EL-SUR

Sábado 25 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Entrega Conapred reconocimientos a indígena guerrerense por su lucha por la igualdad

Hermelinda Tiburcio Cayetano es luchadora social na savi y defensora de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en Costa Chica y Montaña. También se destacó a la lingüista, escritora y activista mixe, Yásnaya Elena Aguilar Gil

Octubre 20, 2020

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La asamblea consultiva del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) entregó este lunes, de manera virtual, el reconocimiento por la igualdad y la no discriminación 2019 a la luchadora social na savi, y defensora de los derechos sexuales y productivos de las mujeres en Costa Chica y Montaña, Hermelinda Tiburcio Cayetano.
El defensor de derechos humanos, Fray Miguel Concha, que recibió este reconocimiento hace 12 años, destacó que desde niña Hermelinda Tiburcio buscó justicia; huyó de su comunidad y rompió la barrera de acceso a la educación para las mujeres indígenas.
En la introducción del acto, se mencionó que 2020 es un año atípico por la pandemia y por la crisis de la Conapred de junio pasado, en referencia a la separación de cargo de la entonces titular, Mónica Maccise, y la versión de que la Secretaría de Gobernación le pidió su renuncia.
Además de la decisión de la Junta de Gobierno de posponer el nombramiento de un titular, mientras no se modifique la ley para fortalecer las capacidades del organismo, luego de que organizaciones de la sociedad civil impulsaron candidaturas y el presidente envió una terna diferente a la asamblea, que este lunes estuvo a cargo del evento.
El reconocimiento por la igualdad y la no discriminación pa ra los año 2019 y 2020 fueron para guerrerense na savi, Hermelinda Tiburcio, y la lingüista, escritora y activista mixe, Yásnaya Elena Aguilar Gil, de quienes habló el defensor de derechos humanos, Fray Miguel Concha.
Destacó que las premiadas “dan vida a letra muerta y tienen claro que lo personal es también político. A pesar de las adversidades, son destacadas por defender a personas desprotegidas en el país”.
Miguel Cocha subrayó que ellas son parte del 6.1 por ciento de hablantes de lenguas indígenas en México, que cuentan con algún grado de educación superior, “son mujeres que merecen ser conocidas y reconocidas por su trabajo para prevenir y eliminar la discriminación, que con sus acciones construyen cultura de la igualdad”.
Describió a Tiburcio Cayetano como una orgullosa indígena na savi, mixteca, de Costa Chica de Guerrero, que desde niña buscó justicia, salió de su comunidad y rompió la barrera de acceso a la educación para las mujeres en sus comunidades.
Indicó que también fue la primera mujer mixteca que se pronunció públicamente sobre la violencia sexual de mujeres indígenas en la región, que en 1999 expuso el caso de la violación de dos mujeres a manos del Ejército mexicano, en referencia los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, documentado por la ONU, y su situación de riesgo.
Reconoció que dedica su vida a realizar actividades en comunidades indígenas en favor de las mujeres, como impulsar el conocimiento de mujeres indígenas sobre derechos humanos y señalar la doble discriminación por su sexo y condición étnica, así como la importancia de las mujeres parteras.
Es pionera en la denuncia de la violencia sexual como un problema social, y el intercambio comercial de niñas con fines matrimoniales arreglado por sus padres. Señaló la importancia de redes comunitarias, el empoderamiento de mujeres y niñas en Costa Chica y Montaña.
Durante todo el programa hubo problemas de conectividad y se preveía un mensaje en vivo de Hermelinda Tiburcio, quien al no poder establecer comunicación directa, envió un mensaje grabado que se presentó al final de la premiación.
Aclaró que recibir este reconocimiento “puede ser un pilar para que la Cuarta Transformación vea a las personas diferentes. Estoy hablando de nosotras, de las mujeres de los pueblos indígenas”.
Recibió el homenaje haciendo un breve recuento de la historia de su vida, de cuando siendo una niña de 11 años se escapó de su comunidad, Yoloxochilt, donde las mujeres no tenían ningún valor, pues desde esa edad el padre podía disponer de ellas para hacer trato para casarlas, “me tocó ver a mis hermanas mayores, que mi padre hizo trato para casarlas”.
Sin saber a dónde iba, ni saber español, dijo que llegó a ciudad con la idea de volver a su pequeño pueblo y ser la diferencia. Estudio la secundaria y regresó a casa, después de la preparatoria fue maestra bilingüe; después de eso participó y emprendió diversos proyectos sociales, en favor de los pueblos indígenas y las mujeres de los pueblos originarios.
Recordó que después de que concluyó la secundaria, volvió a su pueblo y supo que su mamá había muerto tres meses atrás, que aún desconoce la fecha exacta de su muerte, “porque en aquel año no había medios de comunicación”.
Aclaró que ser defensora no es fácil, “a veces quiero salir corriendo, renunciar a algún espacio. Para seguir viva, abandonar mi sueño. Pienso ¿de qué servirá? Sé que en este país el machismo lastima mucho a las mujeres indígenas, la venta de niñas. Los derechos están escritos en las leyes, pero todavía no se aplican”.
Pidió que las leyes escritas se cumplan, para que la violencia, la discriminación hacia la mujer, no siga en las comunidades indígenas.
Dijo también que recibió otros premios y reconocimientos por la defensa a los derechos humanos, cuando esta labor era clandestina; como el premio nacional de la juventud indígena y el premio estatal al mérito civil.
Antes, en el primer bloque de un programa largo, se dieron reconocimientos especiales de 2019 y 2020, al matemático de la UNAM y director de Consulta Mitofsky, Roy Campos; y al director de Red de Investigación sobre Discriminación, Jesús Rodríguez Zepeda.