El linchamiento de un indígena, después de que mató a dos de sus vecinos, en la comisaría municipal de San Miguel Tejalpan, del municipio amuzgo de Xochistlahuaca este lunes, podría tener un fondo político, informó el fiscal regional de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en Costa Chica, Juan Rivera Altamirano. Entrevistado … Continúa leyendo El linchamiento y los dos homicidios que lo antecedieron podrían tener fondo político, dice el fiscal regional
Lourdes ChávezOmetepec
Enero 06, 2007
El linchamiento de un indígena, después de que mató a dos de sus vecinos, en la
comisaría municipal de San Miguel Tejalpan, del municipio amuzgo de Xochistlahuaca este
lunes, podría tener un fondo político, informó el fiscal regional de la Procuraduría General
de Justicia del Estado (PGJE) en Costa Chica, Juan Rivera Altamirano.
Entrevistado en sus oficinas, el funcionario indicó que en el poblado, de unas 20 casas,
una calle principal, a seis horas de camino de Ometepec, rumbo a La Montaña, se
encuentra dividido por motivos políticos entre simpatizantes del PRI y PRD.
Según las primeras versiones, el 1º de enero un vecino de la población mató a dos
pobladores y la madrugada del siguiente día fue linchado, presumiblemente por los
familiares de los asesinados.
El fiscal señaló que versiones indican que la discusión del linchado Anselmo Ramírez con
Aurelio y Juan Martínez (los ejecutados) fue porque constantemente le reclamaban que no
cooperó con la reparación de un tramo de camino, en el que no participó por el
antagonismo político.
De acuerdo con los datos proporcionados por el comisario Eugenio Ramírez Sánchez, el
fiscal de Costa Chica informó que entre el primer homicidio y el linchamiento del
responsable, pasaron más de 12 horas, de las 3:30 de la tarde del lunes 1º a las 4 o 5 del
martes 2, momentos antes de la llegada de la Policía Investigadora Ministerial y el agente
del Ministero Público.
Juan Rivera relató que el 1º de diciembre llegó a las instalaciones de la Procuraduría
General de Justicia en Ometepec el vecino de San Miguel Tejalpan, Santa Cruz Ramírez
Sánchez, a informar del homicidio de Aurelio Martínez Santos de 28 años de edad, muerto
de un balazo de escopeta por Anselmo Ramírez Mendoza, cuando fue a una miscelánea a
comprar una cerveza.
Según las primeras declaraciones, el comisario convocó a las 10 horas del primer día del
año a una asamblea mediante una bocina (según los usos y costumbres de los pueblos la
región), para informar del homicidio a los vecinos.
Mientras estaba la reunión, frente a la comisaría, uno de los presentes dijo que Anselmo
Mendoza, quien había huido, regresó a su casa y ahí se atrincheró con su esposa
Concepción Ramírez y su hijo de 5 años Moisés Ramírez. La casa de Anselmo se ubica a
un lado de la comisaría municipal y tenía ahí una miscelánea.
Añadió que según las declaraciones, el papá del fallecido, Juan Ramírez Luis, se colocó
frente a una de las ventanas de la casa y exhortó a Anselmo a entregarse, pero tras alegar
le respondió con otro disparo de escopeta y lo mató.
Según testigos, Anselmo comenzó a tirar en todas direcciones contra los que estaban
frente a la comisaría. Se presume que en ese momento hubo un intercambio de balazos de
Anselmo desde el interior de la casa y algunos vecinos.
Luego los vecinos comenzaron a tirar gasolina y prender fuego a la casa de Anselmo para
obligarlo a salir. El reporte de la PIM indica que en la miscelánea se consumió todo lo que
había dentro.
Asimismo, los vecinos lanzaron fuego adentro de la casa de concreto. La esposa de
Anselmo resultó herida con una quemadura en el hombro, de alrededor de 15 centímetros,
detalló el fiscal, y el menor sólo se quemó el pelo.
El 1º de enero, el fiscal añadió que llegó a la población el papá de Anselmo, Pedro Ramírez
y le pidió que se entregara antes de que lo mataran. Alrededor de las 19 horas de ese día,
accedió a entregarse.
El 2 de enero, a las 6:30 de la tarde llegó la policía y el MP y encontró el cadáver de
Anselmo ahorcado, atado del cuello con un mecate grueso, tirado en el suelo de la
comisaría. No estaba sujeto a ninguna viga.
El médico legista que acompañó la diligencia informó que el ahorcamiento ocurrió dos o
tres horas antes de la llegada de las autoridades competentes, pues el cuerpo todavía
estaba blando.
En el lugar, según informes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) se encontró una
gran cantidad de cascajos percutidos de distintos calibres. El fiscal Rivera Altamirano se
negó a dar información del número de casquillos “para no caer en imprecisiones”. Recordó
que la noche de año nuevo es costumbre tirar al aire “y en un pueblo pequeño la gente se
reúne a celebrar en la plaza”. Añadió que la camioneta de Anselmo también tenía muchos
impactos de bala.
Del retraso de la llegada de la policía al lugar de los hechos, el fiscal señaló que luego de
que recibieron la notificación se requería de su confirmación y solicitó a un vecino del
poblado de La Soledad, de Xochistlahuaca, que subiera a San Miguel Tejalpan, a dos
horas de camino.
Tras la confirmación dijo que también llegó la llamada del síndico del municipio de
Xochistlahuca, para exigir al MP que fuera a San Miguel a hacerse cargo de la situación.
El fiscal añadió que en ese momento se solicitó apoyo de la Policía Preventiva municipal,
pero el funcionario respondió que “por instrucciones de la alcaldesa Aceadeth Rocha
Ramírez, la policía del municipio no los acompañaría, pues los lugareños son gente
agresiva”.
Añadió que se supo que la alcaldesa estaba pensando pedir la intervención del Ejército.
De la diligencia, Rivera Altamirano informó que a las 12 de la noche del 1º de diciembre
salieron de Ometepec a San Miguel Tejalpan cinco representantes del Ministerio Público,
entre ellos un perito forense y uno de lengua amuzga, que llevaron de La Soledad.
Añadió que la población estaba enojada contra la familia del linchado, por el homicidio de
los hombres y exigían a las autoridades gestionar el pago de los gastos funerarios; sin
embargo, dijo Rivera Altarmirano, “qué podíamos hacer nosotros si quien les podía pagar
ya estaba muerto”.
En tanto, fuentes de la Policía Investigadora Ministerial informaron que se recogieron seis
armas: una carabina 30-M1 con un cargador de 30 cartuchos, vacío; un rifle calibre 22 con
un cargador con capacidad de cinco cartuchos, también vacío; un fusil de asalto AK-47; una
escopeta calibre 16 de un solo tiro y una pistola calibre 9 milímetros, presuntamente del
ejecutado. Las armas están relacionadas a las investigación Abas/SC/05/002/2007, por
homicidio, en agravio de los tres fallecidos.
El fiscal estimó que 99 por ciento de la población de San Miguel Tejalpan no hablan
español “o no quisieron colaborar”, porque el perito de La Soledad fue quien se hizo cargo
de la traducción de todas las declaraciones que se hicieron en lengua amuzga.
Señaló que el comisario hablaba con dificultad el español. Destacó que San Miguel
Tajalpan se encuentra prácticamente aislado, no tienen Policía Comunitaria y la Policía
Preventiva, encargada de la seguridad de la zona, no sube a la localidad, y el camino,
rumbo a la Montaña, subiendo por Xochistlahuaca, es un territorio abruto, de difícil acceso.