EL-SUR

Martes 18 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Entra la policía de la UPOEG a Chichihualco con el apoyo de vecinos; marchan 500 contra la PF

Le exigen al alcalde Alfredo Alarcón que pida la salida de los policías federales, que en la tarde permanecían en Atlixtac, el pueblo más cercano. El gobernador le dijo que atendería su llamado, responde. En la mañana entraron al pueblo agentes en dos patrullas. Los manifestantes estuvieron atrincherados en el Zócalo de la cabecera municipal. Los policías ciudadanos llegaron por un camino de la sierra y en el poblado se quitaron los uniformes y escondieron las armas

Zacarías CervantesChilpancingo

Agosto 01, 2017

Policías ciudadanos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOPEG) entraron este lunes a Chichihualco, la cabecera del municipio de Leonardo Bravo, luego de las denuncias de abusos de los pobladores en contra de policías federales, que llegaron el miércoles de la semana pasada tras el ataque y enfrentamiento con presuntos miembros del grupo criminal del Cártel del Sur que dejó un policía muerto y dos heridos.
La noche de ayer unos 500 habitantes de la cabecera municipal marcharon para expresar su apoyo a la Policía Ciudadana y llegaron a la casa particular del presidente municipal panista, Alfredo Alarcón Rodríguez, a quien le exigieron que pidiera a los gobiernos federal y estatal la salida de los policías federales, que todavía en la tarde permanecían en Atlixtac, el pueblo más cercano.
Unos 100 policías federales salieron la noche del domingo, después de que estuvieron durante tres horas retenidos por unos 200 vecinos quienes instalaron bloqueos a la salida del pueblo para evitar que los agentes se llevaran detenidos a algunos de los pobladores así como motos y un coche decomisados. Los manifestates denunciaron violaciones a sus derechos cometidas por los federales y cateos, detenciones e interrogatorios ilegales.
La mañana de ayer entraron al pueblo agentes en dos patrullas, mientras que decenas de ellos en unas 12 patrullas se mantuvieron apostados en la población de Atlixtac que está a unos 20 minutos de Chichihualco.
La presencia cercana de los policías federales mantuvo durante el día de este lunes en un ambiente de tensión a los habitantes de la cabecera municipal, ante el temor de que regresaran a cometer atropellos nuevamente.
En el transcurso del día corrieron diversos rumores en el sentido de que los agentes federales se acercaban nuevamente al pueblo. En la tarde se dijo que iba la Marina. Ello motivó que cientos de habitantes de la cabecera municipal y de algunas comunidades cercanas se mantuvieran atrincheradas en el Zócalo de la cabecera municipal.
A las 3 de la tarde un grupo de los pobladores bloqueó la carretera con tierra en la entrada del pueblo, y solamente dejó espacio para la rodada de un vehículo. También hubo llamados varias veces a los habitantes mediante el repique de las campanas de la iglesia para que se concentraran y evitar la entrada de los policías federales.
En el pueblo permanecieron durante todo el día los policías ciudadanos de la UPOEG que entraron en cinco camionetas por la mañana.
Los vecinos los vieron entrar con playeras verdes y portando armas pero en la tarde cuando llegaron los reporteros todos vestían ropa de civil y estaban desarmados, aunque permanecieron a bordo de las camionetas con el logotipo de la UPOEG. Los policías ciudadanos entraron por la carretera de la sierra.
Antes de que llegaran los reporteros los ciudadanos se reunieron y acordaron mantenerse organizados para impedir represalias del gobierno, luego de que el domingo presionaron su salida y exigieron que ya no regresaran, además de que les quitaron motocicletas y un vehículo que habían decomisado.
Un aparatoso retén en la carretera de Chilpancingo

Este lunes se vio una aparatosa operación a la salida de Chilpancingo, en la carretera hacia Chichihualco, agentes de la Policía Federal, de la Estatal y de Tránsito instalaron un retén en donde revisaban todos los vehículos que regresaban o iban hacia esa cabecera municipal. También interrogaban y realizaban una minuciosa revisión a los automovilistas y sus acompañantes.
En la tarde unos 60 agentes a bordo de unas 12 patrullas avanzaron a la comunidad de Atlixtac que se encuentra a unos 20 minutos de la cabecera municipal.
Eso motivó que los pobladores que se mantenían concentrados en la entrada del pueblo, en la tarde se trasladaran al centro de la población en donde después de las 8 de la noche marcharon, pasaron por el Palacio Municipal y de allí se trasladaron a la casa del presidente municipal Alarcón Rodríguez.
Los manifestantes portaban pancartas en las que se leyeron consignas como: “apoyamos a la policía comunitaria aquí en nuestro pueblo de Leonardo Bravo”, “no queremos la presencia de ninguna corporación policiaca en nuestro pueblo”, “exigimos al licenciado Héctor Astudillo Flores que resuelva el problema policiaco aquí en Chichualco”, “Fuera policías, no queremos más injusticias en Chichihualco”, “Pedimos la intervención de los derechos humanos”.
En la marcha también se escucharon consignas como: “queremos paz en el pueblo de Chichihualco”, “Aquí, allá, el presidente no está”, gritaron en referencia a que el alcalde dejó a los ciudadanos solos frente a los atropellos que sufrieron de los policías federales. También corearon, “queremos paz, queremos a los comunitarios en nuestro pueblo”.
En el transcurso de la marcha hubo pobladores que narraron los atropellos que sufrieron de los policías federales.
La dueña de un hotel denunció que los agentes entraron violentamente a su establecimiento y cometieron destrozos en el interior, otra mujer denunció que la golpeó una mujer policía y que tuvo que ir al hospital para que no perdiera al bebé del que está embarazada, otra denunció que su hijo de apenas 16 años fue detenido y golpeado por los agentes injustificadamente. Otro ciudadano aseguró que vio cuando los policías le dispararon “en las patas” a un vecino suyo.
La marcha de unas 500 personas llegó a la casa del presidente municipal, a quien le exigieron que les informara los resultados de la reunión que tuvo en el transcurso del día con el gobernador Héctor Astudillo Flores.
Allí dijeron que en la noche del domingo se habían reunido con el alcalde y le pidieron que le pidiera al gobernador su intervención para que la Policía Federal se fuera del pueblo y ya no regresara.
“Hoy estuve con el gobernador como quedamos en la reunión, y le llevamos un pliego petitorio de todos los problemas que se han presentado y me firmó su secretario general”, les respondió el alcalde quien dijo que lo acompañaron tres representantes de los vecinos “quienes explicaron los pormenores de los atropellos que se han presentado en nuestro pueblo por parte de la Policía Federal”.
Informó que en la reunión estuvieron el secretario de Gobierno, Florencio Salazar Adame y el secretario de Seguridad Pública, Pedro Almazán Cervantes.
El alcalde aseguró que el compromiso del gobernador fue que atendería su llamado que le planteó en el sentido de que viera por el pueblo que está intranquilo por la presencia de la Policía Federal, “y eso él a mi me dio la seguridad de que él lo iba a ver de tal manera de que se solucionara, y él está al pendiente”.
Antes el alcalde frente a los vecinos, marcó al teléfono del gobernador a quien le planteó la inconformidad de los vecinos que habían llegado a su casa, y le pidió la ayuda para que interviniera para el retiro de los policías federales que se encontraban en la comunidad de Atlixtac, pero cuando los vecinos le pidieron que pusiera el altavoz del teléfono sólo se escuchó el sonido de ocupado.
El alcalde volvió a marcar a ese número varias veces pero ya nadie le contestó. Quien sí le contestó fue un empleado que le dijo que le marcara al secretario Florencio Salazar, pero igual no recibió respuesta.
Entonces los manifestantes amenazaron que lo llevarían al frente de la manifestación hasta la Ermita, a la salida del pueblo, y que allí permanecería toda la noche para impedir la entrada de los policías federales.
Entonces el alcalde les planteó que acudiría personalmente con los policías municipales a la comunidad de Atlixtac, en donde se encontraban los policías federales para pedirles que se retiraran.
Los inconformes aceptaron pero cuando el alcalde llegó ya casi a las 10 de la noche al pueblo vecino, los agentes federales se habían retirado.
El pueblo de Chichihualco, según fuentes policiacas, es territorio bajo control del grupo criminal del Cártel del Sur que encabeza Isaac Navarrete, El señor de la I, a quien se atribuye el ataque a los policías federales la noche del martes de la semana pasada cuando murió un oficial y dos más resultaron heridos.
La agresión motivó la operación de la Policía Federal para buscar a los agresores, lo que generó las protestas de algunos de los vecinos, inconformidad que fue aprovechada para el ingreso de la Policía Ciudadana de la UPOEG la mañana de ayer.
Fuentes extraoficiales han informado que existe una alianza entre el Cártel del Sur y la UPOEG, lo que explicaría el ingreso de la Policía Ciudadana para apoyar la inconformidad de los pobladores en contra de la Policía Federal.