El Ejército destruyó ayer 2.5 hectáreas de siembra de la flor en el ejido de Amatitlán del municipio de Eduardo Neri (Zumpango). Antes de la llegada de los militares un grupo criminal tenía retenes en la zona, relatan vecinos. En Carrizalillo hay otra realidad, diferente a la que se vive en las ciudades, ahí las familias sufren los ataques de los criminales, las fachadas de las casas están marcadas con balazos, hay vidrios rotos, muebles en las calles y casas con las puertas abiertas y saqueadas
Anarsis Pacheco PólitoChilpancingo
Enero 22, 2017

En un recorrido a Amatitlán, municipio de Eduardo Neri (Zumpango) el comandante de la 35 Zona Militar, el general José Francisco Terán Valle informó que Guerrero es el primer productor de amapola, que desbancó desde hace 10 años al estado de Sonora.
En el camino, en Carrizalillo, vecinos del lugar informaron que un grupo criminal tenía un retén antes de la llegada de los soldados, para quitarle el alimento a quienes subían a la sierra desde la región Centro.
El viaje de los agentes del Ejército fue para destruir 2.5 hectáreas de siembra de amapola. Las flores crecían bajo las copas de árboles y sobrevivían en la región árida debido a un sistema de riego a base de aspersores.
El comandante de la 35 Zona Militar informó que en los primeros 21 días del año han encontrado y destruido mil sembradíos de amapola en Guerrero, lo que significa 48 sembradíos cada día. La mayoría en la región Centro del estado.
Amatitlán está a 3 horas en vehículo desde la capital del estado, para llegar se debe de atravesar la comunidad de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, y avanzar 40 minutos en una carretera de terracería, que debido a la sequía se oculta la vía por una intensa nube de polvo que levantan los carros al pasar.
En Carrizalillo hay otra realidad, diferente a la que se vive en las ciudades más grandes del estado, ahí las familias sufren los ataques de los criminales, las fachadas de las casas están marcadas con balazos, hay vidrios rotos, muebles en las calles, casas con las puertas abiertas y saqueadas.
Ayer: en la última hilera de casas de la comunidad se esconde un camión de la Policía Militar, en una esquina que fue identificada por pobladores como el punto en el que un grupo criminal tenía un retén para quitarle el alimento a los vecinos que subían a la sierra desde la región Centro.
El territorio de Mezcala a Amatitlán pertenece a la región conocida como El Cinturón de Oro, en el que los grupos del crimen organizado de la sierra como Los Rojos y Guerreros Unidos mantienen una disputa por el control del paso que da acceso a esa parte de la sierra.
Además la zona es explotada por la minera canadiense Goldcorp, ante lo que vecinos y trabajadores de esa empresa son víctimas constantes de extorsiones de los delincuentes, quienes cobran de a los ejidatarios parte de las utilidades anuales que les da la minera por sus tierras.
En el año 2015 los vecinos de esta comunidad denunciaron que el grupo criminal Guerreros Unidos hizo del lugar su guarida y de ellos sus rehenes, el 29 de octubre perdieron el miedo. Ese día nueve policías federales y un presunto halcón de Guerreros Unidos llegaron por el presidente del Comisariado de Bienes Comunales, Ricardo López García, quien se negó a pagar una extorsión, ese día cientos de pobladores convocados mediante las campanas de la iglesia del pueblo y de voz en voz salieron de sus casas para impedir que se lo llevaran secuestrado.
Amatitlán
Amatitlán queda entre dos cerros, tiene una pequeña cancha de basquetbol, la mayoría de las 248 casas no tienen servicio de agua entubada ni red de drenaje, y los habitantes sobreviven gracias a un pequeño riachuelo que lo atraviesa.
La mayoría de la población se dedica a la siembra de maíz de riego y de temporada para su autoconsumo, además del frijol. El terreno es árido y no deja producir legumbres o árboles frutales que requieren de mucha agua.
Ante el paso del convoy militar la mayoría de los pobladores se asomaba y parecía sorprendida, ante el despliegue de las camionetas que se colocaron en el centro del poblado y en la calle a la brecha que conducía al plantío.
La operación militar
La operación para la destrucción de la amapola del Ejército fue del 50 Batallón de Infantería ubicado en Iguala y la 35 Zona Militar de Chilpancingo, acudieron representantes armados de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Policía Estatal, quienes en total formaron un grupo de poco más de 100 hombres armados.
El sembradío de 2.5 hectáreas estaba a casi dos horas a pie desde la comunidad, y para llegar se tenía que caminar por dos cerros, hasta llegar a una pequeña cañada donde la amapola se ocultaba bajo la copa de los árboles.
En la caminata para llegar al punto de la siembra, un soldado notificó a su comandante que unos 150 vecinos de Amatitlán se reunieron para exigir una explicación a la base militar sobre su presencia, pero tras el reporte no se vio presencia de los ciudadanos movilizados.
Las 2.5 hectáreas sembradas se dividían en dos terrenos, uno casi frente al otro, y en menos de 30 minutos más de 40 soldados cortaron a machetazos las plantas que ya estaban floreando.
Informaron que cortaron las plantas y no las quemaron porque la amapola no sirve si es arrancada o cortada, mientras que en el caso de la marihuana, se debe de quemar ya que si se arranca sirve para el consumo humano.
En la vegetación seca resaltaba el verde y rojo de la flor de la amapola, como un oasis de color en medio del gris desierto del paisaje.
A la mitad de uno de los terrenos estaba un aspersor con su manguera de la cual salía agua. La tierra bajo las plantas estaba húmeda y algunas ya tenían la flor roja característica del enervante.
También había botas de plástico, madera carbonizada de una fogata, latas de bebidas energizantes, bolsas de plástico, botes de insecticida y fertilizante para nutrir el sembradío.
En el lugar el general José Francisco Terán Valle dijo que en esa zona los soldatos destruyeron 75 plantíos de amapola y nueve de marihuana, además decomisaron siete armas largas, 205 cartuchos, cinco cargadores y 10 vehículos.
Agregó que para la localización del cultivo ilegal se tuvo que hacer un recorrido a pie, ya que desde el helicóptero se complica identificarlo, y anunció que continuarán las operaciones en esa región.
El terreno donde fue hallado el plantío es parte de un ejido, la Procuraduría General de la República (PGR), tras recolectar la muestra de enervantes iniciará una investigación para determinar de quién es y cómo se sembró, según la fuente militar.
Uno de los soldados dijo que de las 2 hectáreas se podrían obtener más de 24 kilogramos de goma, que se procesa para obtener heroína o china white, drogas que se venden fuera del país, principalmente en Estados Unidos.
En el recorrido el general Terán Valle recordó que Guerrero es el primer productor de amapola, que desbancó desde hace 10 años al estado de Sonora.
En la sierra de Guerrero la goma de amapola es vendida a 18 mil pesos el kilogramo, pero a los campesinos que la siembran no se les tiene permitido producir la heroína, ante lo que están en la parte más baja de la cadena de producción, mientras que los que la procesan la pueden vender tres veces más de ese precio.
Según los soldados, los encargados de procesar la goma pasan a los pueblos donde se siembra para comprarles en efectivo la goma recolectada tras su cosecha.