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Jueves 11 de Junio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Entre música y el colorido de los tlacololeros el alcalde de Chichihualco busca atraer la paz

Este domingo concluyó el festival al que asistieron 26 danzas, 18 de la cabecera municipal y ocho de Chilpancingo, Tixtla, Zumpango, Quechultenango y Chilapa, que sumaron 416 danzantes

Mayo 27, 2019

Tlacololeros bailaron al son del pitero, por las calles de Chichihualco, durante el sexto Festival Tlacololero Foto: Jessica Torres Barrera

Anarsis Pacheco Pólito

Leonardo Bravo
(Chichihualco)

Mediante el sexto Festival del Tlacololero el alcalde de Leonardo Bravo (Chichihualco), Ismael Cástulo Guzmán busca promover la cultura y arraigar las tradiciones locales para “atraer” la paz, porque el año pasado fue uno de los municipios con desplazamiento forzado de cientos de familias debido a la violencia.
Este domingo concluyó el festival al que asistieron 26 danzas, 18 de la cabecera municipal y ocho de otros municipios como Chilpancingo, Tixtla, Eduardo Neri (Zumpango), Quechultenango y Chilapa, que sumaron 416 danzantes.
Este domingo arrancó el desfile de las danzas de Tlacololeros desde el barrio El Calvario hasta el kiosco de la plaza principal, donde está la iglesia de San Miguel, el santo patrón de Chichihualco.
Al ritmo de las notas del flautero que coordinadamente toca el tambor para marcar los sones que dictan los pasos de los bailarines, los coloridos pañuelos que colgaban de los cuellos de los integrantes de la danza características de este municipio, avanzaban por la caliente calle de cemento.
En las 2 horas de espera los integrantes de cada danza se preparaban para cargar los kilos de ropa que se pondrían: pantalón, chaparreras, la playera manga larga, la camisa, las toallas, el costal, los pañuelos para el rostro, el morral, el sombrero y la máscara que juntos suman 27 kilos, y los más baratos tienen un costo de 3 mil pesos.
La danza de los Tlacololeros típica de la región Centro es una de las más antiguas y populares del estado de Guerrero, su nombre proviene de la palabra nahua tlacolol que significa cultivo del campo, y representa los esfuerzos que hacen los campesinos por mantener sus cosechas.
“Es la danza de los agricultores, lo que hace el chirrión es imitar el sonido de los rayos. Lo que es la máscara y la perra es cuando van a sembrar, matan al tigre. Es como para proteger la siembra”, explicó uno de los participantes.
En la región Centro existen tres variantes de esta danza, las dos principales son de Chichihualco caracterizadas por su vestimenta que califican de más elegante por usar pañuelos y mascadas a modo de corbata que llaman la atención por la cantidad de colores, en una de las explicaciones se detalla que entre más use un danzante este tiene mejor rango, otra de las características es cómo truenan su Chirrion, al nivel del piso.
La segunda versión es la más conocida que se presenta en Chilpancingo, los integrantes de las danzas usan otro tipo de máscara así como otro decorado en el sombrero y sin pañuelos llamativos, además de tronar el chirrión por encima de la cabeza. Por último está la versión que incluye capoteros.
En una parte de la actividad, cuando iba a la mitad el recorrido, a través del equipo de sonido que describía la actividad se aseguró que la danza de Tlacololeros es originaria de este municipio, y las variaciones fueron replicada en otros lados como Chilpancingo.
Durante la espera varios de los participantes se protegían de los feroces rayos de sol, que bajo los gruesos traje provocaban una sofocación que no podía ser resuelta por el mezcal y la cerveza que tomaban.
En el lugar Laura Gutiérrez, integrante de una danza mixta de Chilpancingo conformada en octubre del año pasado narró que tuvieron que juntar el dinero para cubrir los gastos del viaje, al que no podían faltar por el significado e importancia tradicional que tiene para ellos.
Laura se reúne con sus compañeros cada miércoles en la alameda, participan en su mayoría comerciantes del mercado central, entre ellos señoras que venden pan, cargadores, vendedores de frutas con los que se comparte el amor por la danza.
La cuesta que conduce a la iglesia El Calvario se llenó de flores de cempasúchil que van cosidas a mano a los sombreros de los baialarines, quienes a su propio ritmo y bajo su propio son avanzaron rumbo a la iglesia de San Miguel en la que bailarían unidos y coordinados por primera vez.
Entre las danzas participantes estuvieron la de San Miguel, el Kiosco, el Tigre de Atliaca, el Tanque, y La Villa que era la única que portaba fotos de la virgen de Guadalupe en sombrero decorado con flores de plástico de colores. También estuvieron las danzas del Centro, La Trinchera, PRI, Santo Tomás y Divino Rostro.
A su llegada a la plaza principal del pueblo el alcalde Ismael Cástulo Guzmán reconoció que la organización falló, pero prometió a los asistentes que el próximo año no le pasará, y convertirá la actividad en la principal atracción del municipio.
Dijo además que el propósito es promover la cultura en el municipio, y que sea una herramienta contundente con la que se pueda lograr la paz, que no hay en el municipio.