Constantino Calvario denuncia que la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas suspendió el apoyo de la canasta básica a 15 familias víctimas de la violencia
Mayo 15, 2026
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El ex comisario municipal y dirigente de la comunidad de San Jerónimo Palantla, municipio de Chilapa, Constantino Calvario Merino reclamó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, que también visite ese pueblo en donde hay víctimas de la violencia.
En una llamada por teléfono a El Sur denunció, además, que la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) suspendió el apoyo de la canasta básica a 15 familias víctimas de la violencia de ese pueblo.
El pueblo de San Jerónimo Palantla ha venido siendo atacado desde el 2015 y los pobladores señalan a los policías comunitarios de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y al Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata (Cipog-EZ), aunque la dirigencia de las dos agrupaciones ha negado ser los responsables.
San Jerónimo Palantla se encuentra a unos 45 minutos de Alcozacán, la comunidad donde la CRAC-PF tiene su Casa de Justicia.
Calvario Merino dijo que también ese pueblo ha sido atacado, hay víctimas de la violencia y debe ser visitado por la secretaria Rosa Icela Rodríguez para que en una mesa escuche las demandas de las víctimas.
Dijo que piden que, como en Alcozacán, y en Coatzingo, se instale una mesa de diálogo en San Jerónimo Palantla en la que reciban la información de los muertos, heridos, desaparecidos y desplazados para que les den apoyos.
“No puede ser que el Gobierno se reúna nomás con una parte y a la otra la dejen desprotegida”, reprochó.
Recordó que como las comunidades que ahora están siendo atendidas por parte del Gobierno federal debido a la violencia, también San Jerónimo Palantla ha sido víctima de esa violencia y requiere de la misma atención.
Denunció que no sólo no escuchan a los pobladores de esta localidad, sino que el Gobierno les está retirando la ayuda y que desde hace dos años la CEEAV ha excluido de la lista de víctimas a 15 familias.
Informó que la mayoría son familiares de asesinados, otros sobrevivientes de atentados y algunos son heridos en agresiones armadas.