Luis Daniel Nava Huixtac, Taxco Fuera de los reflectores, en el pueblo de Huixtac, municipio de Taxco, campesinos, jornaleros y mineros realizaron una penitencia cargando cactus órganos sobre espaldas y brazos, para pedir salud y paz para la comunidad. A las 2 de la tarde, detrás de la iglesia de la Santa Cruz, en la … Continúa leyendo En Huixtac, Taxco, también hay penitentes por Semana Santa; piden salud y paz para el pueblo
Abril 04, 2026

Luis Daniel Nava
Huixtac, Taxco
Fuera de los reflectores, en el pueblo de Huixtac, municipio de Taxco, campesinos, jornaleros y mineros realizaron una penitencia cargando cactus órganos sobre espaldas y brazos, para pedir salud y paz para la comunidad.
A las 2 de la tarde, detrás de la iglesia de la Santa Cruz, en la parte alta de la población, dos hombres y dos mujeres, de unos 25 años, se preparaban para realizar una penitencia rememorando la pasión y muerte de Jesucristo.
“Pido salud para mi familia”, dijo uno de los jóvenes, que cumplió siete años haciendo la manda. Los otros penitentes pidieron paz para la comunidad.
Descalzos, les fueron colocadas reatas de ixtle desde los pies, pasando por las piernas hasta la cintura. Hombres del pueblo les colocaron sobre los hombros y la espalda, el tronco de un cactus órgano de unos 20 kilos.
Las espinas de las plantas se les clavaron a los cuerpos de los penitentes.
En su cuello les fue colocada una cadena con “flor de mayo” y sobre sus cabezas una corona con ramas de laurel de la india. Sus rostros fueron cubiertos con pañuelos rojos.
Recorrieron alrededor de 1 kilómetro y medio por las calles empedradas y veredas de terracería. Pasaron por la Calle de La Amargura y El Calvario.
La representación, contaron los pobladores, lleva más de 100 años. En los primeros años llegaron a ser más de 50 penitentes.
La tradición se combina con una escenificación teatral de la pasión y muerte de Cristo, así como con una procesión de cientos de pobladores, de los nueve pueblos que conforman el ejido.
La actividad concluyó en el templo del centro de la ciudad San Andrés Huixtac, donde se venera a la Virgen de la Candelaria.
En la biblioteca y una miscelánea están pegadas fichas de personas desaparecidas, entre ellas, las del “Servidor de la Nación”, Miguel Huerta Torres, que este 28 de febrero cumplió tres años sin saberse su paradero, después de que fue llevado por hombres armados de la comisaría de Temaxcalapa, municipio de Taxco.
Hace unos años la violencia se resintió en la comunidad. Los jóvenes dejaron de salir cuando la noche caía, por miedo a que pasaran “los malos” y se los llevaran.
Además, la delincuencia organizada acaparó la distribución y precios de la cerveza, el refresco, el gas doméstico y productos básicos traídos desde Taxco.
En este momento la situación, dijeron pobladores consultados, está más o menos tranquila.
Huixtac, que significa en la lengua náhuatl “lugar de las piedras blancas” es un pueblo de unos mil habitantes, con una población flotante de jornaleros agrícolas, migrantes radicados en Estados Unidos y mineros.
La comunidad también celebra a los Mártires del 27 de octubre de 1917, que defendieron al pueblo de las tropas zapatistas de Adrián Castrejón, y escenifica el inicio de la guerra de Revolución.