La tardanza en dar los cuerpos de Teófilo Amado de Jesús, de 48 años; Margarita Ortiz García, de 46; Paulina Ortiz García, de 75, y Erlan Ortiz Ortiz, de 6 años fue, supuestamente, por los trabajos periciales de reconocimiento de las identidades dado el grado de calcinación que sufrieron y comentarios de que les pedían dinero para acelerar la atención
Agosto 28, 2026
Carmen González Benicio
Tlapa
A los familiares de las cuatro personas calcinadas y baleadas en una colonia de Tlapa, después de 10 días, les entregaron los cuerpos para sepultarlos en la comunidad de San Lucas municipio de Cochoapa el Grande.
La tardanza en la entrega de los cuerpos de Teófilo Amado de Jesús, de 48 años; Margarita Ortiz García, de 46; Paulina Ortiz García, de 75, y Erlan Ortiz Ortiz, de 6 años fue, supuestamente, por los trabajos periciales de reconocimiento de las identidades dado el grado de calcinación que sufrieron y comentarios de que les pedían dinero para acelerar la atención.
Este jueves, a las cinco de la tarde, los cuatro cuerpos fueron entregados a los familiares en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo)en Tlapa, en la colonia Contlalco, un espacio improvisado para ello, pero que evita un poco los gastos que implicaba llevarlos a Chilpancingo.
Los cuerpos de los tres adultos y el menor se distribuyeron en dos camionetas, para ello, los carros se metieron al estacionamiento a puerta cerrada donde cargaron los ataúdes y cubrieron con una lona.
Los familiares pidieron que no se tomaran fotos por respeto y el tiempo de sufrimiento en el reclamo de sus restos y no verse vulnerados, salieron en caravana a San Lucas, se les notaba el cansancio, ya que desde la mañana estuvieron en constante papeleo en la agencia del Ministerio Público.
El multihomicidio fue el 17 de agosto pasado en la colonia Las Mesitas, en la calle Girasoles, ese día hombres armados incendiaron una vivienda y dispararon armas de fuego cerca de las tres de la mañana.
Al acudir Protección Civil del estado encontró la vivienda calcinada y restos humanos y, otras fuentes confirmaron que había casquillos percutidos.
Las siete víctimas, menores, que lograron salir de la vivienda esa madrugada, en medio del fuego escondiéndose entre la maleza de la barranca, no tienen la certeza de cómo inició.
Lo cierto es que primero iniciaron las llamas de la casa de madera y lámina y luego escucharon las detonaciones de los balazos que alcanzaron a sus padres, abuela y primo. Quienes relataron lograron salir.
Se informó que llegó una camioneta con hombres armados que rociaron con gasolina toda la casa, le prendieron fuego y dispararon, se quedaron observando por el frente, la puerta, hasta que prácticamente el fuego consumió la casa y se fueron.
Los vecinos dijeron que no vieron nada y que sólo escucharon la detonación que pudo ser el tanque de gas.
El móvil del ataque que se maneja es que son rencillas personales o familiares que motivaron una “venganza” relacionada con el conflicto de tierras o terrenos.
Los familiares desconocen que motivó el multihomicidio, por lo que esperan que la Fiscalía General haga su trabajo.
Fueron acompañados por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan quienes pidieron seguridad en el traslado de los cuerpos, pero la Policía Estatal se negó a recibirles el oficio de solicitud.