Para este viernes, el ayuntamiento de Cutzamala espera la asistencia de más de 5 mil personas en la plaza principal, para la celebración popular del Festival de Barrabás, una tradición local que se mezcla con las actividades religiosas de Semana Santa. La celebración en Cutzamala se ha mezclado entre lo popular y lo religioso, … Continúa leyendo Esperan a más de 5 mil en Cutzamala para participar en el Festival de Barrabás
Abril 18, 2025
Para este viernes, el ayuntamiento de Cutzamala espera la asistencia de más de 5 mil personas en la plaza principal, para la celebración popular del Festival de Barrabás, una tradición local que se mezcla con las actividades religiosas de Semana Santa.
La celebración en Cutzamala se ha mezclado entre lo popular y lo religioso, donde vecinos de diferentes partes de Tierra Caliente llegan para participar en una guerra de pintura.
Dentro de la tradición religiosa, en sus representaciones, se celebra la detención de Barrabás. En ésta, el hombre acusado antes de su arresto circula por diferentes calles, asaltando a quienes se le cruzan. Al final, por la tarde, es liberado de nuevo.
Sin embargo, en Cutzamala esta tradición se ha ido modificando en los últimos 30 años. El personaje de Barrabás usa una máscara artesanal hecha a mano y va asaltando de negocio en negocio, para lo cual los comercios participan, aportándole dinero en efectivo o productos, como si fuera un verdadero asalto. De igual forma, las personas que van caminando son abordadas.
La población disfruta de tomarse una foto con Barrabás, a cambio de darle un billete o productos de lo que tenga.
Hace 30 años, a la tradición popular sumó el que hubiera personas que no quisieran aportar algo a Barrabás en el asalto. Entonces, el personaje les aventaba en una botella sangre de animal. Con el paso de los años ahora sólo se trata de pintura roja vegetal.
Sin embargo, también la festividad popular le cambió los colores a la pintura que avienta Barrabás, quien además también les desgarra las playeras.
En los últimos 10 años, todas las personas que acuden a la plaza principal de Cutzamala juegan a ser Barrabás. Entonces compran pintura en botellas, que venden varios negocios ambulantes, la que se aventarán unos a otros y al mismo tiempo se desgarrarán las playeras.
La plaza principal se convierte en una zona de guerra de pinturas, donde todos se avientan pintura, aun y cuando no se conozcan. Nadie termina enojado, porque es parte de la tradición.
Alrededor de esta fiesta, hay recorridos de Barrabás y a su paso la gente le pide fotografías.
La fiesta comienza muy temprano y termina por la tarde.
Para ello, el Ayuntamiento monta un programa de protección civil y seguridad pública, para evitar disturbios o atender algún lesionado que pudiera resultar en medio del juego.
Cientos de negocios llegan a la plaza para la venta de productos y entre los que más se venden están playeras nuevas, pero también las botellas con pintura.
Es Cutzamala están Los Picas, que son niños con varas largas, decoradas con papelitos de colores simbolizando lanzas, con las cuales van a detener a Barrabás.
Este jueves hizo su recorrido el personaje de El Espía, un hombre a caballo enmascarado, que está buscando a Jesús. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).