EL-SUR

Miércoles 12 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

El Estado usa a grupos del narcotráfico para la represión, afirma el ex guerrillero Jacobo Silva

Comparado con las décadas de 1980 y 1990 actualmente resalta su carácter criminal, advierte. Presenta en Chilpancingo su libro Los rasgos esenciales del Estado

Zacarías Cervantes

Junio 20, 2017

El ex guerrillero integrante del Ejército Popular Revolucionario (EPR) y fundador del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Jacobo Silva Nogales dijo que comparando al Estado de las décadas de 1980 y 1990 con el de ahora, actualmente resalta su carácter criminal y que ha delegado gran parte de esa criminalidad al narcotráfico, convirtiéndose en un “paraestado” como en Colombia.
Añadió que a través de estos grupos del crimen es como el Estado ejerce gran parte de la represión hacia la población, “y el Estado así dificulta la lucha social contra él y contra la impunidad”.
En su libro: Los rasgos esenciales del Estado, el ex guerrillero y ahora escritor y luchador social Silva Nogales no habla de cómo enfrentar al Estado, explica cómo es para que los luchadores sociales puedan enfrentarlo y cambiarlo con éxito, explicó el autor al presentar la obra este lunes.
El ex preso (pasó 10 años en distintos penales de alta seguridad) presentó su libro en las instalaciones de la delegación 17 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP).
Comentó que las ideas las concibió en la cárcel y las escribió ya fuera, porque hasta entonces pudo consultar una vasta bibliografía que no había en el penal donde estuvo preso. Dijo que esta, su más reciente obra, está dirigida a la gente que está en la lucha social.
El presidente del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández manifestó que el de Silva Nogales no es un libro para leer, sino para que se estudie, se analice y se apliquen las ideas a la realidad.
El presidente del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), Raymundo Díaz Taboada dijo que es una obra de mucha utilidad para la lucha social que se enfrenta a un Estado como con “Sansón a las patadas”, o algo similar a “David contra Goliat”.
En la presentación del libro estuvo también Hoguer Morales Miranda, líder del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG) que fundó el luchador social fallecido Bertoldo Martínez Cruz.
Silva Nogales explicó que el Estado tiene mucho poder, “va cambiando, se va adaptando”. Dijo que por ejemplo, si se compara al Estado de los ochentas o noventas con el de ahora, lo que resalta enormemente ahora es su carácter criminal.
Aclaró que antes era criminal, pero que actuaba directamente, “ahora ha delegado una gran parte de esa criminalidad a su parte secreta, a la parte que no se ve, que no es evidente porque no fue nombrado por la sociedad para desempeñar alguna función, en este caso esa parte secreta es el narcotráfico”.
Añadió que a través de estos grupos del crimen es como el Estado ejerce gran parte de la represión hacia la población, “y el Estado, así, dificulta la lucha social contra él y contra la impunidad”.
Agregó que antes para detener esto bastaba con hacer movilizaciones y una gran protesta social, pero que ahora, al usar a los grupos de la delincuencia para ejercer la represión ya no se les puede detener igual que antes”.
Silva Nogales dijo que ahora si el Estado se adaptó “tenemos que adaptarnos nosotros, no se puede hacer la lucha como se hacía antes”.
Explicó que en las investigaciones que realizó para escribir este libro encontró que esta etapa que ya se vive en México, en Colombia se le conoció como el “paraestado”, porque el Estado actúa de manera no tan abierta y lanza una advertencia: “aceptas esto o actúa la parte que está detrás de mí, la parte criminal”.
Dijo que ese “paraestado” en Colombia asesinó a miles de sindicalistas y que eso ya está pasando en México, “ya para cualquier negociación con el Estado o contraposición al Estado debemos tomar en cuenta que está su parte ilegal, y que vamos a estar en la mira, así que los asesinatos y las amenazas contra periodistas y contra cualquier sector ya no tiene que hacerlas el Estado, para eso está esta parte criminal”.
Añadió que un ejemplo es el caso que vivieron los siete periodistas en mayo pasado en Tierra Caliente, cuando fueron privados de su libertad, robados y amenazados por un grupo criminal, “con este ejemplo se muestra cómo puede causarse temor o terror a través de esa parte ilegal”.
Frente a esto insistió en que se tienen que cambiar las formas de lucha y que el pueblo va encontrando esas maneras, por ejemplo en Guerrero descubrió que para acabar con la delincuencia y esas agresiones del Estado, lo mejor es la autodefensa, “pero no una autodefensa como la de Michoacán, sino por medio de la Policía Comunitaria que es una organización defensiva que responde a toda la comunidad y los integrantes son nombrados por toda la comunidad”.
Expuso que este tipo de organización ciudadana es lo que permite combatir de una mejor manera a la delincuencia y al Estado o en este caso a la unión de los dos.
Un reportero le preguntó si también es viable la vía armada y dijo que “como forma de lucha para conseguir el triunfo y acabar con el Estado, si se hace sola no va a bastar, si se hace a la manera vieja va a reproducir los mismos vicios y peor todavía, con una gran arbitrariedad peor que como está ahorita”.
Sin embargo dijo que si se puede usar la vía armada pero combinada con otras formas, “no como se hacía antes, la pura lucha armada, sino que tiene que apoyarse con la lucha social que sería lo más viable” y que la lucha armada sería sólo en los casos extremos, “cuando haya intentos de asesinato y ya no se pueda vivir, entonces sí, a remontarse y esconderse como uno pueda”.
Silva Nogales dijo que en su caso si no lo hubieran detenido seguiría en la guerrilla, porque esa forma de luchar le parece legítima, “la gente tiene derecho a defenderse, y si se puede defender de forma legal puede hacerlo, pero cuando no es posible yo creo que es válido”.
Agregó que no cree en un cambio como el que propone el aspirante presidencial Andrés Manuel López Obrador porque el Estado ha controlado su capacidad de movilización y ha evitado que se salga del cauce. Adelantó que eso es lo mismos que va a pasar en el 2018.
Recordó que López Obrador tiene tratos con los grandes empresarios y que, por tanto, “sería un milagro si llegara a operar un cambio, porque existe la capacidad del Estado para poder frenarlo y controlarlo”.
De su libro explicó que lo pensó en la cárcel y que la investigación le tomó por lo menos 2 años. Aclaró que no es un texto para académicos, sino para la gente que está en la lucha social, “porque si se va uno a enfrentar al adversario el primero que debe conocerlo es el que se va a enfrentar. Si voy a pelear contra un tigre y no sé que tiene garras, unos colmillones enormes y una fuerza descomunal voy a estar indefenso”.
Mencionó que lo que pretende ser este libro es una especie de guía u orientación para alguien que quiere enfrentar al Estado, “no planteo cómo se debe enfrentar, eso no es posible, planteo cómo es para que se le pueda reconocer”.
“Mucha gente ha luchado contra el Estado y quiere destruirlo, o cuando menos quiere cambiarlo y cuando menos se da cuenta él ya es Estado. Ese que quería combatir al Estado ya es Estado”, advirtió.
“Para no ir muy lejos”, puso un ejemplo: “aquí recientemente tuvieron a un gobernador que había sido guerrillero. Yo lo conocí en su tiempo de guerrillero y quién se iba a imaginar que iba a ser gobernador y parte de ese Estado”, dijo en referencia a Rogelio Ortega Martínez.
Siguió: “el Estado transforma a la gente, es un monstruo que uno lo puede perseguir y cuando uno cree que ya lo tiene dominado, o que ya se acerca el tiempo de poderlo dominar resulta que ya está dentro de uno”.
Explicó que su libro lo escribió pensando en ese Estado tal como es, para que a partir de allí hacer conceptos, “estudiando al Estado como es”. Expuso que encontró 25 rasgos del Estado.