideradas como “prioritarias” para su rescate y conservación y para 2006, se incluirán tres microcuencas de Tecoanapa.
Luego, se presentó un estudio elaborado por la Semarnat en 1999 que indica que del total de la superficie territorial del estado, 6.37 millones de hectáreas –de las cuales 5.2 millones son bosques y selvas– el 50 por ciento presenta graves daños de erosión provocada por la deforestación de selvas y bosque.
El 33 por ciento, presenta los efectos de erosión superficial por la sobre explotación de los recursos naturales, el cambio de uso de suelo para destinar terrenos a la agricultura y ganaderia, y el sobre pastoreo.
El 9 por ciento del territorio fue degradado por la aplicación del fertilizante químico en actividades agrícolas, los incendios forestales, las quemas ligadas a la siembra y la urbanización. Y sólo el 8 por ciento del suelo guerrerense es considerado “sin degradación aparente”, indica el estudio que contiene información de hace seis años.
De acuerdo con las fotografías satelitales, la zona más erosionada de la entidad es la parte baja de la sierra madre del sur, principalmente donde se encuentran los municipios de la Costa Grande.